“El gobierno quiere adoctrinar al trabajador para que no reclame, pero no lo va a lograr”

Así lo dijo ayer Daniel Firpo, uno de los trabajadores de FANAZUL que fue intimado por Fabricaciones Militares para que se presente en la planta. Advirtió que los nueve intimados son delegados e integrantes de las comisiones internas de ATE, gremio que lleva adelante la organización de la lucha por la reapertura de la fábrica de explosivos. Entendió que esto es, entonces, un apriete hacia el gremio. Además, indicó que la mayoría hoy está cumpliendo tareas que antes no hacía y habló, con preocupación, de la peligrosidad de mantener una fábrica como FANAZUL desactivada.

“Están tratando de desarticular la organización para que los que estábamos organizando a los compañeros y trabajando en la calle, no podamos hacerlo más de la manera en la que lo estábamos haciendo”, aseguró ayer Daniel Firpo. ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA

EL DATO:
En un tramo de la nota, consultado si están cobrando sus haberes, Firpo indicó que Fabricaciones Militares no está cumpliendo con pagos del año anterior, como el proporcional de las vacaciones. En su caso particular, dijo que “soy afortunado, cobré el sueldo, aunque la diferencia de vacaciones no me la quieren reconocer. Como vengo hablando públicamente, dando testimonio de lo que realmente está pasando, no sea cosa que Riva me tenga entre ojo y ojo”.

