SE EXTIENDE LA POLÉMICA; FALTAN LOS ACUERDOS

El Municipio no quiere perder la sede de la Expomiel  

En una extensa entrevista con este diario donde también abordó un abanico de situaciones vinculadas con el área que tiene a cargo, el subsecretario de Producción y Empleo hizo una cronología de los pasos que se fueron dando hasta que recibió la noticia del traslado de la Fiesta de la Miel a Olavarría. En una nota que se publicó en la edición anterior, los actuales referentes del Centro de Apicultores confirmaron el corrimiento de la sede por este año.

Sede de la ex curtiduría donde se estuvo analizando seriamente realizar la Expomiel Azul. El lugar, según se indicó, podría terminar siendo a futuro un centro de convenciones.
NACHO CORREA
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Sede de la ex curtiduría donde se estuvo analizando seriamente realizar la Expomiel Azul. El lugar, según se indicó, podría terminar siendo a futuro un centro de convenciones. NACHO CORREA

Algo falló o faltó, para que al cierre de esta edición no pudiera revertirse el anuncio del Centro de Apicultores de Azul, cuyos actuales integrantes en una nota que se publicó en la anterior edición, confirmaron el traslado por este año de la sede de la Fiesta de la Miel a Olavarría. Ayer, en una entrevista con este diario, el subsecretario de Producción y Empleo de la comuna local, Juan Arruti, renovó su deseo de sentarse en una misma mesa con los integrantes de la comisión directiva de la entidad organizadora a fin de evitar la “mudanza” del evento, que este año va por su 30° edición y tiene el sello distintivo de Azul. La Expomiel de esta ciudad está considerada como la ronda de negocios más importante del país, al punto que vienen a mostrar sus productos empresas de primera línea tanto del país como del extranjero. La ciudad se ve beneficiada por la presencia de expositores que demandan alojamiento, gastronomía y servicios de movilidad, entre otros. Es, junto con el Festival Cervantino y el Encuentro Mototurístico de Semana Santa, dos de las citas más relevantes que ofrece Azul.

La versión del Municipio    

Convocado por este matutino, el responsable de Producción y Empleo de la comuna aportó su versión de los hechos. “Hace treinta o cuarenta días la gente del Centro de Apicultores reclamaba una audiencia pedida al Intendente. Se le concedió a través del Secretario de Gestión y Gobierno, Alejandro Vieyra, donde hicieron el pedido de la infraestructura que necesitan para armar la expo. A todo se dijo que sí: la carpa se prometió instalarla dentro del predio del CEF N° 35. Como secretario de Producción se me trasladó la cuestión y seguimos trabajando, pero además siempre estamos en contacto”, expresó Arruti.

“A ellos les generaba incertidumbre el hecho de saber si la carpa iba o no a estar armada, ante lo cual pedí la autorización y tuve el visto bueno para buscar un lugar alternativo. El plan ‘B’, con el paso de los días, pasó a ser la opción ‘A’ porque era superadora a la de la carpa”, agregó.

El “plan B”, explicó el funcionario, no resultó ser otro que el galpón de la ex Curtiduría Azul, sito en la Avenida Mujica, frente al Hipódromo. “Allí funcionó una empresa y ahora es un galpón con maquinarias; el piso es de hormigón y por su estructura duplica la capacidad de la carpa. Sólo había que cortar el pasto y tienen lugar para el estacionamiento de los camiones. Yo quedé con los ‘deberes’ de la provisión eléctrica. Me pedían 125 amperes por fase, lo que equivale más o menos a un trafo de 100klwts”, mencionó.

El miércoles de la semana pasada, aseguró Arruti a EL TIEMPO, los integrantes del Centro de Apicultores estuvieron con los bomberos recorriendo el predio de la ex curtiduría. “Los bomberos le pidieron un cálculo de estructura y la puerta de emergencia para garantizar la seguridad del evento. El viernes estábamos con los técnicos de la Cooperativa Eléctrica diseñando cuál iba a ser la bajada, la colocación del trafo, dónde dejábamos el puesto de toma y alguien me avisa que en una radio local estaban diciendo que la Expomiel no se iba a realizar en Azul. No le di importancia porque estábamos trabajando. Incluso estaba conmigo el electricista de ellos (el Centro de Apicultores), advirtió.

Dijo que, la tarde del mismo viernes, “alguien me avisa que la decisión (de llevar la exposición a Olavarría) estaba tomada”. Tras contactarse con Mario Cacciatore, integrante de la comisión, Arruti pidió ser invitado a una reunión que habría esa noche.

