DESARROLLAR, CRECER Y SABER AGGIONARSE

Mirar lo que hacen los demás para rescatar aquello que uno considera valioso, no tiene nada de malo.

Si observamos el desarrollo que ha tenido Tandil, veremos que hay más de una cuestión que vale la pena copiar, adaptando el concepto al contexto, geografía e idiosincrasia de esta ciudad. Sobre todo si pensamos en un Azul que desarrolle su potencial turístico acorde con los recursos naturales y culturales con los que cuenta, que no son pocos.

Hace veinte años, según recordaba El Eco de Tandil en su contratapa del 26 de enero pasado, el director de Turismo de aquel entonces destacaba la presencia de tres clubes de primera división realizando la temporada en Tandil y añadía que, de los 23 hoteles habilitados por ese entonces, sólo 3 poseían pileta.

Hoy, la ciudad serrana cuenta con 106 alojamientos turísticos habilitados (23 hoteles, 11 apart hoteles, 10 extra hoteleros, 54 complejos de cabañas y 8 campings). La gran mayoría de esos alojamientos cuentan con piscina.

El actual director de Turismo, Alejandro Bonadeo, le dijo al matutino tandilense que resulta clave que los alojamientos cuenten con piscina, como así también inviertan en climatización y servicios adicionales como spa o masaje. Destacó la expansión de locales que nacieron con esas estructuras y valoró a los alojamientos preexistentes que deben reinvertir y reinventarse para no quedar fuera del sistema.

“El sector turístico no es sólo los alojamientos, la gastronomía o los servicios, sino que es una movilización en la economía real por todo lo que dije anteriormente. No es que alguien hizo un hotel hace treinta años y así quedó, sino que es la reinversión continua para que un alojamiento esté dentro del sistema competitivo y que se pueda dar un servicio de calidad, como el que pretendemos”, remarcó Bonadeo.

Recordó que “Tandil no era una opción para pasar las vacaciones en enero y esto va cambiando gracias al gran trabajo que se viene haciendo dentro del Instituto Mixto de Turismo en la promoción del destino para romper con esta estacionalidad. Todo ello, sumado a la inversión genuina en estructuras de hoteles de alta calidad, ha llevado también a que la vara cada vez esté más alta. Eso requiere que los empresarios tengan una visión y una reinversión continua. Si no fuera así, Tandil no sería lo que es en la actualidad: una opción turística fuera de lo que era lo tradicional”, amplió.

Por último sostuvo que el crecimiento del sector es ascendente y se está trabajando fuertemente en mantener la calidad del servicio que se ofrece.

Las recientes inversiones y las futuras también responden a este camino emprendido. Mencionó, por ejemplo, la construcción en marcha de un hotel boutique en la calle Fuerte Independencia y la reciente inauguración de un hotel que abrió sus puertas en septiembre del año pasado con una propuesta y una arquitectura innovadora, que demandó una inversión de 8 millones de dólares.

Sobre el sector cabañero, señaló que “si no tienen este servicio, la gente no va. Y esto lo vi en distintos complejos que recorrí en los últimos días. La gente está en la cabaña, disfrutando de una tranquilidad total, en la pileta o con el mate y, a la tardecita, sale a caminar. Tandil es eso; no quiere ser ni es Carlos Paz ni Mar del Plata. Y en esto también hay una decisión y es lo que se promueve dentro del Instituto Mixto de Turismo: mostrarnos como lo que somos. Servicios de calidad y distintas opciones, tenemos desde el hotel con todos los lujos y las estrellas hasta la hotelería más básica para abarcar todo el abanico, según lo que se pueda pagar”.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.

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1 Comment

  1. Marcos

    Febrero 9, 2017 at 9:28 am

    Tandil se desarrolla con inversión privada. Cómo convencés a inversores en Azul?

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