CUADRAGÉSIMA PRIMERA ENTREGA

Derecho del trabajo

Formalidades del Contrato de Trabajo. Cómo se celebra un Contrato de Trabajo?.

Escribe: Dr. Aníbal Bocchio (*)

EL DATO:

El contenido de la sección tiene únicamente carácter informativo y no puede en ningún   caso ser considerado como asesoramiento legal integral y definitivo o de otra naturaleza, debiendo el usuario contactarse personalmente con un profesional abogado o de otra especialidad. Diario EL TIEMPO no se responsabilizará por las respuestas ni garantizará en modo alguno las mismas, como así tampoco será responsable por las decisiones de los lectores tomadas a partir de ellas.

El Contrato de Trabajo en nuestro país es verbal, o sea que no necesita redactarse en un papel para tener validez. Únicamente el contrato a plazo fijo debe ser confeccionado por escrito, para determinar su duración de común acuerdo. Recuerdo a los empleadores que al tomar un trabajador deben registrarlo el primer día de trabajo o antes del inicio ante la AFIP (Alta Temprana, que se solicita por Internet teniendo la clave como empleador, y llenando la planilla que la AFIP pone a su disposición para altas y bajas de personal), porque las consecuencias por tenerlo en negro son terriblemente perjudiciales. Para probar la existencia de un contrato laboral, basta con la declaración de dos o tres testigos con conocimiento directo de las labores que realizaba el trabajador, aunque todos los elementos de prueba son válidos, como por ejemplo fotos, filmaciones, llaves de ingreso del lugar de trabajo, constancias documentales de haber firmado el empleado recibos o remitos, de proveedores, o de envíos de Correo Argentino o de un Correo Privado (todos esos elementos demuestran que el trabajador se encontraba en el lugar de tareas en la circunstancia que fue visitado por un repartidor y hasta puede haber firmado la recepción del paquete o sobre recibido.

La cuestión legal    

Para hacer más fácil para el trabajador demostrar que existió un contrato de trabajo, la ley vigente establece en su artículo 23 lo siguiente:

Art. 23. — Presunción de la existencia del contrato de trabajo.

El hecho de la prestación de servicios hace presumir la existencia de un contrato de trabajo, salvo que por las circunstancias, las relaciones o causas que lo motiven se demostrasen lo contrario.

Esa presunción operará igualmente aún cuando se utilicen figuras no laborales, para caracterizar al contrato, y en tanto que por las circunstancias no sea dado calificar de empresario a quien presta el servicio.

De esta forma, basta que varios testigos lo hayan visto trabajando al empleado, para que la ley presuma que existe un contrato de trabajo. Y solo puede desvirtuar esta presunción el empleador probando que la tarea realizada era una gauchada de un amigo en esa única oportunidad, o que quien prestaba tareas en esa oportunidad tenía un parentesco directo (padre, madre o hijo) que justifica en alguno casos lo que se denomina trabajo familiar gratuito o benévolo (para ello, exigen los jueces que el familiar viva en la misma casa que el patrón y coma en su mesa, porque de lo contrario los hijos que se han independizado, no tienen obligación de prestar tarea gratis para sus padres). Lo mismo sucede si el trabajo se realiza para una entidad benéfica o para una iglesia solo como colaboración desinteresada y ello puede ser probado. Ello es así porque uno de los artículos de la ley vigente establece:

 “Art. 115. —Onerosidad – Presunción. El trabajo no se presume gratuito”.

El Libro de Sueldos y Jornales. Su Obligatoriedad    

No obstante ello, la ley dispone que si bien no es necesario firmar ningún contrato escrito, sí, como decíamos obliga al empleador a comunicar a la AFIP el ingreso del  empleado. Y también exige al patrón llevar además de los recibos mensuales de ley por duplicado (uno le queda al trabajador y otro al empleador, ambos firmados), llevar lo que se denomina “Libro de Sueldos y Jornales”, que es un libro en el que se detalla mes por mes los ingresos remuneratorios del trabajador, los descuentos por aportes previsionales y sociales (para jubilación y para obra social). El contenido específico de este libro está establecido en forma meticulosa por la ley vigente y expresa:

Art. 52. — Libro especial. Formalidades. Prohibiciones.

Los empleadores deberán llevar un libro especial, registrado y rubricado, en las mismas condiciones que se exigen para los libros principales de comercio, en el que se consignará:

  1. a) Individualización íntegra y actualizada del empleador. b) Nombre del trabajador. c) Estado civil. d) Fecha de ingreso y egreso. e) Remuneraciones asignadas y percibidas. f) Individualización de personas que generen derecho a la percepción de asignaciones familiares. g) Demás datos que permitan una exacta evaluación de las obligaciones a su cargo. h) Los que establezca la reglamentación.

 

Se prohíbe:

  1. Alterar los registros correspondientes a cada persona empleada.
  2. Dejar blancos o espacios.
  3. Hacer interlineaciones, raspaduras o enmiendas, las que deberán ser salvadas en el cuadro o espacio respectivo, con firma del trabajador a que se refiere el asiento y control de la autoridad administrativa.
  4. Tachar anotaciones, suprimir fojas o alterar su foliatura o registro. Tratándose de registro de hojas móviles, su habilitación se hará por la autoridad administrativa, debiendo estar precedido cada conjunto de hojas, por una constancia extendida por dicha autoridad, de la que resulte su número y fecha de habilitación.

Qué requisitos debe tener el recibo de sueldo

para ser considerado válido?  

