AUMENTO DE LA TASA URBANA

“El malo de la película termino siendo yo, pero logramos un beneficio para el vecino”

Así se expresó Ulises Urquiza, el concejal del Frente Renovador que en la última sesión se abstuvo de votar la insistencia a la Ordenanza que fijaba topes máximos al incremento de la Tasa Urbana. De esta manera, se confirmó el veto del intendente Hernán Bertellys y, por lo tanto, el aumento que el Ejecutivo ya venía cobrando. El beneficio al que hace referencia el edil es que, en lugar de pagar 11 cuotas de tasa, el contribuyente abonará 10. 

Ulises Urquiza, concejal del Frente Renovador, habló ayer con este diario sobre su abstención que trabó la insistencia a la Ordenanza que fijaba topes al aumento de la tasa urbana. El edil massista –en la imagen durante la sesión que se realizó anteayer en Cacharí- afirmó que “la decisión de aumentar la tomó el Ejecutivo. Y el error fue nuestro porque le dejamos la pelota picando cuando no aclaramos lo de la base imponible”.  GENTILEZA LUCAS TEDESCO
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El edil massista –en la imagen durante la sesión que se realizó anteayer en Cacharí- afirmó que “la decisión de aumentar la tomó el Ejecutivo. Y el error fue nuestro porque le dejamos la pelota picando cuando no aclaramos lo de la base imponible”. GENTILEZA LUCAS TEDESCO

Como se informó en la edición de ayer, en la sesión del martes del Concejo Deliberante que se realizó en la localidad de Cacharí, prosperó el veto del intendente Hernán Bertellys a la Ordenanza que fijaba topes para el aumento de la Tasa Urbana. De esta manera, quedó firme el incremento que ya venía cobrando el Ejecutivo y que, en algunos casos, llega hasta el 300 por ciento, cifra muy superior al 28 por ciento que en enero había autorizado el Legislativo local y también al 39 por ciento promedio que había fijado el cuerpo en agosto pasado.

El veto se mantuvo porque la oposición no consiguió los votos suficientes para apelar a la figura de la insistencia. Y en esa historia, la abstención del concejal Ulises Urquiza fue determinante. Es que para que la Ordenanza que fijaba topes máximos del 39 por ciento promedio de incremento fuera insistida y quedara automáticamente promulgada, se requerían los dos tercios de los votos, es decir 12. Pero consiguió 11 -de la UCR, GEN, Cambiemos, Diversidad Progresista, Azul para el Desarrollo y Construcción Renovadora-; mientras que 5 integrantes del bloque oficialista Peronista Justicialista votaron en forma negativa y Urquiza se abstuvo.

Así, su abstención permitió que el Ejecutivo gane esta pulseada y cobre como lo viene haciendo, con aumentos sensiblemente superiores a los aprobados en su momento por el Legislativo.

“Rosca política”

Este diario habló ayer con el concejal. Al ser consultado en primer lugar por qué se abstuvo explicó que “los argumentos que dio el Intendente a través del veto son sólidos en cuanto a lo técnico, a lo legal y a antecedentes jurisprudenciales, tanto de la Suprema Corte como del Tribunal de Cuentas. Esto no es un dato menor”.

Añadió que “el principal argumento que dio es que el Concejo no tiene la facultad de tomar la iniciativa para modificar la Ordenanza Impositiva, cosa que es así”.

Ante la advertencia de que él votó la Ordenanza presentada por el edil Juan Saenz que ponía topes máximos y, sin embargo, en la sesión del martes se abstuvo y así trabó la insistencia, indicó que “la acompañé sabiendo y habiéndole manifestado al autor del proyecto de que tenía un vicio de nulidad, que es justamente que nosotros no podemos tomar la iniciativa de modificar una Ordenanza Impositiva”.

Consultado entonces por qué la acompañó en esa oportunidad, dijo que “porque esto tiene una modalidad política, para generar diálogo, consenso y un acuerdo entre el Concejo y el Ejecutivo, porque están claramente las posiciones determinadas. Pero eso nunca se logró”.

Añadió en ese marco que luego sucedió lo que él “anticipó” iba a suceder: el Intendente vetaría la Ordenanza que fijaba topes y, en caso de que el Concejo lograra la insistencia, terminaría todo en la justicia.