“Quería que me inviten porque habíamos estado trabajando hasta hace un rato antes de hablar con Cacciatore y no podía creer que hubiera una decisión tan firme. Al rato me llamó (Guillermo) Franco para invitarme; nos juntamos en la sede del Centro con gran parte de la comisión. Algunos entendieron y otros no pero estaban firmes en la postura de irse a Olavarría con argumentos que son, por lo menos, discutibles”, mencionó.

Entre otros fundamentos, según Arruti, le enumeraron el de la inversión a realizar para acondicionar la ex curtiduría. “Si había una erogación los iban a cuestionar porque era un predio privado. El lugar se nos ofreció sin ningún gasto y el dueño ya lo ha ofrecido en varias oportunidades a los efectos de armar ahí un centro de grandes eventos u otra articulación público-privada”, precisó.

Más adelante, el subsecretario de Producción y Empleo se refirió a la resolución que tomó el Centro de Apicultores. “La decisión final me la comunicaron el lunes a la mañana, cuando me llama el presidente (Juan Pedro) Etcheverry diciendo que habían presentado una nota dirigida al Intendente expresándole los motivos; que habían votado y la decisión estaba tomada. En la última charla que tuvimos les dijimos que armar la carpa en el playón del balneario nos parecía un gasto innecesario, pero que si había que hacerlo en beneficio de la muestra, se hacía. Del tema de los baños se le dijo que estaba resuelto y sólo nos quedaba el sonido y calefaccionar. La contestación fue la que todos conocen…”, aseveró.

Falencias del pasado    

Arruti dijo que no desconoce algún destrato que el Centro ha tenido en el pasado (especialmente durante la gestión de José Inza), y que la infraestructura necesaria les fue  prometida por dirigentes políticos “veinte veces”. También que comprende que los organizadores deben brindar seguridad a los expositores en cuanto a que van a contar con el espacio. “En 2016 hubo que hacer una intensa búsqueda de la carpa, ya que había partes dispersas y el lugar donde estaba archivada no era precisamente del Municipio. Se hizo un esfuerzo grandísimo, pero se terminó armando. Este año estamos en mejores condiciones y la ciudad está dando pasos hacia adelante. Hay otra dinámica, estamos en la calle y nos vemos todos los días”, manifestó.

Consultado de si se sentía traicionado, respondió: “Traición es una palabra muy fuerte. No tuvimos el trato que nos merecemos. Si a ellos les parece que el Municipio estaba en falta –particularmente creo que no-, les digo: ‘es lo que tenemos’. La consecuencia de esto es la suma de años. Sé que con otra gestión hasta pusieron cheques personales; nadie lo niega, pero considero que la situación en la que estamos no es sólo consecuencia de acciones u omisiones del Estado municipal. Es una responsabilidad compartida. Si ellos golpearon alguna vez la puerta y no fueron escuchados, debieron haber golpeado más fuerte”.

Aclaró que la inversión que requiere la sede de la ex curtiduría “es muy sencilla: limpieza, corte de pasto, emprolijado y la bajada eléctrica”. “Frente a lo que se invirtió a cada vez que se armó la carpa, es una suma ínfima”, afirmó. “Yo les plantee que podíamos aprovechar la Expomiel para que la gente vea el lugar y hacer una prueba de su funcionalidad, y me dijeron ‘nosotros no vamos a ser conejitos de la India’. Tendrán que responder ellos ante sus socios y ante la comunidad”, sentenció.

La posibilidad de llegar a un acuerdo   

El subsecretario está lejos de darse por vencido. Dijo que tiene la predisposición para sentarse en una misma mesa e intentar llegar a un acuerdo para evitar la “mudanza” de la  expo. “Hoy (por ayer) podemos ‘barajar y dar de nuevo’. Si vienen y me dicen ‘vamos a hacerla en Azul’, nos ponemos las pilas y la hacemos en Azul. Lo digo con total sinceridad: soy el más interesado de que se haga en Azul. Tenemos tiempo”, afirmó Arruti, quien no dejó de reconocer el esfuerzo que los apicultores han hecho para apuntalar la muestra.

“Esta expo está ‘viva’ porque ellos la han sostenido con el paso del tiempo, pero también es cierto que la comunidad hizo un importante aporte. Azul se destaca por el Festival Cervantina y la Fiesta de la Miel y a mí me interesa mantener esa condición que tiene la expo de ser ‘la ronda de negocios más importante del país’”, manifestó.

“UNA PATADA” 

Lamentó Arruti el rol que jugó en esta situación su par olavarriense, César Cortina. “El sábado a la mañana lo llamé y me dijo que hacía diez días más o menos que ellos estaban en conversaciones. Estamos trabajando juntos en un montón de cuestiones; este es un tema sensible y ellos no pueden pecar de inocentes. Nos quedó claro que la decisión estaba tomada; de parte del Centro de Apicultores para irse y del Municipio de Olavarría para recibirlos”, señaló.

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