CARTAS DE LECTORES  

Desde el Cementerio “de los disidentes” pasando por la Avenida Urioste…

 

Para el mantenimiento y la restauración del sector del cementerio de “los disidentes”, podría convocarse a actores interesados en tal cuestión como, sugiere en su carta el vecino Omar A. Daher. ARCHIVO/EL TIEMPO/MARTÍN LABORDA


Señor Director:
Era mi intención hacer mención al estado del sector del Cementerio local llamado “de los disidentes”, aunque lo ya publicado por ustedes y difundido por otros medios, de manera más que elocuente, me exime de mayores comentarios.
Los antecedentes históricos de ese lugar de culto se remontan a 1880 lo cual, aparte de ser un lugar de veneración, constituye un patrimonio insoslayable de nuestro acervo cultural, por lo que interpreto que corresponde al área municipal específica ocuparse de su mantenimiento y restauración. Para esta tarea se podría convocar a actores interesados en tal cuestión como, por ejemplo la Escuela de Bellas Artes, los diferentes cultos que guardan allí restos queridos de quienes fueron en vida adherentes a ellos y familiares de los mismos, si los hubiere.
También podría intervenir la misma Facultad de Agronomía en lo que hace a la reforestación y parquización del lugar y, ¿por qué no la Dirección de Cultura?. En fin se debiera llamar a quienes se sientan involucrados en una cuestión tan cara a nuestra comunidad.
OTRO TEMA: Pero sin evitar esa inquietud, quiero ocupar unos centímetros de vuestro medio para manifestar mi preocupación por el estado de la Avenida Urioste. Sabemos que la burocracia, la inoperancia y, muchas veces otras cuestiones, entorpecen, en general las obras públicas que los pueblos pagan. Esa necesaria arteria que comenzó a pavimentarse hace, por los menos cinco años -aunque el proyecto venía desde tiempo anterior- (gestión del Dr. Omar Duclós) e iniciada durante la gestión del Dr. José Inza, ha sido “terminada”, y coloco entre comillas la palabra terminada, por cuanto hay dos sectores que por diferentes motivos han quedado inconclusos. Vaya a saber por qué circunstancias, pero para quienes transitamos por ella por necesidad, para tener una vía alternativa de entrada y salida a la Ruta 3 -descongestionando la peligrosa Juan B. Justo-, resulta un verdadero calvario desde la bajada de la misma hasta el inicio de la carpeta hormigonada, así como el sector adyacente a las vías del ferrocarril, también inacabado y en pésimas condiciones de tránsito, que ponen a prueba no sólo la anatomía de conductores y acompañantes, sino que son una prueba de fuego para las partes mecánicas más sensibles de los automotores, que corren riesgo cierto de roturas, de alto costo, en vehículos hechos para mejores vías.
“Pienso, luego existo”. ¿No se podrán imitar buenas ideas de otros gobiernos? Por ejemplo, si quedan adoquines de los históricos levantados de las calles de Azul, no se podrá, como en época del Dr. Duclós utilizarlos (ver entrada al barrio Santa Elena) en la bajada de la ruta, aunque sea como las antiguas “trotadoras” y entre las vías seguir el mismo procedimiento o alguna estúpida ley lo prohíbe?
Quizá el Señor Intendente y funcionarios que han visitado la obra no pasen por allí o bien no está a su alcance corregir esta falencia, pero se me ocurre decir aquello tan viejo de que en nuestro querido país, “siempre faltan cinco para el peso”.
Espero que vecinos afectados se sientan expresados y los funcionarios y concejales interesados. No tengo otro propósito.
Omar A. Daher.
Ciudadano azuleño.
DNI: 5.377.082
 
 
PIE DE FOTO CEMEN:
 
Para el mantenimiento y la restauración del sector del cementerio de “los disidentes”, podría convocarse a actores interesados en tal cuestión como, sugiere en su carta el vecino Omar A. Daher. ARCHIVO/EL TIEMPO/MARTÍN LABORDA

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