UN MENSAJE PARA ESTE MOMENTO TAN ESPECIAL DE AZUL

El Padre Mauricio Scoltore hizo un llamado “a pensar antes de hacer y de decir cada cosa”

 

 

 

El sacerdote, que ha participado con singular éxito de mediaciones en situaciones conflictivas, está siguiendo día a día la evolución de distintas cuestiones que se están produciendo en la ciudad, con muchos azuleños que perdieron sus puestos de trabajo, o tienen la incertidumbre sobre el futuro de sus fuentes laborales. 

Mauricio Scoltore y una predisposición “natural” a colaborar con una mediación que apunte a la resolución de los conflictos. FOTOS ARCHIVO EL TIEMPO/NACHO CORREA “El comienzo del 2016 fue menos alentador y, cuando empezó a confirmarse todo esto que se venía anunciando desde hace mucho tiempo, con conflictos laborales en distintos lugares importantes en la ciudad por la cantidad de gente que convoca y por los sueldos que se pagan y demás, eso empezó a empañar la luz de esperanza”, expresó Mauricio Scoltore.
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“El comienzo del 2016 fue menos alentador y, cuando empezó a confirmarse todo esto que se venía anunciando desde hace mucho tiempo, con conflictos laborales en distintos lugares importantes en la ciudad por la cantidad de gente que convoca y por los sueldos que se pagan y demás, eso empezó a empañar la luz de esperanza”, expresó Mauricio Scoltore.

 

El nombre de Mauricio Scoltore tiene un peso específico que excede la importancia que el sacerdote pueda tener como representante de la “palabra de Dios”. El párroco de San Antonio ha participado con éxito de mediaciones donde se hacía imprescindible un nexo entre las partes a fin de avanzar hacia una solución de una problemática determinada planteada. En estos momentos de alta conflictividad en el país, en la provincia de Buenos Aires y, especialmente en esta ciudad, EL TIEMPO consultó ayer al religioso a fin de tener su opinión respecto del presente de un distrito que busca salir a flote de infinidad de inconvenientes.

“El 2015 terminó con una luz de esperanza. Me parece que el resultado de las elecciones, primero por el hecho de celebrar la democracia contínua de tantos años, con todo lo que costó conseguir eso. La democracia contínua es una luz de esperanza al margen de quién resulte electo y la sociedad en general terminó con una luz de esperanza. El comienzo del 2016 fue menos alentador y, cuando empezó a confirmarse todo esto que se venía anunciando desde hace mucho tiempo, con conflictos laborales en distintos lugares importantes en la ciudad por la cantidad de gente que convoca y por los sueldos que se pagan y demás, eso empezó a empañar la luz de esperanza. Hoy creo que hay una preocupación muy grande, una incertidumbre y sobre todo la preocupación porque se va perdiendo la paz social, que es cuando la familia empieza a perder estabilidad laboral y se inquieta su situación laboral la gente se pone mal y termina siendo una lucha de pobres contra pobres donde los que tienen posibilidades de decisiones importantes a veces se resuelve desde lo que hacia adentro parece lo mejor, pero no siempre pensando aparentemente en el bien de todo”, comenzó señalando.

Scoltore remarcó la importancia de hacer prevalecer el diálogo y el consenso como herramientas para utilizar en la búsqueda de las soluciones que hagan falta a cada conflicto.

“Siempre tenemos que tratar de que no se apague la luz de esperanza; después, no tenemos que perder de vista el aspecto solidario que tiene el pueblo argentino y particularmente nuestra ciudad, como hemos visto con el apoyo al hospital a finales del año pasado y como ahora se dio en Cacharí. Después, en pensar con serenidad que se sale adelante de una crisis buscando diálogo y consenso y, sobre todo, cuidando algo que nos ha costado mucho conseguir, que es la paz social. Cuando empieza a deteriorarse la paz social, cuando empieza a ser lucha de pobres contra pobres, la cosa se torna más preocupante. Aliento a tener una mirada de esperanza, a pensar antes de hacer y decir cada cosa, sobre todo a pensar cuál tiene que ser mi aporte a esa paz que nos hace bien a todos y además nos permite pensar con mayor claridad para salir adelante”, mencionó.

“Tener un oído atento”

El cura párroco de San Antonio destacó la relevancia de lo que ha sucedido –y está sucediendo- en materia de fuentes laborales en la ciudad (cerró Molino San Martín y dejó a 31 empleados en la calle; Fanazul anunció la revisión de casi 90 contratados; la no renovación de contratos en el municipio; los inconvenientes que tiene el empresario que maneja el Frigorífico Meta Azul con el pago a los 180 trabajadores; y, sobre todo, el drama de los obreros ceramistas).

“Podemos hablar de más de quinientas personas, de quinientas familias que están en la incertidumbre de su trabajo y eso en una ciudad que es grande, pero no es tan grande, altera el ritmo de todo. Esta luz de esperanza con la que salimos adelante entre todos se deterioró un poco, pero no tenemos que bajar los brazos. Me parece que tenemos que tener un oído atento. A mí me toca desde la Iglesia, y a cada uno le toca desde su sector aportar el granito de arena. Ni más ni menos que nos invita a hacer el Papa Francisco, en cuanto a  salir a las periferias y tender una mano al que más lo necesita, pero sobre todo el buscar el encuentro entre las personas con el diálogo que es el camino hacia la paz”, indicó.

