“El Quijote” atravesando muros 

EDUCACIÓN

El pasado año, dentro de las actividades del Festival Cervantino, se desarrolló un interesante proyecto educativo en las unidades penitenciarias Nº7 y Nº52. Este año la propuesta se repetirá, contando además con la presencia de la reconocida artista Nora Iniesta quien desarrollará una actividad dentro del penal.     

La profesora Mónica Piñero, el Prefecto Mayor de la Unidad Penitenciaria Nº7 Walter Simón, la agente penitenciaria Marisol Beltrán coordinadora escolar y Marta Vidal, directora de la escuela Nº702, brindaron detalles de la actividad cervantina que se desarrollará en la institución. NACHO CORREA

Históricamente la educación de las cárceles ha sido considerada como parte del tratamiento penitenciario, una especie de “cura terapéutica” necesaria para que el interno pudiera reinsertarse luego en la sociedad. Aunque esta idea de “cura terapéutica” sigue teniendo una fuerte vigencia en las instituciones carcelarias, hoy se intenta promover una nueva mirada que conciba a la educación en contexto de encierro, no ya ligada al tratamiento penitenciario, sino esencialmente como un derecho humano al que deben poder acceder todas las personas que se encuentren privadas o nó de su libertad.       Las unidades penitenciarias Nº7 y Nº52 que funcionan en Azul, trabajan activamente en diferentes proyectos educativos.

El  pasado año, por primera vez, alumnos que concurren a las instituciones de ambos penales, participaron de una actividad en el marco del Festival Cervantino. En la ocasión, desde el arte se abordó la obra de Miguel de Cervantes.

Atravesando muros

Respecto a lo acontecido oportunamente, la cabo1ero Marysol Beltrán, quien tiene a su cargo la coordinación escolar, señaló que “realmente fue una muy buena experiencia que  este año queremos repetir”. La intención es que “nuevamente se diga presente en esta edición desde los niveles primario y secundario”.

El proyecto realizado en 2017 se denominó “Atravesando muros” e involucró a los alumnos de ambas unidades quienes trabajaron teniendo como ejes las áreas de prácticas del lenguaje y plástica llegando a inaugurar “un salón cervantino” contó Marta Vidal, directora de la escuela primaria de adultos Nº702 “Islas Malvinas”. “El trabajo dejó plasmado imágenes dibujadas y pintadas por los alumnos del Quijote y Sancho. El año pasado tuvimos la visita de José Manuel Lucia Megías quien interactúo con los alumnos en un interesante y muy rico intercambio” destacó Vidal.

Este año, desde la organización del festival, han sido invitados nuevamente a participar de las actividades dando continuidad a este proyecto y contando con la presencia de la artista Nora Iniesta.  Al respecto, Mónica Piñero, directora del nivel secundario, dijo  “Es una figura de reconocimiento internacional. Cuando vio el proyecto quedó muy entusiasmada”. Señaló que “estará trabajando tanto en la Unidad Nº7 como en la Nº52 y será el cierre a toda la actividad que se está realizando previamente en los centros educativos, tanto primario como secundario”. En relación a la tarea que se está llevando adelante contó que “mediante las distintas áreas de enseñanza, se busca la vinculación con  El Quijote. Lo hemos abordado desde la geografía, biología, matemáticas, con puestas individuales y grupales. Durante los días 25 y 26 de septiembre se expondrá todo lo realizado mediante presentaciones audiovisuales, escritas, exposiciones y muestras”.

La escuela como lugar de apoyo y contención

Actualmente concurren a los diferentes niveles educativos del Servicio Penitenciario -primaria y secundaria- más de 220 internos. Bajo una mirada sobre “la educación como derecho”, hoy esta consigna se ve reflejada en Azul donde el Servicio no tiene alumnos en lista de espera.

Al respecto la coordinadora escolar Marysol Beltrán comentó que “desde el Servicio Penitenciario se trata de colaborar y aportar todo lo que se pueda para realizar este tipo de actividades. Hay un compromiso por parte de las autoridades para poder desarrollar estas acciones” por su parte Piñero resaltó que “todo esto es posible si está la predisposición del “dueño” de casa. Esta es una institución educativa inserta en otra institución con características propias. Sabemos que hay propuestas que se pueden desarrollar y otras que no, pero destacamos que siempre hay predisposición y se busca la manera de viabilizar los proyectos que se plantean. Sabemos donde trabajamos, que hay normas de seguridad que respetar, y cuando hay predisposición las cosas se hacen posible” destacó. “Uno trata de abrir nuevas puertas. Sabemos que las personas que están privadas de su libertad pocas veces, o nunca, han recibido un reconocimiento por parte de la  sociedad. Y el hecho de que ellos puedan producir y ser reconocidos, tenidos en cuenta, ayuda no solo a la formación, sino a la reinserción de estas personas, y que tengan una visión de sí mismos diferente”. Esta propuesta generó una experiencia movilizadora, un estímulo ante la avidez de recibir y ser parte de una actividad comunitaria como es el Festival Cervantino, interactuando con otras figuras sociales quienes les brindaron el reconocimiento y distinción. “Es sentirse parte de algo” agregó la docente.

Por su parte, Marta Vidal contó que “en un primer momento nosotros mismos nos cuestionábamos si se podría trabajar un texto como El Quijote dentro de la escuela. Con el apoyo unánime de todos los docentes que  se sumaron se lograron cosas muy buenas. Se abordó la parte de plástica, manualidades, lectura y escritura”. El año pasado se lograron cosas de relevancia señalaron “fue uno de los proyectos que más impacto tuvo dentro de la Cervantina por lo novedoso”.

A su vez esto repercutió en los alumnos quienes pudieron compartir una experiencia con “gente de distintos entornos con quienes interactuaron, vieron sus obras, participaron y acompañaron generándose una gran motivación”.

Nuevas quijotadas

“Este año el proyecto tendrá el mismo desarrollo de trabajar dentro de las aulas para  luego hacer una puesta y cerrar con la presencia de Nora Iniesta quien estará junto a todos los estudiantes que participaron de la iniciativa” expresó Mónica.

Muchas veces las personas cuando caen presos no solo pierden su libertad, sino también su propia identidad. Pero el recordar que uno sigue siendo una persona, que sigue teniendo derechos, que el haberse equivocado implica también la oportunidad y la posibilidad de rehacer las cosas, de repensarse uno mismo y proyectarse para el día de mañana, es un logro significativo en el que se trabaja.

“Estamos contentos porque encontramos eco en esta propuesta con los alumnos y con  las autoridades, además de una muy buena disposición” Este año la propuesta va a tener como eje central “la libertad desde las aventuras quijotescas, y se denominará “Dulcineas y Quijotes”.

El pasado año, en el marco del Festival Cervantino, se desarrolló el proyecto  “atravesando muros” con intervención de los alumnos de la unidades penitenciarias Nº7 y Nº52 que funcionan en Azul.

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