ENTREVISTA CON HUGO HERRERA

El dilema de contar sólo con ocho inspectores para trabajar en operativos de tránsito en todo el distrito

Sólo ocho inspectores tiene actualmente el Municipio para trabajar en operativos de tránsito, una problemática que nadie desconoce que se ha agudizado y complejizado. ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA
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Sólo ocho inspectores tiene actualmente el Municipio para trabajar en operativos de tránsito, una problemática que nadie desconoce que se ha agudizado y complejizado. ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA

Por Augusto Meyer

ameyer@diarioeltiempo.com.ar

El director de Control Urbano destacó el compromiso de ese escaso personal con el que cuenta para atender una problemática que se ha agudizado y complejizado. Los secuestros se siguen haciendo y los depósitos para almacenar los vehículos no dan abasto. Avanza el montaje del nuevo centro de monitoreo, y la colocación de cámaras en Azul, Cacharí y Chillar.

Sólo ocho inspectores tiene el Municipio en todo el distrito para atender una problemática como el tránsito, que en las últimas décadas se agudizó y complejizó. Sin embargo el responsable de Control Urbano que tiene a su cargo el área de Tránsito, Hugo Herrera, destacó el compromiso del personal a su cargo porque, gracias a eso, se pueden implementar operativos que dan como resultado el secuestro de vehículos cuyos ocupantes se dedican a alterar el orden público o incumplen normas vigentes.

Con aproximadamente cinco meses en el cargo, Herrera reemplazó en la función a Agustín Rodríguez, quien estuvo al mando de las mismas áreas, menos la de Defensa Civil.

“Yo le puse mi impronta personal; seguí con muchas cosas que venía haciendo muy bien Agustín y otras las fui modificando no porque estuvieran mal sino que para darle mi propio estilo. Hoy trabajamos en el área de Control Urbano que es tránsito exclusivamente con operativos en distintos horarios, con la permanencia de personal en la calle educando y concientizando y, cuando corresponde, labrando la pertinente infracción”, explicó.

Puntualizó que se está llevando adelante una labor coordinada con la Policía Local –que tiene su base de operaciones en Control Urbano- y, en operativos puntuales, con la policía de la Provincia de Buenos Aires.

“Con la Policía Local, que es una policía de contacto, procuramos concientizar al vecino de las normas que tiene que cumplir y de lo que significa vivir en comunidad. Es imprescindible respetar las normas donde cada uno tiene derechos y obligaciones, pero es muy difícil lograr que se cumpla porque venimos de años en los que la norma no se cumple y no sólo en Azul sino en el país”, advirtió y agregó: “Hay un nivel de agresión que hace que el inspector deba cuidarse más. Hubo casos en los que han intentado atropellarlos y otros donde, en el forcejeo mismo, sufren algún tipo de lesión. Tengo un inspector con 30 días de yeso en una mano”.

Sin persecuciones vehiculares

En la charla mantenida con este diario, el director de Control Urbano ratificó el espíritu de no propiciar ningún tipo de persecución en la zona urbana a fin de evitar riesgo de alguna desgracia.

“Estudiamos distintos tipos de elementos como para proceder a la detención del vehículo en velocidad. Para ello he planificado una serie de acciones que las voy a poner a disposición del fiscal y los dos jueces contravencionales. Si las autorizan, las comenzaremos a aplicar. Nosotros no perseguimos a nadie; no es nuestra función y podríamos poner en peligro al presunto infractor, al personal y al vecino común. Al presunto infractor sí le hacemos notar nuestra presencia y, cuando procedemos a la detención del vehículo que está en infracción, actuamos con la rigidez que el caso amerita”, explicó.

“Nos pasó el fin de semana que interceptamos dos motos que estuvieron dos meses haciéndonos ‘cortes’ mientras escapaban”, remarcó.

Subrayó que, para desplegar una acción eficaz, es fundamental tener el compromiso del personal, y eso es algo con lo que puede contar.

“Los inspectores trabajan ocho horas de lunes a sábado. Hay muchos que están concientizados del trabajo que están haciendo y les encanta. Dos de ellos me dijeron el fin de semana que iban a salir conmigo a recorrer. Hicimos estragos porque, con la sola presencia nuestra, los que estaban armando disturbios se retiraron. Anduvimos sin la presencia policial, con las balizas amarillas encendidas, que es lo que debemos hacer por norma, para que la gente vea que no tenemos miedo”, indicó.

Resaltó que, en los procedimientos nocturnos, ya cuentan con la colaboración de la Policía Local, que tiene un tercio a la noche para cubrir las zonas seguras a la salida de los boliches bailables.

Otro nivel de violencia

En otro orden Herrera mencionó que la próxima semana estará convocando a instituciones que aún no se inscribieron para participar del Foro de la Seguridad. “Es una excelente herramienta para que el recurso humano pueda trabajar”, dijo sobre ese ente.

Consultado acerca del cambio que nota desde su anterior paso por la función pública, entre los años 2006 y 2010, el funcionario dijo que “cambió el nivel de violencia”. “No es algo general sino casos puntuales, de la misma manera que hay un marcado desinterés para cumplir con la norma y falta de respeto a la autoridad. Todo eso lleva un deterioro de casi 25 años en el cual la autoridad va perdiendo prestigio”, detalló.

Dijo en ese sentido que las autoridades políticas de anteriores administraciones provinciales pecaron por haber incorporado “cantidad antes que calidad”.

“Los que querían ingresar en la Policía Comunal lo único que querían era cobrar un sueldo. He visto gente que hoy es sargento u oficial y no están al mismo nivel que otros oficiales o suboficiales. Desde que asume María Eugenia Vidal la Gobernación y Cristian Ritondo como ministro de Seguridad, las cosas cambiaron”, explicó.

Diferenció la capacitación que tiene la Policía Local al señalar que “antes recibían un curso de cuatro meses; algunos no sabían lo que era disparar un arma y se tenían que comprar las municiones. La Policía Local estuvo a punto de zozobrar porque no estaba lo suficientemente capacitada. Hoy tienen entre ocho y nueve meses de capacitación, charlas de motivación, entrenamiento con armas de fuego y operativos de práctica en la calle”.

Advirtió que, atendiendo a la función para la que fue creada, “si yo soy Policía Local, lo primero que hago cuando me hago cargo de la guardia es presentarme, diciéndole a comerciantes y vecinos que estoy a disposición para lo que precisen. Con eso logro que el ciudadano se sienta cuidado, pero para lograr eso el oficial tiene que estar concientizado”.

 

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1 Comment

  1. Car10

    septiembre 6, 2017 at 10:33 pm

    Si nadie quiere hacer ese laburo traigan gente de afuera y listo eso si q despues no se quejen al carajo q mierda van a hacer con 8 personas estan re locos tomen gente ya de olavarria de bs as o de donde sea

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