INFORME ESPECIAL

El impacto de la crisis económica en el comercio local

 

La ciudad de Azul no escapa al  complicado contexto que en ese sentido atraviesa el país. Ante ese escenario, EL TIEMPO dialogó con comerciantes de diferentes sectores con el objetivo de conocer su parecer respecto a la situación que se vive por estos días. Como balance queda la incertidumbre generada por la falta de certezas en torno a lo que se vendrá, pero también la esperanza de que este panorama desalentador pueda revertirse. 

“Dentro de un mes o dos, esto puede llegar a ser desastroso. No sólo en la ciudad de Azul, creo que va a ser similar en todos lados”, expresó Hernán Seminara, propietario de un almacén desde hace 48 años. Los comercios locales no escapan al escenario económico actual  que se vive en el país y atraviesan un difícil momento en lo que al caudal de ventas y actividad laboral se refiere. En el último tiempo han sido varios los negocios que bajaron definitivamente sus persianas.  FOTOS NACHO CORREA
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Los comercios locales no escapan al escenario económico actual que se vive en el país y atraviesan un difícil momento en lo que al caudal de ventas y actividad laboral se refiere. En el último tiempo han sido varios los negocios que bajaron definitivamente sus persianas. FOTOS NACHO CORREA

Por Javier Ciappina de la Redacción de EL TIEMPO

Los comercios locales no escapan al escenario económico actual  que se vive en el país y atraviesan un difícil momento en lo que al caudal de ventas y actividad laboral se refiere. Incluso, son varios los negocios que en el último tiempo han bajado sus persianas, sobre todo en el radio céntrico de esta ciudad. Otros ya han anunciado el cierre de sus persianas y las ventas de fondos comerciales son parte del “plato del día” en un menú que poco tiene de apetecible.

Afrontar los tarifazos, el costo de los alquileres (altísimos, según afirman, en el sector del centro) y el salario para los empleados -entre otras cuestiones no menores- parecer ser una tarea digna para los titanes de la Edad de Oro de la mitología griega.

Ante este panorama planteado, EL TIEMPO dialogó con comerciante de diferentes rubros para conocer su parecer ante esta -al menos complicada- situación. Como saldo quedan la incertidumbre, el temor a que esta tendencia se agrave y a que este camino sinuoso que están transitando pueda convertirse en una pendiente sin fondo. De todos modos, no pierden la esperanza de que se dé un golpe de timón -con la implementación de medidas que reactiven el consumo interno- para cambiar este paisaje actual, que lejos está de ser alentador.

“Este mes ha sido terrorífico”

El primero en dialogar con este medio fue Hernán Seminara, propietario de un almacén desde hace 48 años en cercanías a la Terminal de Ómnibus y también presidente del centro que nuclea a los trabajadores de ese sector comercial.

“Casualmente he estado conversando con los colegas y estoy alarmado. No sé si en el año 2001 pasó. Este mes ha sido terrorífico. No se vende prácticamente nada. Creía que me estaba pasando a mí nada más, pero lo he consultado y para todos es igual”, comenzó diciendo el comerciante azuleño, quien paso seguido agregó que “y hay que  tener en cuenta que estamos hablando de comestibles, que es de necesidad básica. No me quiero imaginar como la están pasando quienes venden ropa, zapatos y demás, donde la gente puede tirar con lo que tiene”.

“Comer hay que comer todos los días, pero te compran fideos, arroz. Incluso la gente ha dejado productos de lado y han comenzado a consumir segundas marcas porque no le alcanza la plata”, refirió Seminara.

El comerciante comentó que antes de dialogar con este medio había estado -con el objetivo de abastecer su negocio- en un mayorista de verduras, quien se sorprendió porque llevaba “poquitas cosas”. “Y si no se vende nada, le dije. Y ahí me mostró que en toda la mañana a su local habían ido cuatro comerciantes nada más a comprarle”, indicó.

Asimismo Seminara hizo hincapié en lo perjudicial que ha sido para los almaceneros “que no se respeten ordenanzas que están vigentes”, en razón de que hay mayoristas que están trabajando como si fuesen minoristas. “Sos una cosa o sos otra”, señaló.

De igual forma, el comerciante subrayó que “hay varios colegas que han cerrado, otros están a punto de hacerlo y algunos han cambiado de dueño. Y los que tienen que pagar alquiler, ni hablar. Se les hace muy difícil”.

En lo que respecta al aumento de las tarifas en los servicios, Seminara mencionó que “los almaceneros que tienen muchas heladeras han llegado a pagar 10.000 pesos de luz”.

“Dentro de un mes o dos, esto puede llegar a ser desastroso. No sólo en la ciudad de Azul, creo que va a ser similar en todos lados”, concluyó.

“UN CENTRO ASEDIADO POR LAS INMOBILIARIAS”

Por su parte, Maximiliano Ciappina, propietario de una librería,  destacó que “además de que aumentan los servicios, éste es un centro asediado por las inmobiliarias. Ahora estamos viendo que todas las semanas cierra un comercio, algunos de ellos importantes, que funcionaban desde hace una década”.NACHO CORREA

Por su parte, Maximiliano Ciappina, propietario de una librería del centro de la ciudad, apuntó que “salimos de una época que para nosotros es de una mayor venta: la de los libros escolares. Pero ya empezamos a ver las dificultades de una merma en lo comercial”.

