DOS AÑOS DE PRISIÓN

Un juicio realizado en un Tribunal local finalizó con la condena para un hombre a una pena de dos años de prisión a cumplir por dos hechos de “encubrimiento”, uno de los cuales se descubrió cuando en su poder fueron hallados elementos que habían sido robados en un campo ubicado en el Partido de Azul.
Ambos episodios se convirtieron en materia de debate en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 y el encausado fue identificado por voceros judiciales como Rubén Nemesio Norres, oriundo de Rauch y de 49 años.
En forma unipersonal, en el juicio intervino el juez Carlos Pagliere (h), quien halló al hombre autor penalmente responsable de los delitos de encubrimiento calificado y -en la causa acumulada también tratada en este mismo proceso- de encubrimiento simple, en concurso real de acciones.
“La pena de prisión impuesta debe ser de cumplimiento efectivo, por
cuanto no se trata de ‘primera’ condena a pena de prisión, atento los
antecedentes penales firmes y computables que registra el encausado Rubén
Nemesio Norres”, escribió el juez en el fallo con relación al cumplimiento de la sanción que le dictó al rauchense.
Uno de los hechos tratados en el juicio había ocurrido entre el 20 de enero y el 13 de febrero de 2013.
En la casa de la ciudad de Rauch donde vivía, Norres “recibió y ocultó”, sabiendo que eran robadas, una daga y una tijera de podar.
Ambos elementos formaban parte del botín que días antes había sido sustraído durante un violento robo en un campo ubicado en el Partido de Azul, hecho que había tenido como víctima al matrimonio que en el lugar reside.
El establecimiento rural San Juan, ubicado en la Ruta 60, fue donde -el 20 de enero de 2013- se produjo aquel ilícito, cometido por al menos tres personas que agredieron al matrimonio con las armas que portaban y después huyeron del lugar en la camioneta del dueño del campo, vehículo que días más tarde fue hallado abandonado en Tandil.
Además, Norres fue condenado por otro hecho similar, cuando el 14 de noviembre de 2010 recibió, también a sabiendas de su procedencia ilícita, dos herramientas eléctricas de carpintería que momentos antes habían sido robadas por dos menores en una escuela de Rauch.
En ambas causas materia de este juicio el juez valoró como agravantes para el encausado “los antecedentes penales computables que registra”. También, que en uno de esos ilícitos “haya encubierto un hecho cometido por menores de edad”.
 

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