El Jockey Club de Azul festejó su aniversario

 

El Jockey Club de Azul, una institución tradicional que por su influencia  trascendía en el centro de la provincia de Buenos Aires, llegó a ser orgullo de los azuleños. Con su circo hípico, su sede social, su oficina donde se levantaba jugadas para los hipódromos de La Plata, Palermo y San Isidro generaba una actividad turfística muy importante con los studs existentes, caballos criados y formados aquí, que tuvieron una destacada actuación en otros hipódromos del país. Todo ello generaba una actividad económica interesante para la ciudad.

Como todas las cosas, tuvo sus momentos excelentes, buenos, regulares y muy malos. En vez de proceder con corrección y ética, existieron dirigentes y empleados que no respetaron esas normas. Y las consecuencias, todos los azuleños las conocemos.

La casona de la avenida 25 de Mayo y Belgrano, la colección de cuadros que tenían un valor importante, fueron vendidas. La actividad social desapareció, y con suerte se pudo mantener el hipódromo. Que, con intervención de Loterías y Casinos de la provincia de Buenos Aires se le dio en concesión a gente de la Capital provincial.

Este año el Jockey Club de Azul comenzó a funcionar nuevamente con una comisión directiva, cumpliendo con todos los requisitos legales. En primer lugar lo que hicieron fue poner en condiciones las instalaciones y se está trabajando arduamente para recuperar el hipódromo y reposicionarlo a nivel local y regional.

Para conmemorar un nuevo aniversario, el 104, de la entidad se programó una reunión hípica con un extenso programa con un total de 8 carreras, todas ellas oficiales computables. También se dispuso un espectáculo para celebrar el día del niño, que pudieron presenciar mucha gente que llegó hasta el norte de la ciudad para pasar el día mezclando el deporte y el esparcimiento.

Las pruebas, salvo el Clásico Aniversario Jockey Club de Azul, llevaron el nombre de los siete primeros presidentes del Jockey Club Azul, que fueron: César Reyes (1912-1913), David Maitand (1913-1914), Francisco Pourtalé (1915-1922), doctor Manuel Galdós (1923-1934 y 1939-1940), Antonio Alvarez (1934-1939 y 1941-1943), Eduardo Parmigiani (1940-1941), y Hernán Zubiri (1943-1948).-

Este evento deportivo donde figuraban anotados 123 caballos, tuvo una particularidad: ninguno de los jockeys ganadores pudo repetir la victoria. Ellos fueron Carlos Cabrera, Miguel Aguirre, Federico Ferreira, Carlos Pérez Gullo, Kevin Banegas, Franco Correa, Nicolás Villarreta y Francisco Corrales.

Las autoridades de la comisión del Jockey Club de Azul, si bien han puesto a funcionar un buffet durante las reuniones, también están dispuestas a ceder las instalaciones para otra clase de eventos, que puedan beneficiar a la comunidad.

Alrededor de la actividad hípica, que de por sí genera mano de obra, se produce un crecimiento en la cantidad de studs, donde se crían, entrenan y cuidan a la caballada. En los mismos se necesitan recursos humanos para las tareas de alimentación y limpieza de los animales. Para la ciudad es un ingreso de dinero que ayuda a la actividad económica en general. También, si se transmiten por televisión a nivel nacional, es fomentar el turismo en esta ciudad. Todo ello sin contar la gente que viene de otros lugares para asistir a estos eventos turfísticos.

Por eso es importante que los azuleños tomen conciencia de la importancia económica para la ciudad que genera la actividad turfística en Azul.

 

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