DE CARA A SU ESPERADA PRESENTACIÓN DEL SÁBADO PRÓXIMO

El Ballet “De la Dulce Vida” ensayó en el Centro Cultural

El Ballet “De la Dulce Vida” se prepara para lo que será su esperada presentación del sábado 15 de Julio en el Centro Cultural. En ese lugar ayer se realizó un ensayo para afinar detalles de lo que será el espectáculo.
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El Ballet “De la Dulce Vida” se prepara para lo que será su esperada presentación del sábado 15 de Julio en el Centro Cultural. En ese lugar ayer se realizó un ensayo para afinar detalles de lo que será el espectáculo.

La compañía que dirigen Mauricio Brown y Cecilia Cornejo afina los detalles para el espectáculo que contará con un centenar de bailarines en escena. Será en el marco del ciclo “Azul te abriga”, que organiza la Dirección de Cultura del Municipio con motivo de las vacaciones de invierno.

Con la presencia de invitados especiales, un centenar de bailarines en escena pondrá el Ballet “De la Dulce Vida” el próximo sábado 15 de julio, a partir de la hora 21, cuando dé comienzo su esperaba presentación en el Centro Cultural General San Martín de esta ciudad.

Ayer, este diario presenció el ensayo que se realizó en el escenario donde se hará el espectáculo y conversó con los directores del grupo, Mauricio Brown y Cecilia Cornejo, y con algunos de los integrantes de este ballet que se caracteriza por realizar presentaciones en distintas localidades de la zona.

Cabe resaltar que la compañía está integrada por personas de una amplia franja etaria que desempeñan las profesiones y ocupaciones más diversas, pero que coinciden en hacer del baile una expresión que conjuga el amor, la pasión y la alegría por sobre todas las cosas. Todo, claro está, acompañado por música –polcas ucranianas, rusas y alemanas- que animan a más de uno a acompañar con palmas.

“Estamos preparándonos con todo para lo que va a ser, si Dios quiere, el próximo sábado 15 a las 21 horas el espectáculo del Ballet ‘De la Dulce Vida’ con danzas ucranianas, rusas y alemanas donde haremos un despliegue de repertorio coreográfico muy lindo, muy interesante, con giros y saltos en el aire, donde brindaremos muchísimo color sobre el escenario del Complejo San Martín”, expresó Mauricio Brown, quien agregó: “Hace meses que venimos trabajando para esta presentación”.

“Veníamos con una base de baile recorriendo la provincia de Buenos Aires y a su vez le hemos agregado bailes nuevos para lo que es el ‘Azul te Abriga’ Vacaciones de Invierno 2017 que está organizado por la Dirección de Cultura, dependiente de la Municipalidad de Azul”, puntualizó.

EL DESPERTAR DE UNA PASIÓN

Cecilia Cornejo y Mauricio Brown.
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Cecilia Cornejo y Mauricio Brown.

El Director del grupo afirmó que “en el alumno despertamos esa pasión y la gente se suma a eso”. “Somos un ballet totalmente independiente. No pertenecemos a ninguna colectividad, con lo cual lo puede integrar cualquier persona, sea descendiente o no. La nuestra es una propuesta para abrirle la puerta a la juventud para que se integre y haga algo sano, como es en este caso la danza”, acotó Brown.

Se consultó al responsable del ballet acerca de cuáles son los motivos que, a su criterio, hacen que los jóvenes se acerquen a integrarse a la compañía.

“Los chicos se acercan porque ven lo que se hace arriba del escenario. Son danzas muy acrobáticas que llaman mucho la atención en el caso del hombre, y de mucha delicadeza y de giros en la mujer; al espectador también le llama la atención eso. Además la música es muy alegre. Brindamos un espectáculo que estoy seguro el espectador ni siquiera mira la hora”, mencionó.

A su turno Cecilia Cornejo, aclaró que para sumarse al ballet no es necesario ser descendiente. “El Ballet de la Dulce Vida es pura pasión, mucho amor, como fue desde un principio con aquella formación que lideraba la mamá de Mauricio (Alicia Stickar). El único requisito es tener ganas de venir y ponerle todo el amor y la pasión”, señaló y advirtió que la compañía cuenta con 72 integrantes.

Tras mencionar que no sólo participan ciudadanos azuleños sino que tienen integrantes que se domicilian en Olavarría, ambos destacaron que aun cuando no presenten a ninguna colectividad, cuando los invitan concurren gustosos a reuniones que se hacen en ciudades como Lobería, Coronel Suárez o Colonia Hinojo.

Tras un parate de 15 días, explicó Brown, el grupo retomará los ensayos para dar comienzo con una serie de presentaciones en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.

“Eso es lo lindo, que te reconozcan no sólo en la ciudad sino también afuera”, expresó y ratificó el espíritu “familiar” con el que su madre formó la compañía.

“De hecho, empezó siendo una familia, con mi madre y mis hermanos bailando. Le fueron abriendo las puertas a la comunidad y así empezaron a integrar a más gente a punto que hoy también está formado el ballet en Mar del Plata, con mi hermano Niki Brown, que también vendrá a acompañarnos el sábado. Así contagiamos a los chicos a que amen lo que es la danza”, concluyó Brown.

