El armonio de la Iglesia Luterana de Azul volverá a sonar

Se invitó a presenciar la ambientación musical con este instrumento, que estuvo fuera de uso durante tres décadas y debió ser restaurado. Previamente se llevará a cabo un culto especial. Integrantes de la congregación que en 2017 cumplió 500 años de existencia hicieron extensiva la convocatoria a la comunidad azuleña en general, por considerar que se está en presencia de un hecho cultural que trasciende lo puramente religioso. 

En primer plano, el armonio que fue restaurado. Detrás, Ramón Márquez, Marcos Peralta y Lucas Quirós. NACHO CORREA

Un hecho cultural, que trasciende las esferas de lo puramente religioso, se llevará a cabo hoy en la Iglesia Evangélica Luterana Unidad de Azul, culto que en 2017 celebró los 500 de su creación. El acontecimiento tendrá lugar en el templo que está en la esquina de Avenida 25 de Mayo y Roca, a partir de las 18.30. Primero se realizará una invocación y luego Marcos Peralta, organista de la Catedral y responsable de la restauración del instrumento, interpretará un repertorio de obras religiosas y de grandes maestros como Johann Sebastian Bach o George Frideric (o Frederick) Handel, que además profesaban la religión luterana.

Para conocer detalles de este evento, EL TIEMPO conversó con Lucas Quirós y Ramón Márquez, integrantes de la congregación luterana, y con el propio organista.

“Estamos organizando un evento abierto a toda la comunidad de Azul. Vamos a presentar el armonio, que tiene más de 50 años y que es un patrimonio cultural de esta iglesia y la ciudad toda. La entrada es gratuita y van a poder escuchar un poco de música. Después de treinta años el armonio volverá a sonar en esta congregación”, expresó Quirós, quien resaltó que los que asistan a esta presentación tendrán la oportunidad de conocer algo más sobre el culto luterano.

“Nos pone muy felices poder organizar este evento y que el mismo se preste para que la comunidad nos pueda conocer. Formamos parte de una congregación que cree exclusivamente en la gracia de Dios como un regalo. No creemos que nosotros somos merecedores de algo o que podemos ganar algo por un mérito que hacemos, sino que todo lo que nosotros no podemos hacer, Cristo lo hizo por nosotros. Esa es la teología básica de nuestras creencias”, agregó.

Finalmente, Quirós resaltó que, teniendo en cuenta la colaboración del organista de la Catedral, el hecho no deja de ser un encuentro ecuménico.

Ramón Márquez, por su parte, subrayó el carácter de libre ingreso que tendrá la actividad. “Estamos invitando a la población en general, sin importar la religión que profesen. Como dijo Lucas Quirós, las puertas de la iglesia están abiertas a toda la comunidad”, expresó y puntualizó: “El que venga va a notar que no hay muchas diferencias con el católico, pero esto de la presentación del armonio restaurado lo tomamos como un hecho cultural”.

La palabra del restaurador y organista

Marcos Peralta es organista de la Iglesia Catedral de Azul y, en este caso, también restaurador del armonio que hoy habrá de presentarse en la Iglesia Luterana. “El armonio es un instrumento que funciona a través de la presión de aire y que se dejó de fabricar, desplazado por la tecnología. Son instrumentos de muy buena calidad. Este ejemplar hacía treinta años que estaba sin uso y lo logramos recuperar. Otro armonio del mismo fabricante (de origen francés) está en el Buen Pastor, donde lo podemos escuchar todos los domingos”, dijo Peralta.

“Hay muchos más grandes, pero este instrumento consta de diez voces (amplitud sonora) y, para lo que es la característica del lugar, es perfecto para interpretar obras religiosas o de grandes maestros como Bach o Handel, que además profesaban la religión luterana”.

La restauración del armonio de la Iglesia Luterana insumió cuatro meses.

La estructura básica del instrumento “estaba bastante bien”, afirmó Peralta, quien detalló que “lo que le hicimos fue una limpieza a fondo, una calibración de máquina, el cambio de todos los cueros, afinación y lustre”.

Hoy se realizará al armonio un ritual de bendición similar al que rige para la iglesia católica.

“Es muy común encontrar en la iglesia estos instrumentos en sacristía o en coros, ya arrumbados, porque o le falta mantenimiento o porque no le conocen sus virtudes y no los utilizan. Usan los órganos electrónicos y a estos los han desplazado”, precisó Peralta.

UN OFICIO EN EXTINCIÓN

NACHO CORREA

En la charla con este diario, Marcos Peralta aseguró que prácticamente no quedan en el país restauradores del armonio. Sabe de un colega en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de otro en Rosario. En Azul, sostuvo, tiene registrados catorce armonios; además de la Catedral y la Iglesia Luterana, hay ejemplares de armonio en el Buen Pastor, Seminario y la parroquia San Antonio de Padua. “Los que arreglan o afinan pianos le escapan a reparar armonios. Aparte, hay que ser músico u organista y estar en el ámbito de la iglesia para entender estos instrumentos y la importancia que tienen en ese contexto”, concluyó Peralta.

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