Día mundial sin tabaco

 

Según la Organización Mundial de la Salud, la epidemia mundial de tabaco mata cada año a casi 6.000.000 de personas, de las cuales más de 600.000 son no fumadores que mueren por haber respirado humo pasivamente. En Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación, advierte que 12.000 personas mueren al año a causa de esta enfermedad, por tal motivo, la prevención y detección temprana son claves en la lucha contra esta patología.-

El tabaquismo no sólo afecta la salud de los fumadores, sino también a las personas que están expuestas al humo de tabaco por convivir con ellos. Se los denomina fumadores pasivos porque su organismo se ve afectado por las toxinas y sustancias nocivas del humo de tabaco.

En los adultos, el humo ajeno causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, como cáncer de pulmón y coronariopatías. Esta situación resulta también sumamente perjudicial para los niños pequeños, en los que puede causar: muerte súbita, infecciones, trastornos del desarrollo y del comportamiento.

Más del 40% de los niños tienen al menos un progenitor que fuma, asimismo, casi la mitad de los infantes respiran normalmente aire contaminado por humo de tabaco en lugares públicos.-

Existe una fuerte relación entre el consumo de tabaco y las personas con cáncer de pulmón. Se lo considera el responsable de afectar a fumadores y/o personas que hayan dejado de fumar recientemente en un porcentaje cercano al 90% en los varones y del 80% en la población femenina.

Las leyes contra el humo del tabaco protege la salud de los no fumadores, y busca reducir el consumo de cigarrillo; para los fumadores, dejar de fumar disminuye el riesgo de padecer cáncer de pulmón, y al cabo de 15 años, se aproxima al de los no fumadores.

Si bien los fumadores tienen un riesgo de 10 a 20 veces mayor de desarrollar cáncer de pulmón que los no fumadores, los fumadores pasivos también tienen altas posibilidad de desarrollarlo.

En fases precoces de la enfermedad, el cáncer de pulmón no produce síntomas o son muy poco específicos. Debido a esto, la enfermedad se diagnóstica de forma tardía, en etapas avanzadas, cuando los padecimientos obligan al paciente a acudir al médico. Los síntomas más frecuentes producidos por el cáncer de pulmón son: tos, hemoptisis o expectoración sanguinolenta, disnea y dolor torácico o de pecho.

También la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC, suele afectar a fumadores de largo plazo. Es una condición progresiva, que afecta la función pulmonar, causando dificultad para respirar. Es decir, que a medida que el tiempo pasa, se hace cada vez más difícil oxigenar el cuerpo.

Puede presentarse en dos variantes: enfisema y bronquitis crónica, aunque en ocasiones aparecen en forma conjunta. Los pacientes diagnosticados de EPOC, presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer pulmonar.

La espirometría es una prueba no invasiva que permite conocer la función pulmonar de una persona. Es recomendable realizar una espirometría a todas las personas en las que se sospeche una enfermedad pulmonar, tanto para diagnosticarla como para controlar su evolución. Este sencillo estudio puede detectar el patrón obstructivo y vigilar la evolución de la enfermedad.

En el Día Mundial Sin Tabaco es necesario que se tome conciencia de que el tabaco mata.-

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