El preso acusado quedó detenido y ayer declaró

Por el homicidio que le imputan, ocurrido el pasado sábado en el penal azuleño cuando otro recluso fue asesinado de una puñalada, después de cumplir con esa indagatoria en Tribunales lo trasladaron a otra cárcel.
El recluso acusado de haber matado a otro en la Unidad 7, la cárcel de varones del SPB con sede en Azul, fue indagado ayer en Tribunales, después de que su aprehensión había sido convertida en detención por un juez de Garantías, informaron fuentes allegadas a la instrucción de la causa penal que se está instruyendo por lo sucedido.
Ese expediente se tramita a través de la UFI 22 departamental y está caratulado como homicidio simple.
El acusado de cometer el crimen había sido identificado como Pablo Emanuel Cordero, de 27 años.
Ayer se llevó a cabo la audiencia en Tribunales en la que fue indagado, después de que su aprehensión por lo sucedido había sido convertida en detención.
Contando con un pedido formulado desde la UFI 22, la medida cautelar le fue dictada ayer a Cordero por Federico Barberena, que como subrogante está interviniendo también en la causa penal desde el Juzgado de Garantías número 1 departamental.
Además, el preso fue trasladado ayer a Tribunales para ser indagado, ocasión en la cual -dijeron fuentes judiciales- declaró.
Con su versión de lo sucedido el pasado sábado en horas de la tarde en el penal, trató de ubicarse como víctima de una agresión perpetrada por ese otro recluso al que terminó matando de una puñalada al corazón, lesión que le fue provocada con un cuchillo tipo “Tramontina”.
En contraposición a lo que Cordero sostuviera ayer en sede judicial -dijo que se defendió de un ataque- existen versiones de varios testigos que lo ubican como el que inició la provocación a través de la cual posteriormente terminó apuñalando a su compañero de celda, que tenía 27 años y se llamaba Eric Alejandro Benítez.
Diferentes versiones colectadas en el marco de la instrucción de la causa penal señalan que el pasado sábado, minutos antes de la hora 17, el asesinato se produjo en la celda 101, ubicada en Cuerpo Central 2 del penal situado en el Barrio El Sol de esta ciudad.
Esos testimonios indican también que Benítez estaba recostado en su cama mirando televisión cuando Cordero, que desde tiempo antes estaba blandiendo ese cuchillo con el que después atacó al otro recluso, le pidió a su compañero de celda un par de zapatillas, a lo que el joven que luego sería asesinado se negó.
Ante esa negativa, el ahora detenido por el crimen le asestó una puñalada en el corazón que lo lesionó gravemente.
Los primeros en auxiliarlo en la celda a Benítez -que en el penal de Azul cumplía una condena de ocho años y cuatro meses de prisión por un “robo agravado”– fueron otros internos, hasta que instantes más tarde se hicieron presentes en la escena del crimen guardias del SPB que lo trasladaron a Sanidad.
La gravedad de la lesión que el joven presentaba hizo que luego fuera llevado al Hospital Pintos, donde su deceso se produjo ese mismo día sábado a la hora 17.15.
De esa manera, se convirtió en la segunda de las víctimas de los dos asesinatos que el año pasado hubo en el penal azuleño, hechos en los cuales estuvieron implicados como presuntos autores dos presos, quienes ahora están procesados por esos respectivos crímenes donde otros dos reclusos murieron.

El dato
El próximo 18 de febrero se vencía una condena de ocho meses de prisión por el delito de “encubrimiento” que en el penal azuleño cumplía Cordero, el preso oriundo de Pilar que ahora está detenido por el crimen ocurrido el pasado sábado en la Unidad 7. Ayer, después de la indagatoria a la que fue sometido en Tribunales por el homicidio, finalmente fue traslado a la Unidad 4, cárcel del SPB que está en el Barrio Villa Floresta de Bahía Blanca.

 

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