El miércoles de la semana pasada, nueve delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado e integrantes de la Comisión Interna de ese gremio en FANAZUL, fueron intimados por la intervención de Fabricaciones Militares para que se presenten a trabajar.
La intimación les llegó un día antes de que el propio interventor, Luis Riva, firmara una nota informando que “no es posible mantener la continuidad de la planta, por lo que en consecuencia comunicamos que ha dejado de producir en forma definitiva en todas sus líneas de producción”.
Daniel Firpo es uno de los trabajadores que recibió la nota mediante la cual lo obligaban a volver a la fábrica de explosivos junto a ocho de sus compañeros. Llamativamente -o no- todos ellos son los que vienen llevando adelante la organización de la lucha por la reapertura de FANAZUL.
En ese marco, Firpo sostuvo que se trata de “un adoctrinamiento” que el gobierno está pretendiendo hacer sobre los trabajadores y un apriete contra el gremio.
Los nueve trabajadores que regresaron, ocupan puestos diferentes a los que tenían. Firpo, por ejemplo, que siempre trabajó en Seguridad e Higiene, está destinado a la guardia.
Al hablar ayer con este diario, no dejó de mencionar la desolación que envuelve a la fábrica -vacía y en silencio-, cuando hace tan sólo poco más de un mes la realidad era otra.
También advirtió los peligros que la desactivación implica y que nadie, parece, estar teniendo realmente en cuenta.
Mientras tanto, el acampe y la lucha siguen, ahora con la mirada puesta en la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, quien hasta el momento se ha mantenido “alejada” de lo que está pasando en su territorio respecto a las más de 200 familias azuleñas que están sin trabajo.
La intimación    
Fue el miércoles 31 de enero cuando debieron presentarse a trabajar nueve delegados e integrantes de las comisiones internas de ATE, luego de que la intervención de Fabricaciones Militares los intimara a que lo hicieran, dando respuesta al recurso de amparo que esa organización sindical presentara luego de que el 2 de enero no les permitieran el ingreso a la fábrica de explosivos.
“Nos llegó un telegrama a los delegados gremiales y a los de comisión, que somos los que estábamos trabajando con los compañeros en la calle, gremialmente, organizando cada una de las movidas, intimándonos porque presentamos un amparo ya que nos habían negado la entrada el mes pasado”, comentó Firpo.
Incluso, indicó que a dos de los trabajadores de planta permanente que se presentaron a trabajar y no los dejaron ingresar, “desde Fabricaciones les dieron las vacaciones. Ahora, ellos también fueron intimados a que cuando terminen la licencia anual ordinaria se presenten a trabajar, sino van a ser considerado despedidos”.
En ese contexto, advirtió “las contradicciones que tiene esta gente (por las autoridades de FFMM). No los habían dejado entrar, después les dieron las vacaciones y ahora les mandan una intimación. Así se están manejando, no sé si de una manera astuta o desordenada. Esta gente nunca se sabe con qué va a salir porque siempre está con el puñal debajo del poncho”.
La cuestión es que cuando el miércoles 31 se presentaron, “ni ellos tenían en claro qué iba a pasar y ni siquiera tenían los contratos para los chicos, que en la actualidad siguen sin contrato”.
Desarticular la organización    
Son en total nueve los trabajadores intimados -uno de planta permanente, que es el propio Firpo, y el resto son contratados- que se presentaron y fueron distribuidos para  que cubran los diferentes turnos, realizando tareas que antes no hacían: limpieza, mantenimiento y guardia.
En el caso de Firpo está en la guardia, luego de haber trabajado durante años en el Departamento de Seguridad e Higiene de FANAZUL.
“Están tratando de desarticular la organización. Esto es un adoctrinamiento. Están tratando de desarticular la organización para que los que estábamos organizando a los compañeros y trabajando en la calle, no podamos hacerlo más de la manera en la que lo estábamos haciendo”, aseguró.
Asimismo, apuntó que desde el gobierno “no se andan con chiquitas, y cuando ven la oportunidad de humillar y sacar algunos de los derechos que tantos años llevó conseguir, no se fijan en nada. Humillan como les parece”.
Insistió en que “esta gente quiere adoctrinar al trabajador para que en el futuro no se plante y reclame lo que es justo. Eso es lo que pretenden, pero no lo van a lograr”.
El hecho de que hayan sido intimados los delegados y los integrantes de las comisiones internas de ATE en FANAZUL, representa para Firpo “un apriete”.
Añadió que “es triste porque por ahí la comunidad no lo entiende, no sabe cómo viene la mano, y esto lo están haciendo en todo el país, no sólo FANAZUL. Lo mismo está pasando en INTI, ANSES, Agricultura Familiar, SENASA”.
En ese contexto, entendió que “en realidad, quieren una Argentina con trabajadores que gane dos pesos, que nos pongamos a la altura de China en la mano de obra, porque ellos consideran que acá lo que encarece el producto es la mano de obra, y no se fijan cómo se van enriqueciendo las multinacionales y muchos industriales nacionales, también”.
Por último, apuntó que “el trabajador común se dedica a trabajar y por ahí no se interioriza demasiado de la política. Proponen un cambio, mintiendo abiertamente al decir que no iba a haber desocupación, despidos, tarifazos, todas cosas que hoy tenemos. La gente votó para una mejora, está bien, pero también tenemos que decirle a esta gente que nos estafaron”.
“NUNCA SE SABE HASTA DÓNDE ES PELIGROSO” 
Con la fábrica cerrada, no operativa desde el 28 de diciembre pasado, hoy por hoy “lo único que se está haciendo es tomar la temperatura de la planta de trotyl, que es la que quedó con carga”, explicó ayer Daniel Firpo.
Indicó que si bien destinaron a dos trabajadores al sector de mantenimiento, “no tienen a nadie que haga las reparaciones. Entonces, se ven en problemas porque por ahí hay bombas que no funcionan y no tienen a nadie que les solucione las cosas”.
Advirtió que “los chicos ponen toda la buena voluntad porque lo que queremos es que la fábrica no se arruine por no usarla. No queremos que por no producir, empiece a venirse abajo. Ponemos toda la garra para colaborar en todo”.
En lo que hace a los tres operarios que vinieron de las plantas de Córdoba y Santa Fe, apuntó que están trabajando en los turnos del tablero -que es donde llega la energía desde Azul- y en la planta de agua.
Asimismo, consultado por la peligrosidad de la planta, consignó que “nunca se sabe hasta dónde todo es peligroso” y, en ese marco, recordó que “en 1996 se desactivó la planta de nitrocelulosa. 20 años después explotó porque el producto que había quedado en ciertos lugares, que no se pudieron limpiar en su momento, se descompuso y estalló la planta”.
A su vez, también mencionó que cuando en 2009 un empleado de una empresa contratista de FANAZUL falleció “porque explotó una bomba que estuvo desactivada 30 años adentro de la Planta C. Le había quedado producto en el interior que nadie lo tuvo en cuenta”.
Por esto, aseguró que “es una locura mantener la fábrica desactivada” y recalcó que “es importante que, por lo menos, entre una gran cantidad de compañeros que tenga conocimiento de lo que allí se maneja, por lo menos para empezar a reactivarla y que no quede todo parado”.
Añadió por último que “no creo que traigan gente de otras fábricas para operar en la planta de trotyl porque no hay gente capacitada para eso. La única que está capacitada es la gente de nuestra fábrica”.
“UN SILENCIO TERRIBLE”
Cuando el 31 de enero pasado Daniel Firpo se presentó a trabajar en FANAZUL, cumpliendo con la intimación que le llegó vía telegrama firmado por la intervención de Fabricaciones Militares, no pudo entrar a la fábrica.
“Estuve algunos días sin que me dejaran ingresar. Me mantenían en el edificio”, pero sin poder ir más allá de la guardia, lugar al que lo destinaron por estos días.
Según contó a este diario, recién ayer “pude salir a recorrer un poco la fábrica” y lo que vio y sintió fue “una tristeza muy grande. Esto ya lo vivimos en la década del ’90, y ahora otra vez”.
Al describir lo que fue esa incursión de ayer por la fábrica, advirtió que “me recorrió una angustia, una desolación tan grande al ver todo parado y un silencio terrible. Es que ninguna planta funciona, no hay producción”, ni nadie yendo y viniendo como es habitual en un lugar de trabajo.
 
 

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