El tomógrafo, una muestra más de la desidia.

ENFOQUE 

Tras el mediático anuncio del Intendente, parece que se solucionará el problema del tomógrafo del Hospital Pintos.

“Se hará la reparación necesaria”, como si fuera una exitosa gestión de lo que es el imprescindible mantenimiento de un insumo que había llegado al final de su vida útil. ¿No es esto imprevisión?, ¿Cuántos equipos estarán en condiciones similares, esperando reparaciones y/o reemplazos, como el ecocardiógrafo que hace más de un mes que está a la espera de su reparación?, ¿Se habrán previsto estos costos en el actual presupuesto? ¿Está la aparatología de los hospitales recibiendo los controles y reactivos necesarios para su óptimo funcionamiento? ¿Existe conciencia sobre que, de los resultados que arrojen los estudios, se tomarán decisiones sobre la salud de aquellos que concurramos al Hospital? ¿No estamos ante una situación precaria como comunidad, que afecta fundamentalmente a los sectores más desfavorecidos?

Son preguntas que surgen, porque cada vez que aparece  imposibilidad de realizar estudios médicos, la situación se torna difícil para pacientes y médicos que no tienen las herramientas necesarias para diagnosticar y por ende poder indicar el tratamiento correcto. La forma de evitar estas situaciones, es prever hechos que seguramente ocurrirán, eso es gestionar para que las cosas funcionen, más cuando de ello depende lo más preciado: la salud de la población.

Y hablando de prever, también hay que prevenir las enfermedades, tratando de alcanzar a las personas más vulnerables de la comunidad, en forma precoz y oportuna, esta es la esencia de la Atención Primaria de la Salud (APS).

La APS plantea una estrategia  muy simple: Se gana en calidad de vida si hay ausencia de enfermedad, y para que esto suceda, se deben realizar en toda la comunidad controles de Salud, que prevengan enfermedades o que las detecten en estadíos iniciales; campañas de vacunación que prevengan enfermedades, detengan la circulación o proliferación de virus; actividades de educación y concientización que prevengan enfermedades.

Para que esto sea posible es imprescindible el abordaje territorial desde los Centros de Atención Primaria de la Salud o “Salitas”, los Hospitales de las localidades y tener centros de referencia, en nuestro caso el Hospital Pintos o el Materno Infantil “Argentina Diego”, a los que deberían llegar los pacientes con patologías más complejas, funcionando como un verdadero Sistema de Salud en red. La actualidad nos muestra a estos engranajes funcionando autónomamente con escasa o nula articulación y, muchos de estos eslabones de salud, dependiendo exclusivamente de la voluntad, la vocación y la buena predisposición del personal y de sus profesionales.

El gran deterioro organizativo (y de planificación) de la APS como parte fundamental del sistema, sumado a las dificultades y disfuncionalidades que presentan los Hospitales Municipales a los que concurren  personas sanas o con patologías de baja complejidad,  que podrían ser tratadas en los CAPS, han generado un deterioro en la calidad de vida de la comunidad, que ciertos funcionarios con escasa sensibilidad, parecen no advertir.

El tomógrafo, varias semanas roto, el ecocardiógrafo que no funciona o la falta de las calibraciones de los aparatos del laboratorio son evidentes y no se pueden ocultar, pero son solo los botones de muestra de falencias más grandes del sistema de salud pública, que repercuten en nuestra calidad de vida.

Se debe cambiar, sin dudas que se puede mejorar: más acciones concretas en los barrios y en los Centros de Atención Primaria, menos funcionarios y más capacitados, con planes factibles de concretar que serán una inversión, ya que disminuirán las patologías más graves y de tratarlas en menos tiempo, planificación y previsión en el manejo de los insumos y aparatología, acciones simples que podrán generar un virtuoso círculo de mejora de la calidad de vida que nosotros como vecinos, necesitamos y nos merecemos.

No es un problema de la Provincia, ni de la Nación. Es un problema concreto, con soluciones simples, accesibles y baratas que repercuten rápidamente en una mejora tangible en la comunidad. Es un problema de Azul que los azuleños debemos y podemos realizar.

Arq. Luciano Lafosse, precandidato a intendente, Unión Cívica Radical de Azul.

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