SITUACION DE CONFLICTO  

El transporte público requiere una actualización en el valor del boleto 

 
Así lo hicieron saber desde la empresa La Unión ante el momento actual que atraviesan. El proyecto se encuentra en el Concejo Deliberante para su tratamiento. Los aumentos  en  combustibles y gastos de funcionamiento, sumado a la falta  de reajuste en la tarifa desde junio de 2016, han generado una coyuntura complicada.        

Desde el transporte La Unión se solicitó al Consejo Deliberante se apruebe la actualización del valor del boleto de colectivo para garantizar  la continuidad del servicio. FOTOS NACHO CORREA    

A mediados de febrero, EL TIEMPO reflejó en sus páginas el estado de situación  que está atravesando la empresa de transporte La  Unión.
Desde hace casi un año, la firma local se hizo cargo de brindar este servicio público en toda la ciudad, habiendo absorbido la antigua línea de colectivos El Libertador,  sumando nuevas unidades, recorridos y frecuencias.
La situación actual, no escapa a la realidad que se vive en el país, donde se presentan aumentos constantes en lo que refiere a combustible, mantenimiento y recambio de unidades, además de los salarios que deben abonarse al personal.
Esto ha generado un estado de “alerta” que si bien, todavía permite que se ofrezca el servicio, prontamente se deben realizar algunos ajustes en los costos para continuar trabajando con normalidad.
Al respecto Juan Ferreyra, integrante del directorio de la empresa, señaló a este medio que “en el mes de marzo de 2017 se ingresó al municipio una nota solicitando la autorización para  actualizar el valor del boleto el cual ya viene con un retraso en su precio.  El último ajuste fue en julio de 2016”. Así agregó que “luego de todos los pasos administrativos, el proyecto ya está en el Concejo Deliberante para su tratamiento, el cual nos urge porque hemos quedado con un desfasaje económico muy grande dado el tiempo que ha pasado desde el último incremento a la fecha y sabiendo cómo ha subido todo”.  Recordó que “el boleto en Azul está a $8.50 y es la tarifa más baja de la provincia” amplio diciendo que “nuestro valor siempre se ha comparado con ciudades como Tandil, Bahía Blanca, donde ya están cobrando entre $12 a $15”.

“hace meses que venimos cubriendo algunos gastos con reservas de la empresa y no queremos que la situación llegue a un extremo y haya algún nuevo conflicto laboral en la ciudad”.       


Sobre los aportes a modo de subsidios que envía el gobierno nacional para el funcionamiento del transporte público, Ferreyra señaló que hace unos meses los mismos fueron “congelados” y según se informó por el momento no se actualizarán. En este punto aclaró que “para recibir los aportes del gobierno nacional, la empresa debe cumplir con todos los requisitos que se solicitan, los cuales hemos venido haciendo. Eso nos ha permitido seguir funcionando.
Desde la empresa se afrontan todos los compromisos como el pago de sueldos, aportes, seguros, rendición de gastos, etc. para estar al día.  Siempre hemos demostrado que se trabaja seriamente y con la responsabilidad que asumimos al hacernos cargo de otra empresa, y hemos venido cumpliendo”.
El servicio en Azul
Actualmente la empresa cuenta con 22 unidades en circulación que se afectan al servicio y alrededor de 45 personas que hacen a su funcionamiento (37 choferes y 9 socios). Una importante Pyme de nuestro medio que da sustento a todas esas familias.
Desde la empresa se señaló a este medio que “tratamos de cumplir con las frecuencias y con los recorridos que abarcan la mayor cantidad de zonas posibles de la ciudad”.
Respecto al tema de la tarifa resaltó que “hemos tomado contacto con el presidente del Concejo Deliberante Pedro Sottile, además de concejales de distintos bloques políticos para explicar la situación y pedir una pronta respuesta, quizás una aprobación de la tarifa a referéndum, pero por el momento no hay nada”.
En este sentido amplió diciendo que “sabemos que los aumentos de tarifa no caen bien, y más teniendo en cuenta que este es un servicio que utiliza mucha gente que realmente lo necesita, pero también hay que evaluar la situación donde hace más de un año y medio que no hay reajuste en el valor y todos los aumentos los hemos absorbido nosotros, combustible, seguros, personal. Se han renovado unidades, se ha invertido para dar un mejor prestación, ahora hemos adquirido las consolas SUBE que nos exigen del Ministerio de Transporte y es por todo esto que necesitamos que se apruebe el proyecto”.  Expresó que “hace meses que venimos cubriendo algunos gastos con reservas de la empresa y no queremos que la situación llegue a un extremo y haya algún nuevo conflicto laboral en la ciudad”.
En abril de 2017, el intendente Bertellys  firmó el decreto que permitió restablecer el servicio de transporte  el cual se ofrece de manera ininterrumpida hasta el día hoy.
Si bien aquel primer objetivo se cumplió, quedaron algunos temas por resolver. Entre ellos, se había proyectado un plan de obras de infraestructura en la ciudad con la incorporación de garitas para pasajeros, cartelería con los recorridos y horarios, la señalización de paradas y la construcción de dársenas sobre las avenidas, además de la promoción y difusión del servicio para que los usuarios conocieran y utilizaran el transporte público colaborando así con el reordenamiento vial. Por el momento esto no se ha efectivizado.
Actualmente se brindan diferentes servicios que recorren la ciudad de norte a sur y de este a oeste con frecuencias cada 20 minutos, pudiendo además hacer trasbordo de unidades y llegar a la mayor cantidad de barrios de la ciudad. “El servicio se va adaptando a las necesidades y la idea es cumplir y llegar a la mayor cantidad de lugares dentro de Azul. Siempre tuvimos como premisa brindar un servicio de calidad”. A su vez se está evaluando la posibilidad de incrementar las frecuencias a 15 minutos en los horarios picos de lunes a viernes.
A su vez dijeron que “ahora tenemos que hacer una adecuación muy importante que nos exige el Ministerio de Transporte que es la colocación de las consolas de GPS”.  Esta implementación  de equipamiento es necesaria para continuar cobrando los subsidios que entrega el Gobierno para el funcionamiento.
“Le hemos venido poniendo garra pero estamos complicados por varios lados. Tenemos incrementos que se han absorbido en este tiempo, combustible, aumentos de sueldos, seguros, reparaciones y ya estamos llegando a un cuello de botella” sostuvo.

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