 

LA HETEROGENEIDAD DEL GRUPO –

 

María JuliaEber SánchezAgustina MuñozRita Llorente
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Agustina Muñoz

Lo dice Ricardo Arjona en una de sus canciones más conocidas. “Señora, no le quite años a su vida; póngale vida a los años, que es mejor…”. Y así parece haber hecho María Julia, quien, a punto de cumplir 89 años, se da el gusto de ser parte del Ballet “De la Dulce Vida”.

“Yo soy de Olavarría pero tengo a mis hijos acá. Siempre estuve en grupos de danza folclórica pero vine a La Dulce Vida y me gustó. Me gusta el grupo y los profesores, que alientan mucho. Siempre que pueda lo voy a seguir viniendo. Le mando un beso a los profesores y a todo el grupo”, expresó.

Eber Sánchez, quien trabaja como policía, contó su experiencia. “Yo llego gracias a mi señora, que bailaba desde muy chiquita, y a la insistencia de Mauricio (Brown). Me subí a este tren de ‘locos’ y llevo más de ocho años integrando el ballet. Esto requiere de mucho estado físico y de disciplina. En ese sentido ‘Mauri’ nos tiene muy cortitos (risas) con el cuidado en las comidas y en lo deportivo. Es un cable a tierra. A mí me desenchufa en todo lo que es el día a día”, indicó.

Agustina Muñoz, de 26 años, psicopedagoga, expresó que “llegué hace cuatro años”. “También conocí al grupo en una presentación y también tengo familia de descendientes. Me presenté y acá estoy, es algo muy lindo, muy sano; hay mucho respeto y disciplina y la verdad que es hermoso. Una viene cansada de trabajar y piensa a las 9 de la noche, con el frío del invierno, va a ser difícil y sin embargo es cuestión de escuchar la música y vivir otra realidad. No hay palabras para describir lo que se siente cuando una está arriba del escenario. Se viven muchas emociones por el baile en sí, sumado a los aplausos de la gente. De chica hice muchas actividades y nada me llegó tanto como esto”.

Rita Llorente, 51 años, profesora de Inglés, se sumó al ballet como un hobbie. “En 2008, cuando Mauricio volvió de Mar del Plata, me sumé al grupo como una actividad recreativa y las presentaciones se fueron dando solas. Me enganché, me quedé y no me voy más”, afirmó.

 LLEGAR AL GRUPO BUSCANDO UN CABLE A TIERRA

Roberto DietrichLisandro ErreguerenaAlejandro
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Lisandro Erreguerena

Roberto Dietrich, de 33 años, empleado de un call center, explicó que llegó al grupo “acompañando a una amiga”. “Me gustó, me quedé, me fui y me fueron a buscar y ya hace cuatro años que estoy. Más que un ballet parece un equipo de rugby: vamos para todos lados juntos; eso es lo que tiene de lindo y vienen chicos desde los 6 años a la señora que va a cumplir 89. En los viajes que hacemos, no solamente conocemos otros lugares y a mucha gente sino que nos damos cuenta que el espectador se contagia de la alegría y la pasión que inspiramos y eso te motiva a ponerle cada vez más de uno para presentarlo mejor”, agregó. Dietrich admitió los temores iniciales de todo principiante. “Uno, cuando recién arranca y ve a los chicos haciendo cuclillas y esos ejercicios, piensa ‘yo no voy a llegar a eso’ o ‘eso no es para mí’. Cuando mirás un video donde te ves vos mismo, decís ‘mirá todo lo que se logra’. Con esfuerzo y dedicación, todo es posible”, amplió.

Lisandro Erreguerena, de 32 años, abogado, acredita dos años en el ballet.

“En mi caso, al igual que mis compañeros preopinantes, me vinculé buscando un ‘cable a tierra’. Estuve en la presentación que hicieron ellos en el NAC, allá por 2014, y fue alucinante. Me gustó la alegría que transmitían. Como tengo una actividad laboral bastante rutinaria y sedentaria, necesitaba hacer algo que me ponga en movimiento y que a su vez fuera entretenido. Estas cosas son las que yo digo que, lejos de restar energía, dan energía para trabajar. Esperemos que por este medio haya más gente que se sume”, precisó.

También conocimos el caso de Guillermina Dumerauf –hoy cumple 35 años-, maestra jardinera, quien dio sus primeros pasos en la danza con Niki, el hermano de Mauricio Brown.

“Cuando se fueron (a vivir a Mar del Plata) dejé de bailar. En el 2012 los vi en el teatro español y me deslumbraron. No podía creer que fueran ellos. Le mandé un mensaje a mi mamá diciéndole ‘bailan adultas’. Como consecuencia de esto, hoy bailanos mi mamá, Pocha Chanfreau; mi hija, Juana, en infantiles y yo”, manifestó.

Alejandro, de 25 años, es profesor de educación física y lleva seis años en la compañía. “Lo conocí a Mauri por un trabajo y hablamos con él todo un viaje. Estuvo 200 kilómetros ‘lavándome la cabeza’ diciéndome que tenía que empezar; así empecé y acá estoy”, describió. A fuerza de presentaciones también se sumó al grupo su novia, Irene Peña Aranda, de 24 años.

 

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