ANOCHE

Diversión y nostalgia en el acto escolar

Se llevó a cabo ayer en el Teatro Español la presentación de “Una maestra normal” con la actuación de Juan Pablo Geretto. Con un importante marco de público el actor encarnó a una maestra que en el acto escolar saca los trapitos al sol y expone sus pensamientos sin medir las consecuencias de una manera humorística, pero para reflexionar.

Ayer se puso en escena en el Teatro Español el unipersonal de Juan Paablo Geretto, “Una maestra normal”. 
NICOLAS MURCIA
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Ayer se puso en escena en el Teatro Español el unipersonal de Juan Paablo Geretto, “Una maestra normal”. NICOLAS MURCIA

La luz de a poco se prendía y una gran silueta se acercaba al punto en el que el reflector iluminaba de manera cenital. Allí hace su presencia la maestra, como la que todos hemos tenido. Grandota, con un peinado raro y de otra época, con un vestido patriota y maquillaje como para muchos sale a escena la encargada del acto para inaugurar una de las últimas obras, e importantísimas, que la institución educativa ha construido: el ansiado patio techado.

Se presentó ayer en el Teatro Español “Una maestra normal”, un unipersonal de Juan Pablo Geretto. Los presentes en la sala local oficiaban de público de este acto que esperaban con ansias ver cosas suceder que, obviamente, nunca lo hicieron.

De una manera poco convencional la maestra comienza el acto donde nada podía fallar. Pero las cosas no salen como ella quiere y sus maestras no le responden de la manera ideal, entonces comienza el juego de reflexiones que van desde lo gracioso para pasar a la indignación y la nostalgia en tan solo un minuto.

Con latiguillos que tienen todas las maestras, la encarnada por Geretto hizo reír a carcajadas a todos los presentes. “¿De qué te reís? decilo así nos reímos todos” y “los separo porque juntos no paran de hablar” sólo fueron algunos de los recursos que utilizó para llevar (pocos o muchos) años atrás cuando cursaban la primaria.

Con muchas risas cuando hablaba y, también, cuando callaba el público disfruto de principio a fin esta propuesta que no sólo muestra alocadas situaciones de las maestras sino que hace reflexionar acerca del papel de la educación, del que le asignan la educación los ciudadanos, el desinterés de los gobiernos por la misma y lo que les queda a los docentes y niños que es ver la mejor forma de enseñar y aprender con lo que tienen.

El show tiene momentos más que divertidos, pero también otros que invocan el pensamiento y también algunos que hacen caer algunas lágrimas tanto desde la nostalgia como de la impotencia de ver a los docentes en una situación de hartazgo por las condiciones de trabajo. Cuando la realidad supera a la ficción… algo muy actual.

 

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