Algo parecido pasa con los recibos de sueldo, los cuales deben cumplir un conjunto de formalidades, sin los cuales su valor probatorio es relativo o nulo. Así la ley dice:

Art. 138. —Recibos y otros comprobantes de pago.

Todo pago en concepto de salario u otra forma de remuneración deberá instrumentarse mediante recibo firmado por el trabajador, o en las condiciones del artículo 59 de esta ley (impresión digital para el que no sabe firmar), si fuese el caso, los que deberán ajustarse en su forma y contenido en las disposiciones siguientes:

Art. 139. —Doble ejemplar.

El recibo será confeccionado por el empleador en doble ejemplar, debiendo hacer entrega del duplicado al trabajador.

Art. 140. —Contenido necesario.

El recibo de pago deberá necesariamente contener, como mínimo, las siguientes enunciaciones:

a)Nombre íntegro o razón social del empleador y su domicilio y su Clave Única de Identificación Tributaria (C.U.I.T); b) Nombre y apellido del trabajador y su calificación profesional y su Código Único de Identificación Laboral (C.U.I.L.); c) Todo tipo de remuneración que perciba, con indicación substancial de su determinación. Si se tratase de porcentajes o comisiones de ventas, se indicarán los importes totales de estas últimas, y el porcentaje o comisión asignada al trabajador. d) Los requisitos del artículo 12 del decreto-ley 17.250/67(Caja Jubilatoria). e) Total bruto de la remuneración básica o fija y porcentual devengada y tiempo que corresponda. En los trabajos remunerados a jornal o por hora, el número de jornadas u horas trabajadas, y si se tratase de remuneración por pieza o medida, número de éstas, importe por unidad adoptado y monto global correspondiente al lapso liquidado. f) Importe de las deducciones que se efectúan por aportes jubilatorios u otras autorizadas por esta ley; embargos y demás descuentos que legalmente correspondan. g) Importe neto percibido, expresado en números y letras. h) Constancia de la recepción del duplicado por el trabajador. i) Lugar y fecha que deberán corresponder al pago real y efectivo de la remuneración al trabajador. j) En el caso de los artículos 124 y 129 de esta ley, firma y sello de los funcionarios o agentes dependientes de la autoridad y supervisión de los pagos (pago mediante cheque o depósito en cuenta sueldo en entidad bancaria). k) Fecha de ingreso y tarea cumplida o categoría en que efectivamente se desempeñó durante el período de pago.

Si analizamos todos los requisitos que exige la ley vigente para que el recibo sea legal y tenga pleno valor, la pregunta surge al instante: Y si el recibo carece de alguno de estos requisitos sirve igual para probar el pago? La respuesta parece estar en la misma ley, pero no es tan así, ya que deja al libre arbitrio del juez laboral en caso de conflicto, si el recibo tiene o no validez. La ley establece al respecto:

Art. 142. —Validez probatoria.

Los jueces apreciarán la eficacia probatoria de los recibos de pago, por cualquiera de los conceptos referidos en los artículos 140 y 141 de esta ley, que no reúnan algunos de los requisitos consignados, o cuyas menciones no guarden debida correlación con la documentación laboral, previsional, comercial y tributaria.

Trataré de explicar en términos sencillos, estos requisitos que la ley exige para que los jueces consideren válido el recibo además del contenido necesario que menciona el art. 140 que ya fue descripto más arriba. La ley dice que el contenido del recibo debe además “guardar debida correlación con la documentación laboral, previsional, comercial y tributaria”.

En buen romance, el pago debe estar respaldado por el resto de la documentación del empleador. Debe por ejemplo existir constancia del recibo y sus montos y deducciones en el Libro de Sueldos y jornales; debe haberse presentado ante la AFIP el formulario 931 que es una “Declaración Jurada Proforma de Seguridad Social Empleador” en la que deben contar todas la remuneraciones detalladas, las deducciones (previsionales- para jubilación-, para Obra social, Seguro obligatorio, las contribuciones patronales, etc.) El Formulario 931 debe presentarse vía Internet mediante la página Web de la AFIP www.afip.gov.ar ingresando con Clave Fiscal y habilitar el Servicio “Su Declaración On Line” según el artículo 3 y 4 de la Resolución General 2192/07.

Pero además la ley exige que en el Libro de contabilidad “Diario” conste la “Salida” del dinero para pagar sueldos y que esos montos también estén reflejados en la declaración jurada de impuestos a las Ganancias.

Pero cada juez tiene un grado de exigibilidad diferente para darle validez a los recibos. Si el empleador comprueba que el pago está registrado por el formulario 931, es muy difícil que un Juez diga, le falta este o aquel detalle formal en el contenido o en la  compatibilidad.

El problema es probar los pagos cuando el trabajador está en negro, y por ende firma tan solo un recibo “celeste” (los laboralistas le decimos así a los talonarios que se venden en las librerías que no tienen ninguna formalidad más que lo que se paga y en que concepto y que en general son de ese color de fondo). Allí viene la dificultad de que pese a tener firmados mil recibos “celestes” difícilmente un juez laboral le dará valor a los mismos, aunque parezca injusto que lo condenen a pagar de nuevo una remuneración que el empleador ya pagó.

 

ACLARACIÓN: El autor de este trabajo ha priorizado el entendimiento del mismo por parte de personas corrientes, sin conocimiento del idioma jurídico, razón por la cual en la redacción se a tratado de prescindir de terminología específicamente legal.

 

(*) Abogado laboralista.

www.estudiobocchio.com.ar   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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