EL IMPUTADO TIENE 30 AÑOS Y AYER SE NEGÓ A DECLARAR

El empleado de un comercio se resistió a un robo y resultó herido: hay un detenido

La víctima trabaja en un local de reparación de teléfonos celulares que está frente al Hospital Pintos. El pasado martes por la noche, cuando estaba por cerrar el negocio, un sujeto ingresó con fines de robo. El empleado contó ayer que se resistió al asalto. También, que al forcejear con el delincuente sufrió cortes en dos de los dedos de su mano izquierda con la hoja del arma blanca que portaba el ladrón. Instantes después, el ahora acusado de cometer el hecho se entregó en sede policial. Lo investigan también por robos en comercios de Sierra Chica y Olavarría. Uno de esos ilícitos sucedió el lunes y el otro, anteayer.

 

 

Damián Barda, el empleado herido. Al forcejear con el ladrón, que portaba un arma blanca, el hombre sufrió cortes en dos de sus dedos de la mano izquierda. “Yo le agarré la hoja, forcejeé con él y la hoja se cayó”, contó ayer a EL TIEMPO.
NICOLÁS MURCIA
Un local de reparación de teléfonos celulares. En ese lugar, ubicado frente al Hospital Pintos, el pasado martes por la noche un sujeto intentó cometer un robo e hirió al empleado del comercio con el arma blanca que portaba.
NICOLÁS MURCIA
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Damián Barda, el empleado herido. Al forcejear con el ladrón, que portaba un arma blanca, el hombre sufrió cortes en dos de sus dedos de la mano izquierda. “Yo le agarré la hoja, forcejeé con él y la hoja se cayó”, contó ayer a EL TIEMPO. NICOLÁS MURCIA

Un hombre quedó detenido ayer, después de que un día antes se había presentado en sede policial luego de que se produjera un intento de robo en un local comercial de esta ciudad. Durante el hecho, registrado en horas de la noche del pasado martes, el empleado de un negocio de reparación de teléfonos celulares que fue asaltado se enfrentó con el delincuente. Y en medio del forcejeo que se produjo entre ambos, resultó lesionado en dos de los dedos de una de sus manos, al sufrir cortes con el arma blanca que portaba el agresor.

Fuentes policiales identificaron al ahora detenido como Pablo Bautista Gauna, quien hasta anoche permanecía privado de la libertad en la sede de la Seccional Primera local.

En horas de la mañana, había sido trasladado a Tribunales para ser indagado por ese intento de robo que ahora se le imputa, audiencia durante la cual se negó a declarar, según señalaron a EL TIEMPO fuentes de la UFI 13, la Fiscalía a cargo de Javier Barda que interviene en el sumario penal que se inició.

Voceros de seguridad indicaron que el detenido está siendo investigado también por otros episodios delictivos: un robo que se produjo el martes por la mañana en un negocio de Olavarría y otro, el lunes que pasó, en un comercio de Sierra Chica.

Según fuentes allegadas a la investigación del intento de robo ocurrido en Azul el martes pasado por la noche en un local que está en la calle Amado Diab, frente al Hospital Pintos, el imputado tiene 30 años, es oriundo de Escobar, registra antecedentes delictivos y actualmente está viviendo en la ya mencionada localidad olavarriense.

Con un arma blanca

El ilícito en esta ciudad que se le atribuye al hombre que ahora está detenido se produjo poco antes de la hora 21 del pasado martes.

Tuvo como escenario un local de reparación de teléfonos celulares que está en Amado Diab entre Maipú y Alvear.

La víctima fue un hombre de 34 años llamado Damián Barda, quien sufrió un intento de robo en el que resultó lesionado en una de sus manos, hecho ocurrido instantes antes a que se disponía a cerrar el negocio.

Después, cuando efectivos de Policía Científica se hicieron presentes en el local para la realización de pericias, pudieron incautar la hoja de un cuchillo que portaba el agresor.

“Este tipo no era de acá de Azul. Y lo curioso fue que después se entregó, solo”, contó ayer en diálogo con EL TIEMPO el empleado asaltado, quien tenía todavía una venda en una de sus manos a causa de la lesión sufrida durante lo que ahora, a escala penal, se le imputa al detenido como un robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa.

Barda señaló también que ese sujeto que después intentó asaltarlo y lo lesionó con el arma blanca que portaba había estado el martes, “aproximadamente desde las seis y media, dando vueltas por el barrio, frente al hospital y mirando todos los negocios”.

“Después que me pasó a mí todo esto un chico al que conozco, que trabaja en el Hospital Pintos y maneja una ambulancia, me preguntó cómo era este tipo. Yo se lo describí y él me contó que había estado toda la tarde por acá, viendo todos los movimientos que había en los negocios”.

Cuando se convirtió el martes por la noche en víctima de este intento de robo,  Barda estaba a punto de cerrar el local.

Hasta unos minutos antes, un amigo suyo que suele ir a tomar mates al negocio estuvo con él. También, el propietario del comercio.

