ENFOQUE

El queridísimo Doctor

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Escribe: Eduardo Agüero Mielhuerry – Especial para El Tiempo

José Alberto Mordasini nació en Azul el 11 de septiembre de 1931. Sus padres fueron Juan Mordasini y Ana María Statti, ambos naturales de Italia. Tuvo una hermana Herminia Ida. Su infancia la vivió en Villa Piazza Centro, barrio que lo vería jugar fundamentalmente a la pelota en la calle o en el potrero, cosechando entretanto una infinidad de amigos. Cursó sus estudios primarios en la Escuela N° 17 “Bartolomé Mitre”, y en 1949 egresó como bachiller del Colegio Nacional “Esteban Echeverría”.

Apasionado por el fútbol, integró el equipo de cuarta división del Círculo Católico de Obreros, y luego se desempeñó como jugador en el Club Sportivo Piazza.

Muy joven se trasladó a la ciudad de Córdoba, a donde fue asignado para realizar el Servicio Militar Obligatorio. Y allí mismo fue donde inició sus estudios universitarios en la Facultad de Medicina.

En aquella ciudad también siguió mostrando su destreza con la pelota y hasta llegó a ser tentado para jugar profesionalmente en Talleres de Córdoba. Sin embargo, cuando debió decidir entre el fútbol y la medicina -aconsejado por su padre-, optó por el camino que jamás lo defraudaría…

Se trasladó a la capital bonaerense y en el año 1957, en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata, se recibió como médico.

Inmediatamente comenzó a ejercer en la Capital Federal y en La Plata. Fue practicante de la sala tercera del Policlínico San Martín de La Plata, practicante Mayor del Hospital Español platense y practicante Mayor y médico Interno del Hospital Municipal de la misma localidad.

Al año siguiente, en 1958, volvió a su ciudad natal e instaló por algún tiempo su consultorio médico en una casa alquilada frente a su querido Colegio Nacional. Y así comenzó a ganarse el aprecio de la comunidad con su carácter afable y su evidente generosidad con los más necesitados y desvalidos. Consagrado completamente a su especialidad en pediatría, entregó muchísimas horas al ejercicio de su noble profesión con energía y dedicación extremas y, fundamentalmente con un desborde permanente de amor por los niños a los que él dirigió todos sus esfuerzos.

El 23 de febrero de 1958 las urnas dieron su veredicto. Consagraron como presidente de la República al doctor Arturo Frondizi, gobernador bonaerense al doctor Oscar Eduardo Alende e intendente de Azul a Amado Diab. Los tres pertenecían a la Unión Cívica Radical Intransigente. Por su parte, el doctor José Alberto Mordasini resultó electo como edil para integrar el Concejo Deliberante por la misma fracción de la histórica U.C. R.

Sin embargo, fue por su profesión que dio las más grandes muestras de amor por su prójimo, especialmente los niños, y gracias a la que recibió también la gratitud de toda una comunidad que supo erigir su nombre como un ícono. Nada común era ver a un joven médico visitar a sus pacientes en bicicleta o en motocicleta. Tampoco era habitual que un médico dispusiera de su auto particular para trasladar pacientes a otros nosocomios de la región o la Capital. Rarísimo era que el profesional brindara hasta el dinero para los medicamentos si así lo ameritaba la cuestión. Y mucho menos común era que el profesional no quisiera cobrar honorarios por su labor ante las carencias de sus pacientes. Nada de lo dicho era habitual, pero el doctor Mordasini lo hizo y así supo honrar su Juramento Hipocrático y la profesión que con tanto amor abrazó.

Alberto tuvo su consultorio en su propio domicilio, en la calle Belgrano 796, donde siempre fue incesante el transitar de sus pequeños pacientes…

El 21 de noviembre de 1973, en la Parroquia San Antonio de Padua, regularizó su matrimonio con Silvia Margarita Gregorini (hija de Antonio Gregorini y María Coduri), con quien llevaba muchos años de convivencia y ya había constituido su familia. La pareja para entonces había tenido tres hijos: Mónica Viviana, Patricia Adriana y Darío Alberto.

A mediados de 1981 su salud comenzó a verse velozmente resquebrajada. Sin embargo, “Pepe” -como cariñosamente se lo conocía-, ejerció como pediatra en el Hospital de Niños “Argentina Diego” y en su consultorio, prácticamente, hasta su último aliento.

Abatido por una cruel enfermedad, José “Pepe” Mordasini falleció con apenas 50 años de edad, en Azul, el 4 de enero de 1982. Al día siguiente, centenares de vecinos y pacientes acongojados lo acompañaron hasta su última morada en el Cementerio Municipal.

 

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3 Comments

  1. osvaldo rene ciancio

    julio 1, 2016 at 5:03 pm

    inolvidable amigo,comparto los conceptos del señor periodista y digo que habría mucho para agregar.Fué un ser humano realmente ejemplar.

  2. Mario Ibarbide

    julio 2, 2016 at 12:13 pm

    Que emoción al ver la foto del querido Dr.Mordasini,fue mi pediatra,a los 6años tuve un serio problema de salud y ahí estuvo junto a mis Padres dando cariño y contención con su gran sonrisa y humildad y Profesionalismo.Que alegría q lo recuerden.

  3. OMAR

    noviembre 26, 2016 at 7:19 pm

    Yo no lo conocí tanto, pero más cara de bueno no podía tener, nos hace falta mucha más gente así en Azul!!!

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