Scoltore recordó el lema papal para 2016 y lo vinculó con el estado de preocupación e incertidumbre que afronta la comunidad local.

“El primero de enero la Iglesia celebra la jornada de acción por la paz y este año el Papa nos propuso como lema ‘vence la indiferencia y construye la paz’; o sea, abrir los ojos y ver qué le pasa al que vive al lado mío; salir de mi metro cuadrado para ocuparme del otro es un camino para construir la paz, y sobre todo, no ver de primera mano al que está al lado como un enemigo a vencer o que me puede vencer sino a un hermano que tiene dificultades y problemas al que le tengo que ayudar a ver que, si mi problema es mayor, juntos tenemos que salir adelante buscando algún camino de solución buscando el diálogo, el encuentro y la unión de toda la comunidad para salir adelante”, amplió.

También ratificó su predisposición para ir en ayuda de quien considere que puede intervenir para acercar posiciones que se presentan como distanciadas.

“Todo lo que sea para sacar adelante la ciudad, desde lo que uno humildemente con los errores y carencias que se puedan aportar, estamos siempre dispuestos. El obispo está comprometido en esto también para tratar entre todos ver cómo podemos salir adelante. El Papa Francisco dice siempre y yo lo repito: ‘prefiero una Iglesia herida por estar en la calle que enferma por estar adentro de la Sacristía’. Y nuestra misión es esta. Ver cómo acompañamos al que camina por la calle”, aseguró.

La convocatoria de diciembre

Admitió el sacerdote que, en el mes de diciembre pasado, tal como lo expresó el presidente del Centro Empresario de Azul en declaraciones publicadas en la edición de ayer, fue convocado a mediar en el conflicto de Cerámica San Lorenzo cuando se hablaba del peligro de la continuidad laboral de 180 trabajadores.

“Fue lo que expresó Dardo López estos días a los medios. Me llamó hace un par de meses, cuando recién comenzaba a hablar del conflicto más serio para ver si yo estaba dispuesto a armar una mesa de diálogo. Para eso estamos; para el encuentro, para el diálogo”, manifestó Scoltore y se refirió al acompañamiento que hace al gremio que pugna por lograr la reincorporación de los 120 obreros despedidos.

“Hemos tratado de estar cerca también del gremio. Hugo De Franchi es un amigo y vecino de la parroquia. También hemos estado con él, ha estado el Obispo (Hugo Manuel Salaberri) charlando con él. Creo que esa era un poco nuestra misión: el tratar de llegar al encuentro de las partes, buscar consensos y ver cómo, sobre todo como dice Jesús en el Evangelio, obramos con los dones y talentos que da Dios a la vida personal de cada uno para enriquecer a  la comunidad”, dijo.

“Hay quien tiene el don de gestionar una empresa y hay quien tiene la capacidad para trabajar y todos somos necesarios –puntualizó-. Como dice el mismo San Pablo en sus cartas: ‘somos un cuerpo y el cuerpo humano tiene sus distintos miembros y necesitamos todos y la construcción de la sociedad también’; cada uno tiene que hacer su aporte y todos somos necesarios y todos somos importantes. Nadie tiene que olvidarse desde su lugar el lugar que ocupa el otro para que pueda llevar adelante su don, su capacidad, su talento. Acá es responsabilidad, es responsabilidad del obrero, es responsabilidad del gremio, responsabilidad de toda la comunidad pero acá el único camino para llegar a un encuentro y llegar a una luz, sea cuál fuera esta luz, es la de la serenidad, la de la paz y la del encuentro en positivo y la de evitar todo gesto de violencia, sobre todo porque a veces la violencia termina no afectando a los más grandes, a los más poderosos sino que termina siendo una lucha de pobres contra pobres que no nos lleva a nada”, añadió.

Al borde del precipicio

En otro tramo de la entrevista con este matutino, el cura párroco de San Antonio lamentó la situación que están atrasando familias enteras que, de buenas a primeras, se quedan sin un sustento.

“Desde el gremio, De Franchi dice que se ha logrado con la lucha buenos sueldos y demás. Cuando una familia está acostumbrada a un ritmo de vida y de un día para el otro abre la puerta y del otro lado hay un precipicio, una incertidumbre así es muy difícil, muy triste, muy dolorosa y deteriora todo. Cuando deteriora lo laboral, se deteriora la vida de familia; los conflictos se agudizan y los que son víctimas de esto son los más débiles, los más chiquitos. Yo creo que no es solamente una fuente de trabajo que trae el pan a la casa. Es mucho más. Es la fuente de trabajo que también fortalece el contexto familiar y nos ayuda, desde la familia, a ir construyendo todo en comunidad. Es muy serio, es muy preocupante pero es también una responsabilidad de todos”, expresó Scoltore.