Dijo que hay que tener en cuenta que “además de que aumentan los servicios, éste es un centro asediado por las inmobiliarias. Ahora estamos viendo que todas las semanas cierra un comercio, algunos de ellos importantes, que funcionaban desde hace una década”.

Ciappina consideró que si la situación no se modifica “los primeros en caer van a ser los negocios en los cuales la gente se da un gusto. Lo que antes destinaban del sueldo para eso, hoy lo tienen que usar para pagar para la luz, el gas, el alquiler…para comer”.

“Para nosotros, el tema va a ser sobrevivir después de las vacaciones de invierno”, resaltó e inmediatamente añadió que “ya hay comerciantes que tratan de no prender la vidriera, se prende más tarde la luz del salón…son cosas que restan pero no queda otra, y tampoco se ahorra demasiado”.

 

“EL TRABAJADOR VIENE A COMPRAR LO JUSTO Y NECESARIO”

Sergio Giangrande, encargado del local de una cadena de venta de electrodomésticos, hizo hincapié en que las terceras semanas de cada mes “son las más críticas. Es cuando la gente se queda sin plata”. NACHO CORREA

Sergio Giangrande, encargado del local  que una cadena de venta de electrodomésticos tiene en el centro de esta ciudad, también fue consultado por este matutino acerca del impacto de la situación económica actual en la actividad comercial local.

“Venimos…venimos justo, pero venimos. Lo que sucede es que a nosotros nos piden objetivos muy altos y los venimos cumpliendo”, sostuvo.

En ese aspecto, Giangrande señaló que la semana pasada la propuesta de ofertas denominada “hot sale” fue primordial para elevar las ventas. “Levantó un poquito pero nada que ver con años anteriores”, aclaró.

De igual forma, el comerciante hizo hincapié en que las terceras semanas de cada mes “son las más críticas. Es cuando la gente se queda sin plata”.

En otro orden, Giangrande dijo que la compra con tarjetas de créditos “se cayó un poquito”, al igual que los programas “Ahora 12” y “Ahora 18” debido a que las cuotas dejaron de ser sin interés. “En otros años se vendió muchísimo con esos planes”, añadió.

“Luego de 20 años en este sector uno se da cuenta de que actualmente el trabajador, el laburante, viene a comprar lo justo y necesario. Antes venía y se daba un gustito. Lo que sí nos benefició a nosotros es el tema de las 24 ó  30 cuotas fijas. Eso colabora bastante”, explicó.

Por último Giangrande acentuó que “todavía no cambiamos el horario y tenemos abierto hasta la 20.30. Y de 20 a 20.30 el centro te da miedo, no anda nadie”.

“TENGO ESPERANZA DE QUE SE PUEDA REVERTIR”

Juan Carlos Aguirre, titular de una peluquería ubicada en proximidades a la Plaza Ameghino, subrayó que “soy de tener mucho trabajo, pero ahora aflojó un poco. Los clientes vienen igual, no fallan, pero los periodos son más largos”.  “Tengo esperanza de que esta situación se pueda revertir”, aseguró también. NACHO CORREA

Por otro lado, Juan Carlos Aguirre, titular de una peluquería ubicada en cercanías a la Plaza Ameghino, expresó que “la situación económica hoy por hoy está muy difícil”.

“Siempre vivimos con esperanza, como nos pasa con todos los gobiernos, pero en este se notó mucho, quizás por tantos aumentos juntos, por cosas que pasaron muy rápido”, aseguró.

Al ser consultado respecto a si notó una merma en su actividad laboral, Aguirre respondió que “sí. Soy de tener mucho trabajo, pero ahora aflojó un poco. Los clientes vienen igual, no fallan, pero los periodos son más largos”.

Según expuso Aguirre, esta situación se viene percibiendo “desde principios de este año. Pero tengo esperanza de que se pueda revertir”.

 

 

 

 

“PARECE QUE EL MES TODAVÍA NO ARRANCÓ”

Al ser requerida su opinión, Gabriel López, empleado de una disquería céntrica, enfatizó, al momento de dialogar con EL TIEMPO, que “las ventas vienen muy tranquilas. Parece que el mes todavía no arrancó”.

De acuerdo con los conceptos vertidos por el comerciante esta situación comenzó a percibirse en abril, acentuándose un poco más este mes.

También López dejó en claro que el panorama es mucho más complicado para aquellos que tienen que pagar un alquiler. “Ya para abrir la puerta del local tiene un gasto importantísimo”, expresó.

A lo anteriormente mencionado, el comerciante agregó que “nuestro rubro no es de necesidad básica. Primero están la comida, la salud (que también lleva un costo importante), la vestimenta. En principio notamos que la gente estaba cauta, gastaba hasta ahí. Ahora se retrotrajo y está ‘campeando’ a ver qué pasa. Esperemos que cambie la situación y esto se revierta para el bien de todos”.

 

 

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