“EL MARIDO LA GOLPEABA Y LA DENIGRABA”

Fue durante junio del año pasado, al mes siguiente de ocurrido el deceso de su esposo y cuando aún la enfermera estaba presa en la Unidad 52, que el abogado Germán Senn asumió formalmente la representación en la causa penal como defensor Particular de Santillán.

Meses más tarde, ya con la mujer cumpliendo arresto domiciliario, el penalista habó con este diario y en aquel entonces dijo que la decisión de otorgarle a la enfermera ese beneficio había sido adecuada, ya que se trataba de “una persona de familia y de bien”.

Además, sostuvo que lo sucedido con su marido había sido una cuestión por la que no necesariamente “tenía que estar con prisión preventiva en un penal aguardando el juicio”, mismo debate que ahora se llevará a cabo en abril del año próximo.

Ni bien el hecho por el que la mujer fue detenida se produjo, Marcelo Sobrino, el actual Fiscal General de Azul, fue quien representó a la acusada de este homicidio agravado.

Por entonces Defensor Oficial, Sobrino había solicitado ante la Cámara Penal, cuando a Santillán le confirmaron la prisión preventiva en noviembre de 2014 por lo que en ese entonces era considerado un “homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa”, que la excarcelaran, un pedido que en ese entonces no prosperó, como tampoco una solicitud para que la mujer fuera sobreseída.

El funcionario judicial entendía, al igual que actualmente lo sigue sosteniendo el abogado Senn, que la mujer había actuado en estado de “emoción violenta” aquella madrugada en que atacó a golpes en la cabeza con un hacha a su marido.

“Ha actuado no de manera inimputable, obviamente, pero sí bajo los efectos de una emoción violenta”, había afirmado el Defensor Particular de la enfermera durante una charla mantenida con este diario en octubre del año pasado.

Ayer, en un nuevo contacto mantenido con EL TIEMPO, el abogado de Santillán señaló que aún se está a la espera de la realización de una pericia psiquiátrica de parte solicitada por él para la mujer, la cual deberá concretarse antes de lo que será este juicio con jurados ahora programado para abril del año próximo.

El resultado de esa pericia, complementaria de la oficial que le fuera realizada a la mujer días después a que fuera aprehendida, serviría para conocer otros aspectos de una convivencia matrimonial que al parecer no era la óptima.

En ese contexto, diferentes testigos habían señalado que Santillán y Hernández, a pesar de ocupar la misma casa, estaban separados de hecho desde tiempo atrás a que se registrara este caso de violencia familiar.

La relación entre ambos -según lo había dicho el abogado Senn- estaba marcada por constantes “maltratos” y episodios de “violencia de género” que la tenían como víctima a la enfermera.

“El marido la golpeaba, tenía un amante y la denigraba de tal forma que la hacía pasar más por un objeto que por una persona”, había declarado en ese sentido el penalista.

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