Resaltó la importancia de mantener en alto la esperanza de poder lograr una solución al conflicto ceramista. “Tenemos que agotar todas las instancias de diálogo, de encuentro, de ir a tocar timbres, a golpear puertas y ver desde este lugar que la Iglesia también tiene. El otro día veía un comunicado de un grupo de sacerdotes que aparecía en las redes sociales donde decía que ‘da la impresión que los obispos no están respondiendo en el país como cuerpo a la difícil situación laboral que se está viviendo’. Creo que, como Iglesia, tenemos la primera obligación de ir desde esa primera presencia que tiene la Iglesia a ir buscando todos los medios y todos los canales para solucionar. Hay que ir viviendo el presente y viendo cómo se sale adelante del conflicto. Si esto definitivamente y tristemente fracasa, habrá que ver cómo se sale al encuentro de las familias. Yo no me adelantaría. Hoy en San Lorenzo puntualmente el obrero está esperando una vuelta atrás, una revisión del caso, el no perder la fuente laboral. El paso siguiente, si esto no resulta, siempre con creatividad es ir viendo cuál es la necesidad de cada día en el momento presente”, indicó.

EL APOYO PROMETIDO

Cuando se le preguntó al sacerdote si cree que el intendente Hernán Bertellys tiene el apoyo de todos los partidos políticos, y que los otros tres candidatos están acompañando el proceso para que el distrito resurja de las cenizas, respondió: “La muestra más grande ha sido el apoyo del Concejo Deliberante a las medidas económicas que el intendente ha planteado. No tenemos que olvidar también que cada una de las listas de los diferentes partidos que se presentaban tenían entre sus intenciones el trabajar por la honestidad, el depurar la corrupción, el salir a juzgar al que se equivocó y en eso también está cada uno de los espacios. Me parece que hay una voluntad de salir adelante, que hay una mano tendida al Intendente para que pueda ir acomodandosé y ordenando todo este caos, y que si en algún momento se manifiesta algo que parecería llegar a ir en contra de esto no es ni más ni menos que cumplir con lo que se anunció de controlar a quien sea para que no se repitan los errores que se cometieron en épocas pasadas. La esperanza está, las ganas de sacar a Azul adelante está y la oposición, los gremios, los empresarios, la gente del campo y demás sectores que forman parte del tejido social están trabajando en función de eso. Por lo menos esto es lo que vamos viendo y conociendo por los medios; desde el que aporta una palada de piedra para tapar los pozos hasta el que pone combustible o el que tiende adelante su mano generosa para sacar adelante a su hospital”.

EL SOBRETODO DE TRONCOSO

Mauricio Scoltore es una figura que muchos van a buscar cuando es necesario tener a un mediador. Así ocurrió cuando había que avanzar con la terminación –llevó más de ocho años- de la reconstrucción de la Escuela N° 17, que tuvo daños casi totales producto de un incendio. “El cura se va transformando en personaje del pueblo. A veces la gente cree que uno es más importante de lo que es”, expresó el cura párroco con total humildad. “Alguna vez me han dicho ‘sos como era (el Padre Raúl) Troncoso en Azul’. Me queda grande el sobretodo de Troncoso. Es más; me acuerdo cuando viajé a Roma, en el año 2000, que estaba de cura con Troncoso. Era invierno, me llevé el sobretodo de Troncoso y me quedaba grande. Lo experimenté en carne propia”, agregó.

“Como uno tiene llegada a muchas familias de la comunidad yo siempre digo que si uno puede hacer algo, no puede quedarse cruzado de brazos en su casa. Es más; esta semana yo le había avisado a la comunidad que iba a estar descansando y me iba a ir por lo menos a la casa de mi madre, pero me pareció que tenía que quedarme en la parroquia, estar atento a lo que va pasando y ver qué se puede ir haciendo hacia adelante. Eso es lo que estuve haciendo entre el sábado y ayer lunes”, advirtió.

EL EJEMPLO DE LOS PAPELEROS

Se esperanzó con una salida a la crisis laboral que hay en la ciudad y puso como ejemplo, ante una pregunta puntual, el caso de la Cooperativa “Pachi Lara”, que los primeros días del mes en curso volvió a producir, pero en manos de los propios trabajadores.

“El ser humano es pensante, es práctico, es constructor y creativo. Cuando las dificultades se van dando, va tratando de encontrar una solución. En la lucha de los muchachos de la papelera ha sido paradigmática en la ciudad. Es una luz de esperanza pero siempre, cuando alguien tiene que transformarse de obrero a empresario, es más difícil que alguien que por ahí ha nacido en una familia de empresarios o ha aprendido de chico el oficio y tiene muchas herramientas para hacerlo. Es triste que así, el que ha sido elegido por Dios con el don de empresario, piense sólo en su mundito personal y en qué es lo que le da más dinero y no en lo que hace crecer más la sociedad sabiendo que, cuando toda la comunidad crece, también uno personalmente se enriquece y se beneficia. La papelera es un signo de que se puede salir adelante aún de la nada y aún en el peor momento del conflicto tenemos que tener una luz de esperanza y pensar que, desde la construcción de la paz, es mucho más fácil apuntar hacia una salida”, acotó.

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