“Entonces dije ¿para qué seguir con el tema?, porque de continuar iba a terminar en la justicia y, en definitiva, termina perdiendo la relación entre el Concejo y el Ejecutivo. Además, iba a generar un expectativa en el vecino con un discurso político que a algunos concejales les sirve para hacer la rosca política”, explicó.

Ante el comentario de que más allá de estas argumentaciones, la realidad es que muchos contribuyentes piensan ahora que su abstención permitió el incremento de la tasa urbana en hasta un 300 por ciento -según los casos-, señaló que “no es así. Si nosotros íbamos con la insistencia el efecto inmediato no iba a ser que al vecino se le descontara todo lo que pagó. Al contrario, íbamos a entrar en un conflicto judicial que iba a terminar el año que viene”.

Frente a la advertencia que, de todos modos, sin su abstención no hubiese quedado firme el aumento, volvió sobre el hecho de que como concejales no pueden tomar la iniciativa de modificar la Ordenanza Impositiva, que es una de las argumentaciones del veto firmado por Bertellys.

“El error fue nuestro”

A todo esto, y en medio de tantas idas y vueltas, el concejal advirtió que desde el Concejo “omitimos especificar que no se debía actualizar la base imponible, y ese es un error que cometimos nosotros y tenemos que hacernos cargo. Los integrantes de la Comisión de Presupuesto, que fueron los que tuvieron el tratamiento específico del tema, no lo reconocen y por eso estamos en todo este barullo”.

Agregó que “si de cara a la comunidad lo hubiésemos reconocido, lo podríamos haber acordado con el Ejecutivo de alguna manera porque el año que viene hay que volver a negociar el presupuesto”.

No obstante, marcó que “la decisión de aumentar la tomó el Ejecutivo. Y el error fue nuestro porque le dejamos la pelota picando cuando no aclaramos lo de la base imponible”.

Por otra parte, Urquiza señaló que “si bien en algunos casos se han generado aumentos significativos, en otros se da la paradoja que disminuyó” lo que el contribuyente paga en concepto de tasa urbana.

Asimismo, quiso que los vecinos sepan que “soy una persona que dialogó” y que a partir de eso “logré que el buen contribuyente que está haciendo un esfuerzo importante en el pago de la tasa urbana, en vez de pagar 11 cuotas pague 10. Hice esa propuesta al Ejecutivo y la vieron viable. Es algo favorable para el vecino”.

En ese contexto, por último el concejal señaló textualmente que “el malo de la película termino siendo yo, pero hemos logrado un beneficio para el vecino”.

“SER DADOR DE GOBERNABILIDAD” 

-Vista su posición, ya empezaron a deslizarse sospechas sobre un posible acuerdo suyo con el Ejecutivo…

-El diálogo es necesario…

-Estoy hablando de algún beneficio a su favor.

-La postura de Sergio Massa es ser dador de gobernabilidad. Esto es algo que en esta instancia puede resultar en que el Intendente esté tranquilo que va a tener las herramientas necesarias.

-Insisto, ¿no hay ningún acuerdo entre usted y el Ejecutivo de Bertellys?

-No. Hay responsabilidad en la toma de decisiones, porque de lo contrario íbamos a entrar en un laberinto judicial, en una novela muy similar a lo que pasó con Inza y, la verdad, eso no contribuye en nada. Lo que hay que hacer es darle las herramientas al Ejecutivo y exigirle que administre bien.

-Pero en el medio, el vecino siente el impacto de esa decisión.

-Por supuesto, el esfuerzo lo está haciendo, pero no solamente en la tasa sino también en los servicios y la inflación. Reitero; me pareció la decisión más acertada y que está de acuerdo a derecho. Uno sabe que en esto siempre hay especulaciones, pero tienen que ver más con el microclima que con lo que en realidad le interesa al vecino.

IDAS Y VUELTAS, ENTRE ORDENANZAS Y VETOS

A principios de enero de este año, el Concejo Deliberante aprobó un paquete de medidas económicas financieras para darle al intendente Bertellys determinadas herramientas que le permitieran ir superando la crisis que dejó José Inza en su paso por la Municipalidad de Azul. Así, entre otras cuestiones, autorizó un incremento único y total de la Tasa por Recolección de Residuos, Limpieza y Conservación de la Vía Pública -tasa urbana- del 28 por ciento. Pero a fines de marzo, los contribuyentes empezaron a recibir las boletas con aumentos de hasta el 300 por ciento. Sucedió que hasta ese momento la tasa se liquidaba en base a la valuación fiscal de 2011, y la administración Bertellys decidió actualizarla a los valores de 2015 basándose, entre otras, en una resolución del Tribunal de Cuentas que dictaminó que el incremento de la base imponible se hace en forma automática.

