Ejemplo de lo que tendría que ser lo natural

Estas palabras las pronunció Graciela Fayt en la inhumación de los restos de su padre, el docor Carlos Fayt, en el Cementerio de la Recoleta. Agregando que su padre se merecía una partida como la que tuvo, muy en paz y amorosamente. Fue un luchador que lo nutre el desafío y la pelea.

Carlos Fayt fue profesor titular de Derecho Político en las Facultades de Derecho de las Universidades Nacionales de Buenos Aires y La Plata. A fines de la década del 50 organizó y fue moderador en La Plata y en Buenos Aires de debates públicos en las plazas. Su obra intelectual está traducida en libros señeros de la Ciencia Política, fue la guía escogida por varias generaciones de estudiantes de abogacía para acceder al conocimiento de la ciencia soberana entre las ciencias, como la calificara Aristóteles.

Su interés por los valores humanistas expuestos en la Constitución Nacional y por el desenvolvimiento del constitucionalismo social determinaron desde su juventud la afinidad con el socialismo y el rechazo de toda concepción autoritaria.

Cuando asumió el gobierno el doctor Raúl Alfonsín lo propuso para integrar la Corte Suprema de Justicia, cargo que ejerció hasta el día 11 de diciembre de 2015. Después de haber ejercido durante 32 años la más alta Magistratura Judicial y con 98 años de edad se retiró sin pompas ni homenajes solemnes. Como lo hacen los grandes, con sencillez y por la puerta grande de un Palacio que seguramente lo extrañará por mucho tiempo. Algunos de sus miembros lo señalaron como un hombre íntegro y de gran espíritu. También como hombre importante que trabajó hasta su último día. La procuradora general de la Nación resaltó su coherencia y la férrea defensa de sus convicciones.

Dejo su cargo un honorable y ejemplar juez que brillo en la función jurisdiccional por su destacada calidad personal, su reconocida versación y cultura jurídica, su manifiesta independencia, por su compromiso con la República y la Democracia. Siendo una de las voces mas representativas en defensa de las libertades e instituciones democráticas argentinas en el curso de las últimas décadas.

Su sola presencia frenaba cualquier intento de torcer o eludir la vigencia plena de la Constitución Nacional y de los preceptos legales y su prestigio fue fruto de esa postura de imparcialidad y objetividad.

El presidente de la República expresó: a veces hablamos de la importancia de las instituciones, pero las instituciones son tan importantes como las personas que las  integran y conducen. Fayt fue un hombre comprometido hasta el último día de su vida con la justicia. Todos los argentinos tienen que estarle agradecidos.

Una política lo denominó el gran maestro argentino. Un gran hombre de la República.

ADEPA dijo que en más de una oportunidad fue sometido a persecuciones políticas que templaron su carácter en la preservación de la racionalidad advirtiendo que entre las libertades constituciones la mejor garantía para la subsistencia de la República y sus instituciones era la plena vigencia de la libertad de prensa.

Visitó Azul para disertar en tres oportunidades, en 1945, 1946 y 1948. Allí expresó su pensamiento y brindó enseñanzas. Pero también publicó notas en periódicos locales.

Así pasó por Azul un ejemplar y honesto ciudadano. El doctor Carlos Fayt quien  merece el recuerdo y justo homenaje por parte de todos los argentinos.

 

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