Luego de que ambos se fueron, poco antes de la hora 21, fue que se produjo el ilícito, una vez que el empleado quedó solo en el negocio.

Según contó, el delincuente ingresó y “me pidió un teléfono y la plata. Fue todo en un segundo y no me dio tiempo a nada. Pero tampoco me llevó nada”.

Lejos de asustarse, Barda se enfrentó con el delincuente. Y en el forcejeo que entre ambos se produjo alcanzó a manotearle la hoja del cuchillo que portaba.

En esas circunstancias resultó con los cortes -por los que después tuvo que ser atendido en el Hospital Pintos- en dos de los dedos de su mano izquierda: el índice y el medio.

“La cuchilla parecía como de lata. Si no, no sé que me hubiera pasado. Yo le agarré la hoja, forcejeé con él y la hoja se cayó. Y cuando se fue corriendo, lo seguí”, recordó sobre cuál fue su primera reacción en ese instante en el que ya estaba herido e intentó demorar al ladrón.

Con los cortes sufridos en dos de los dedos de su mano izquierda, el empleado alcanzó también a avisarle al dueño del negocio sobre lo que había pasado, lo que instantes después derivó en que policías se hicieran presentes en el negocio para comenzar con las primeras averiguaciones por lo ocurrido.

Al mismo tiempo, Barda cruzó hasta el Hospital Pintos, el centro asistencial donde fue atendido por la Guardia para ser curado de esos cortes que presentaba en dos de los dedos de una de sus manos.

“Lo que espero ahora es que no me haya cortado ningún tendón. Gracias a Dios la hoja del cuchillo que tenía era una porquería, porque si hubiese sido un cuchillo tipo Tramontina el que llevaba capaz que me hacía más”, sostuvo por último la víctima de este intento de robo, un hecho que derivó en que instantes después el ahora acusado se presentara en sede policial y quedara aprehendido.

El dato

Ayer, después de que el acusado de este intento de robo fuera trasladado a Tribunales para ser indagado y se negara a declarar, desde la Fiscalía que interviene en la causa penal que se inició había sido solicitada que su aprehensión fuera convertida en detención. Y a ese pedido dio lugar Juan José Suárez, el titular del Juzgado de Garantías 3 departamental que también está interviniendo en la causa penal que se instruye desde la UFI 13.

LO INVESTIGAN POR DOS ROBOS MÁS

Pablo Bautista Gauna está detenido por un intento de robo en Azul. Se sospecha que también robó en un comercio de Sierra Chica y en otro de Olavarría.
JEFATURA DEPARTAMENTAL AZUL/PBA

Además del intento de robo ocurrido en un local de esta ciudad donde un empleado resultó herido el martes por la noche, Pablo Bautista Gauna está siendo investigado por dos ilícitos más.

Esos hechos se registraron los pasados días lunes y martes en dos negocios: uno que está en Olavarría y otro en Sierra Chica, la localidad donde actualmente el sospechado reside.

El pasado martes por la mañana, un comercio situado en Dorrego al 2600 de la vecina ciudad se había convertido en escenario de un violento robo.

Alrededor de la hora nueve de anteayer, en un negocio llamado “Mona” la empleada había sido víctima del accionar de un sujeto que después huyó del lugar llevándose diversos elementos de valor.

Fuentes policiales informaron que la empleada asaltada -de 51 años- había sido agredida por el ladrón, que le aplicó un golpe de puño en el abdomen para después apoderarse ilegítimamente de un teléfono celular y de 70 pesos en efectivo.

Según se determinó luego, el asaltante se movilizaba en un remís, quedando todos sus movimientos registrados a través de cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo de la Municipalidad de Olavarría.

Esas filmaciones sirvieron para establecer que se dirigió hacia la localidad de Sierra Chica. También, que desde allí luego vino a Azul, donde en horas de la noche de anteayer quedó aprehendido tras ese intento de robo en el negocio de reparación de teléfonos celulares que está frente al Hospital Pintos.

La Policía había allanado su casa en Sierra Chica, aunque en el lugar no fueron hallados elementos considerados de interés con relación a ese robo en el negocio de Olavarría que se estaba investigando.

En esa vivienda -situada a dos cuadras de la Unidad 2- se supo que el ahora detenido le había dicho a su mamá el martes que viajaba a Azul “a visitar a su novia”, señalaron voceros de seguridad.

El otro ilícito por el que Gauna está siendo investigado ocurrió el lunes pasado en una tienda que está en Sierra Chica, después de que la propietaria del negocio denunciara que un sujeto ingresó al local -situado en avenida Legorburu y Sinclair- con la intención de ver prendas de vestir, aunque mientras era atendido se llevó cuatro pantalones.

Una prueba que lo compromete con ese hecho a Gauna indica que el martes por la noche, cuando quedó aprehendido en la comisaría primera de Azul, el hombre tenía puesto uno de los pantalones sustraídos un día antes en esa tienda que está en la localidad olavarriense de Sierra Chica.

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