Desde el Concejo reaccionaron sosteniendo que el Ejecutivo local hizo una errónea interpretación de dos artículos de la Ordenanza Fiscal que habían aprobado. Ante eso, y por un posible error que el cuerpo habría cometido al no dejar sentado que debía seguir liquidando en base a la valuación 2011, trabajó en una Ordenanza para corregir esta cuestión. Así, estableció que en el transcurso de este año no se aplicasen las nuevas valuaciones por el alto impacto que generó en los contribuyentes.

Pero Bertellys vetó en su totalidad esa Ordenanza y siguió liquidando la tasa con los aumentos que fueron mucho más allá del 28 por ciento.

Ante esto, en la sesión del 2 de agosto pasado, el Concejo aprobó por mayoría la Ordenanza 3.859 fijando topes máximos de incremento: determinó que en el primer semestre -anticipos 1º a 6º- los aumentos no serían superiores al 28 por ciento y en el segundo -7º a 12º- que no superarían el 50 por ciento, calculados sobre la valuación fiscal de 2011. Pero Bertellys también vetó esta Ordenanza.

En la sesión del último martes, además del veto se presentó el proyecto de Insistencia a la sanción de la Ordenanza que fijaba los topes. Pero al momento de la votación, 11 apoyaron la insistencia –Pablo Zabalza, Claudio Molina, Omar Norte, Juan Sáenz, Érica Torena, Manuela Arrarás, Roberto Gayani, Guillermo Vieta, Maya Vena, Pablo Yannibelli y Viviana Del Río-; 5 votaron en forma negativa –Pedro Sottile, Santiago Zaffora, Estela Cerone, Liliana Vera y Omar Seoane-; y Ulises Urquiza se abstuvo. De esta manera, prosperó el veto porque para la insistencia se necesitaban 12 votos positivos. Así, la tasa seguirá liquidándose con los aumentos que ya aplicó el Ejecutivo y que en algunos casos llegan al 300 por ciento.

EL VETO QUE PROSPERÓ 

El Decreto 1256 -firmado por el intendente Hernán Bertellys y el secretario de Gobierno Alejandro Vieyra- está fechado el 22 de agosto pasado y veta “en forma total” la Ordenanza 3.859, que fijaba topes máximos al incremento de la Tasa Urbana. Entre los fundamentos, apunta que esa Ordenanza aprobada por el Concejo tiene inconsistencias que obligan al Ejecutivo a vetarla. Entre ellas es que esa normativa es de contenido similar a otra que ya había sido vetada dentro del mismo ejercicio, y eso viola el procedimiento y lo establecido en la Ley Orgánica de las Municipalidades.

Otro de los argumentos es que el Legislativo local puso topes máximos a los incrementos, alterando la base imponible de origen provincial “careciendo de competencia legal para ello”.

Asimismo, advierte que la Ordenanza ahora vetada “adolece de razonabilidad en la medida que no distingue para la aplicación de los topes máximos la capacidad contributiva” de los vecinos “violando indefectiblemente garantías materiales consagradas en la Constitución Nacional y Provincial”.

En otro tramo del Decreto, marca que la Ley Orgánica de las Municipalidades establece que es el Departamento Ejecutivo quien puede modificar el presupuesto y proyectar las Ordenanzas Impositivas y de Presupuesto.

En la misma línea, hace referencia a la doctrina del Tribunal de Cuentas que fija que una vez aprobado el Presupuesto, cualquier modificación de las Ordenanzas Fiscal e Impositiva deben ser propiciadas por el Ejecutivo.

A su vez, indica que incumplir el principio de exclusividad del Departamento Ejecutivo en este tema, más allá de invadir facultades propias, “supone una violación y, en consecuencia, se estaría promulgando una norma susceptible de ser anulada en sede judicial por contener vicios en la competencia y el procedimiento de sanción”.

Luego, remarca que estas cuestiones “obligan a hacer uso de la facultad de vetar el texto sancionado” por el Concejo el 2 de agosto pasado.

 

 

 

 

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1 Comment

  1. juan

    septiembre 23, 2016 at 10:35 am

    Un pelotudo importante este sujeto que se dice representar al pueblo al que le hace pagar todo el robo de inza y por supuesto el de bertellis y su secretario transfuga

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