EL PASADO DOMINGO

Ecos de un recital

Continuando con su ciclo 2017 “Siempre en Domingo”,  el Centro de Extensión Cultural de Azul presentó el domingo 23 de julio, en la Casa Ronco al pianista y arquitecto olavarriense Pablo Bologna en un recital de música popular argentina, en homenaje al 25 aniversario de la muerte del compositor y músico Astor Piazzolla.

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En   un ameno recital coloquial, intercaló  anécdotas y datos de interés referidos a las  piezas ejecutadas  y a  sus autores.

El artista nos relata que sus padres (amantes de la música) viajaban a menudo a nuestra ciudad, en una de esas oportunidades siendo muy chico allá por junio de 1948, lo trajeron a ver el recital del prestigioso pianista chileno Claudio Arrau diera en la sala del cine-teatro San Martín  quedando maravillado ante la interpretación  del pianista. Ya  años más tarde(octubre 1965) siendo joven presenció el concierto que diera Astor Piazzolla con su “Quinteto Nuevo  Tango” en la misma sala, uniendo así dos hitos fundamentales en su vida de artista: el “descubrimiento” del Piano y de  Piazzolla ambos en nuestra ciudad.

Seguidamente comienza el recital  interpretando el iniciático y emblemático tango  de Astor: “Triunfal”. Nos cuenta que: En los primeros años ’50 Piazzolla dudó entre el bandoneón y el piano, y pensó volcarse a la música clásica, en la que ya venía incursionando como compositor. Con esas ideas se trasladó en 1954 a Francia, becado por el Conservatorio de París, pero la musicóloga Nadia Boulanger lo persuadió de desarrollar su arte a partir de lo que le era más propio: el tango y el bandoneón

Cuando se presenta  ante la célebre maestra francesa, él tenía treinta y tres años y ella sesenta y siete. Para ser aceptado como alumno, le tuvo que mostrar lo que había hecho en Buenos Aires, le presentó su Sinfonietta.

Boulanger  la revisa con su acostumbrada agudeza y se convence de que su alumno argentino, no tendría futuro en un mundo para tan pocos como el de la música “seria”.

A la maestra siempre le pareció saber de qué se trataba, un día, como al pasar, le preguntó qué música hacía en la Argentina y él con vergüenza le contestó: “tango”

Ella le dijo entusiasmada: “Qué lindo” y quiso saber más ¿qué instrumento tocaba, el secreto que guardaba en el ropero?  “Bandoneón”, confesó.  La maestra le pidió entonces que tocara uno de sus tangos en el piano. Piazzolla arremetió con “Triunfal”.  Dicen que al finalizar “el octavo compás” la maestra le toma las manos para darle el mejor de los consejos. “No abandone jamás esto. Ésta es su música. Aquí está Piazzolla”. Años más tarde, Astor le confesó su hija Diana: “Ésa fue la gran revelación de mi vida musical”.

Siguió con “Don Juan”  de  Ernesto Ponzio;  ” La Casita de mis Viejos”  de Juan Carlos Cobián; “Taquito Militar”  de  Mariano Mores y  continuó luego con “Buenos Aires Hora Cero” de Astor Piazzolla,   para pasar a interpretar magistralmente  “Lluvia de Estrellas”   tango instrumental del músico, pianista, director, compositor y arreglador  el maestro: Osmar Maderna, que fuera considerado como el “Chopin del Tango”    Continuando luego con “Los Poseídos”    de Astor para culminar la primera parte con una interesante pieza: “Tango Nº 1 en Do Mayor “del  músico olavarriense Ameglio Rossi .  Integrante de una familia de históricos músicos de Olavarría quien junto a sus hermanos  Héctor, Carlos ,Dante, Alfredo y Herman, integraron la orquesta típica más reconocida de la vecina ciudad.

Luego de un intervalo de 10 minutos donde el público degusto un rico café, prosiguió la segunda parte del recital interpretando  tres temas seguidos de Astor: “Revirado”; “Adiós Nonino” y la “Introducción y Muerte del Ángel” de la “Serie del Ángel”: Introducción al ángel, Milonga del ángel, Muerte del ángel y Resurrección del ángel.                                   

Nos Cuenta que: en 1959 durante una actuación en Puerto Rico, junto a Juan Carlos Copes y María Nieves, Astor recibe la noticia de la muerte de su padre, Vicente Nonino  Piazzolla. Vuelve a Nueva York, donde vivía con su familia, y allí compuso «Adiós Nonino», su obra más célebre, que conserva la sección rítmica del anterior tango «Nonino», más una sentida elegía de despedida, que se convertiría en un sinónimo de Piazzolla a lo largo de los años. Hoy en día ya hay más de 170 versiones de Adiós Nonino de distintos músicos.

Continuó con “Por una Cabeza”  de  Carlos Gardel;  “Simple” de Osvaldo Manzi y siguió con un tema en ritmo de cifra: “El Rancho Abandonado” compuesto por Alberto Willams  quien inspirándose en las canciones y danzas populares concibió la idea de crear una música genuinamente argentina.

“Por una cabeza” fue compuesto por Carlos Gardel (música) y Alfredo Le Pera (letra) en la ciudad de Nueva York . La versión original fue grabada  19 de marzo de 1935, por Carlos Gardel el  para su última película Tango bar.

Llegando al final nos deleitó con la interpretación de uno de los  tangos de anticipación del devenir musical piazzollano  como lo fue: “Lo que vendrá”.

El recital terminó con otro clásico del tango: “La Cumparcita” de Gerardo Matos Rodríguez, en esta ocasión virando más hacia “La Cumparsola” versión de Pablo Ziegel and his Quintet for New Tango;  lo que fue un verdadero hallazgo y clara demostración del virtuosismo del intérprete: arq. Pablo Bologna.

El pianista ejecutó fuera de programa y ante los calurosos aplausos del público, una zamba debida a la inspiración de Félix luna y Ariel Ramírez: “Alfonsina y el mar”  y siguió con dos temas netamente  piazzollanos: “Verano Porteño”: el primero de la Serie de las Cuatro Estaciones,  culminando con una magnífica interpretación del tango “Oblivion”, que arranco literalmente de sus sillas a los espectadores,  en un fuerte aplauso de aprobación final a tanta entrega.

Fue un domingo  extraordinario a toda música, organizado por el Centro de Extensión Cultural de Azul.

Colaboración: Carlos Fortunato

 

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