El romanticismo de los azuleños

Los hombres se inclinaron por las flores, los bombones y cenas románticas; las mujeres algún tipo de ropa para el Día de los Enamorados. Ayer las panaderías, florerías y puestos callejeros especiales por este día tuvieron una jornada intensa de ventas.

En La Bella Fiore se agotaron las flores y vendieron casi el doble que en el 2017 en esta misma fecha.


Febrero es el mes más corto del año, pero hay un poco de espacio para el amor. Es un momento para demostrar de manera material lo que se siente todos los días. Estar enamorado es uno de los estados más lindos, pero también muy amplio ya que uno puede sentir amor por muchas cosas.
Pero el 14 de febrero es para festejar el amor romántico, lo que una persona siente por otra, que la elije todos los días para compartir la vida, crear proyectos juntos y brindarse con el corazón.
San Valentín es sin dudas una fecha comercial, pero que cuando se aproxima se espera el detalle de un ramo de flores, una caja de bombones, una salida a cenar y, si no llega ninguna de estas cosas, alguna demostración genuina de cariño.
Durante la mañana del primer día hábil de la semana se pudieron ver distintos puestos en la calle vendiendo las típicas rosas rojas. Esa es la alternativa para todo hombre que se despistó y no hizo el encargue de flores con anticipación, un detalle que saca del paso y hace quedar bien.
Con precios más que accesibles, la rosa fue sin dudas la salvación de aquellos que se encontraron con la novedad cuando vieron los carteles en los negocios y a la pasada la compraron. Por supuesto quedaron más que bien.
Hay otros que fueron más previsores. Según comentó Ana de la Florería “La Bella Fiore” se llenaron de encargues hasta el punto de quedarse sin flores. Bien temprano a la mañana ya tenían los ramos listos para entregar y ver a los cadetes con flores fue un paisaje usual durante este día dedicado a los enamorados. Es más, contó que vendieron casi el doble que el año pasado.
Los bombones también son una opción clásica. Muchas panaderías de nuestra ciudad se cansaron de poner en cajitas, casi siempre doradas, variedad de sabores en las que siempre ganaban los rellenos de dulce de leche. Bien empalagoso, como el día en sí mismo.
Para los que a los regalos no les importaba tanto, una buena cena fue una muy buena opción. Las reservas en distintos restoranes de nuestra ciudad no se hicieron esperar para comer un plato elaborado con algún detalle que confirme los sentimientos que ya se tienen.
Otros eligieron regalos que no tengan nada que ver con lo tradicional. Relojes, cadenas, anillos, ropa y algunas otras cosas como para llevarle un presente. Se podían ver personas saliendo de distintos negocios en un movimiento poco usual y con mucho papel de regalo.
Pero lo más importante es expresar los sentimientos, amar y sentirse amado por la persona que uno elije todos los días. Este es tan solo un día para confirmarlo. Y si el amor no llegó aún, no hay que esperar a que llegue: “el que busca encuentra” dice el dicho y hay grandes pruebas de que es así.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *