FUERA DE FORMALISMOS

El Papa es el Papa: es político y es Argentino

 

Los obispos salieron en defensa del pontífice y subrayaron la relación íntima que existe entre fe y política. ARCHIVO DYN
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Los obispos salieron en defensa del pontífice y subrayaron la relación íntima que existe entre fe y política. ARCHIVO DYN

Por Guillermo Villarreal / Agencia DyN

BUENOS AIRES – Las críticas severas contra el papa Francisco por “hacer política”, y su supuesta intromisión en los asuntos internos del país, obligó a los obispos a salir en defensa del pontífice y subrayar la relación íntima que existe entre fe y política.

No fue un mero formalismo a tono con el tercer aniversario del inicio del pontificado de Jorge Bergoglio, que se cumplió el domingo, sino un tema debatido y consensuado puertas adentro de la Iglesia con la intención de salir al cruce de dirigentes, y no pocos católicos, que denostaron al Papa.

“La situación no daba para más. No nos podíamos quedar callados frente a tantas ofensas y expresiones sin fundamento contra la figura del Papa”, reconoció a DyN un obispo que pidió no ser identificado, e impulsó entre sus pares la redacción de un documento defensivo.

Empero el texto institucional del Episcopado, difundido el pasado viernes, quedó a medio camino en su intencionalidad.

Apenas una reivindicación de la opción por los pobres y excluidos del pontífice argentino, un llamado a fortalecer la amistad social, y una advertencia frente a lo que los obispos consideraron gestos y palabras de caridad del Papa no siempre bien interpretados.

En este sentido, la reflexión personal que escribió el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, fue más directa e incisiva, y sobre la base argumental de que el accionar del pontífice es Doctrina Social en su más pura esencia.

El prelado apuntó a los dirigentes y católicos que no entienden, o no quieren entender, que el Papa “hace política” con su compromiso por la paz entre Israel y Palestina, su contribución al deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, o su aliento a los caminos de entendimiento entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.

“Hace unas semanas escuché algunas críticas hacia Francisco y no puedo imaginar que alguien que desarrolla este despliegue mundial por la paz y la justicia quiera apoyar la violencia y la división en su tierra”, planteó monseñor Lozano a modo de interpelación.

Lozano cuestionó que haya muchos que no entiendan la vinculación entre fe y política, y prefieren una propuesta exclusivamente orientada a la piedad. Excluyó, sin embargo, a quienes critican al Papa por autorreferencialidad o complejo del “último orejón del tarro”.

Sin destinatarios explícitos, el mensaje eclesiástico se interpretó en ambientes políticos como un tiro en elevación para la diputada nacional Elisa Carrió, quien rechazó en forma virulenta que Francisco “se meta en la Argentina” y le recordó que “fue elegido Papa, no dirigente de una unidad básica”.

Pese al planteo de los sectores más críticos que le reprochan su cercanía al kirchnerismo y su frialdad con el presidente Mauricio Macri, la política vernácula sigue moviéndose al ritmo de los gestos y la prédica de Francisco.

Una muestra de esta inspiración de Bergoglio en el quehacer político local se hizo evidente esta semana frente el Palacio de Tribunales, donde intendentes bonaerenses y miembros de movimientos populares participaron de una marcha en apoyo a la Comisión Especial de Lucha contra el Narcotráfico, creada el año pasado por la Corte Suprema.

Los jefes comunales provinciales son los mismos que suscribieron en enero el Pacto de San Antonio de Padua, una iniciativa promovida por el Papa para combatir flagelos como el tráfico de droga, la trata de personas y el trabajo esclavo.

INSPIRACIÓN ECLESIÁSTICA LOCAL

Desde la Iglesia local motorizan también actividades inspiradas por su compatriota en el Vaticano. Tal el caso de los prelados del Noroeste Argentino que trabajan en la organización de un encuentro de obispos y gobernadores de la región para mayo en Catamarca.

El Papa es el Papa, en eso no hay dudas, aunque no sea infalible, por lo que pide insistentemente que recen por él. Pero también es un Papa político y argentino. Quinta esencia en la que, tal vez, puedan encontrarse las respuestas a las interrogantes que Bergoglio abre en propios y extraños.

MENSAJE DEL SANTO PONTÍFICE EN EL DOMINGO DE RAMOS

En otro orden, el papa Francisco lamentó ayer que muchas personas no asuman el compromiso con el destino de los refugiados en Europa, al presidir la celebración litúrgica del Domingo de Ramos en el Vaticano, mientras los obispos argentinos encabezaron en las catedrales el ritual tradicional de la bendición de ramos de olivo.

Las ceremonias de liturgia de la Pasión del Señor dieron inicio así a la Semana Santa, en la que la grey católica conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

“A Jesús se le negó toda vía hacia la justicia”, afirmó el pontífice en su reflexión del texto evangélico desde la plaza San Pedro. Y agregó: “Jesús sufrió también en su propia carne la indiferencia porque nadie quiso tomar responsabilidad por su destino”.

“Pienso en tantos marginados, en tantos refugiados y también en tantos que no quieren asumir la responsabilidad de su destino”, aseveró al referirse a la situación de sirios y norafricanos que intentan llegar a Europa y muchas veces son expulsados por las autoridades.

Francisco recordó también que el Domingo de Ramos se celebra la Jornada Mundial de la Juventud, cuyo encuentro mundial el pontífice presidirá en julio en el Cracovia, Polonia.

“Mi saludo especial va para los jóvenes aquí presentes y se extiende a todos los jóvenes del mundo. Espero que puedan venir en gran número a Cracovia, patria de san Juan Pablo II, iniciador de las Jornadas Mundiales de la Juventud”, sostuvo.

Por último, animó a los peregrinos presente en la Plaza de San Pedro a vivir “con intensidad espiritual” la Semana Santa.

En Buenos Aires, miles de personas participaron ayer del gesto misionero por los barrios porteños y de la procesión que culminó con una misa frente a la basílica de San José de Flores presidida por el cardenal Mario Poli.

Obispos, sacerdotes y fieles salieron desde la mañana a las calles y plazas en todas las ciudades del país para bendecir a comercios y transeúntes, a quienes se les obsequió ramos de olivos y estampas.

La iniciativa, que fomentó el hoy papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires, llevó por lema “Nunca deja de amarnos” y tuvo como objetivo “hacer de la ciudad un santuario donde todos puedan encontrarse con el amor de Dios”.

“Este Año de la Misericordia, Jesús que está siempre presente nos abrazará también con su misericordia en las calles de nuestro barrio”, destacaron los organizadores.

El gesto se realizó mediante una procesión por la avenida Rivadavia desde Congreso hasta Parque Rivadavia, otra por las avenidas Santa Fe y Cabildo desde Retiro hasta la avenida General Paz, y una tercera que se desplazó por avenida Triunvirato entre Olazábal y Avenida de los Incas.

Asimismo, se instalaron “mesas en clave de misión” en lugares y esquinas estratégicas de la Ciudad: Plaza Constitución, Parque Centenario, avenidas Beiró y Lope de Vega, avenida Constituyentes 5900, Plaza Richieri, y en Artigas y avenida Mosconi. (DyN)

 

 

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