UNA TEMÁTICA PARA REFLEXIONAR EN DISTINTOS ÁMBITOS

“El último primer día”

En el marco de una realidad que no es nueva ni exclusiva de Azul, el descontrol familiar sobre algunos adolescentes mantiene preocupados y ocupados tanto a directivos como representantes legales de colegios secundarios. Un llamado de atención a la responsabilidad de los padres.
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En el marco de una realidad que no es nueva ni exclusiva de Azul, el descontrol familiar sobre algunos adolescentes mantiene preocupados y ocupados tanto a directivos como representantes legales de colegios secundarios. Un llamado de atención a la responsabilidad de los padres.

Integrantes de las comunidades educativas de distintos establecimientos educativos secundarios de la ciudad dieron a conocer un comunicado en el que expresaron su preocupación “por una situación que se viene reiterando año tras año y ante la cual no han podido encontrar una solución definitiva y segura para todos”. La publicación en el muro de Facebook de EL TIEMPO hizo que algunos lectores dieran sus puntos de vista.

Directores y Representantes Legales de los colegios secundarios San Cayetano, San Francisco de Asís, Sagrado Corazón, Inmaculada Concepción y Mariano Moreno de Azul, expresaron mediante un comunicado que dieron a conocer públicamente “la enorme preocupación por una situación que se viene reiterando año tras año y ante la cual no han podido encontrar una solución definitiva y segura para todos”.

“Se trata del ‘el último primer día’, jornada que festejan los estudiantes de 6to año de los colegios secundarios de Azul y de Olavarría. Este festejo se ha impuesto y naturalizado en los jóvenes y sus familias. Cabe aclarar que en reunión de directores mantenida en diciembre de 2015 junto a Inspectores de Área Secundaria DIPREGEP, representantes de distintas instituciones fueron tomando la palabra para narrar las situaciones acaecidas que comenzaron con ese primer festejo y continuaron con otras irrupciones en el ámbito escolar en el transcurso del ciclo lectivo y hasta su finalización; estas circunstancias alteraron el funcionamiento de las instituciones, generaron ruidos molestos y daños materiales que afectaron a vecinos y a los propios edificios escolares”, indicaron.

“Las autoridades educativas –explicaron- se vieron en la necesidad de llamar a los adultos responsables para proceder al retiro de los estudiantes, por no encontrarse los mismos en condiciones aptas para participar del desarrollo de la jornada escolar. Estas acciones que implicaron esfuerzos adicionales de docentes, preceptores y directivos, no encontraron en todos los casos la mejor receptividad por parte de los padres. Por el contrario, algunos directivos relataron las dificultades que tuvieron para localizarlos y luego, para que aceptaran con humildad y respeto, la obligación de retirar a sus hijos”.

Otra vez en agenda

El 24 de febrero de 2016, mencionaron las autoridades educativas en el comunicado de prensa, en la primera reunión de directivos e inspectores convocada en Olavarría por las autoridades de Jefatura DIPREGEP Región 25, la temática volvió a ocupar la agenda de trabajo.

“Todos los directivos presentes coincidieron en la necesidad de trabajar preventivamente para recuperar LA CENTRALIDAD EN LA ENSEÑANZA. Durante el mes de febrero, en medio de un período en el que se brindan orientaciones a estudiantes, se atiende y asesora a padres, con el objeto de acompañar situaciones con riesgo de repitencia y garantizar la continuidad de la trayectoria educativa de cada estudiante, hay que sumar esta nueva cuestión que no tiene carácter pedagógico pero lo afecta directamente”, detallaron.

Remarcaron que, “con la experiencia sumada de los últimos años, resulta imprescindible convocar a los estudiantes y sus familias para advertirles que la CENTRALIDAD EN LA PROMOCIÓN, alteró el ritmo y los hábitos de estudio de quienes los han precedido, postergando por varios meses e incluso llegando a un año, la obtención del ansiado certificado de título en trámite que les permite formalizar la inscripción para continuar estudios superiores en universidades o institutos terciarios”.

 

Efectos colaterales

Según informaron los colegios firmantes de la nota, “las convocatorias a fiestas los días viernes desde primeras horas de la mañana, coordinadas desde el Área de Políticas de Juventud o desde algún emprendedor privado, generaron ausentismo y consecuentemente, materias devaluadas. Sólo en el momento de sacarse el traje de promoción y la tintura de sus cabezas que los identificaron con este período de algarabía (y lamentablemente, de gran descontrol) aparece la urgencia por recibirse”.

A párrafo seguido se advierte: “La escuela no está en contra de celebrar tan ansiado logro. ¿Cómo estarlo? Si sus docentes han sido junto a las familias los responsables de guiar a los estudiantes durante seis años. El anhelo de todos es verlos egresar y recibir gratamente las noticias de que el ingreso a las universidades o la inclusión en el mundo del trabajo se vieron favorecidos por lo que se llevaron de estos seis años de trabajo y estudio compartidos”.

 

Hoy, todos a clase

Los responsables pedagógicos y legales de los colegios secundarios San Cayetano, San Francisco de Asís, Sagrado Corazón, Inmaculada Concepción y Mariano Moreno, expresaron que “es obligación de las autoridades educativas recordar, alertar e informar sobre distintos aspectos que garanticen la apertura del ciclo lectivo el 7 de marzo, con un acto que reviste una gran importancia para toda la comunidad educativa, con presencia de banderas que exigen el respeto a nuestros símbolos patrios, la bienvenida a todos los estudiantes con el mensaje del directivo, y especialmente a quienes inician el Nivel Secundario y a quienes lo culminan”.

Por eso, se acuerda:

-Tener una actitud preventiva, resguardando y preservando la seguridad de todos los integrantes de la comunidad educativa para no tener que lamentar daños irreparables. (Hay conocimiento de accidentes que tuvieron los estudiantes en el marco de sus festejos en ciclos lectivos anteriores).

-Apelar a la participación de todos los agentes responsables, cada uno desde su rol indelegable: padres, escuela, agentes de la seguridad, miembros de áreas de salud y políticas de juventud, control urbano en su función de supervisar festejos donde participan menores y circula alcohol u otras sustancias psicoactivas, ciudadanos que alquilan sus propiedades para estos fines o bien organizan estas fiestas.

-Revalorizar la labor educativa, e instrumentar acciones que no pongan en riesgo el normal desenvolvimiento de todas las instituciones. Directivos y Representantes Legales deben velar por los derechos y la seguridad de todos los actores escolares; el resto del alumnado que llega a la escuela para transitar su primer día de clases normalmente; los docentes, que planificaron sus actividades y esperan presentar su materia, comenzar el diagnóstico de cada grupo y trabajar en un ambiente digno. Estudiantes que lleguen al primer día con escasas horas de descanso o presumiblemente afectados por el exceso de alcohol, están imposibilitados de mantener su atención y constituyen un potencial riesgo para su integridad física.

-Por todo lo dicho anteriormente, se solicita una reunión con representantes del municipio para debatir estos temas que incumben e impactan en la comunidad, con el fin de encontrar posibles soluciones al problema. Por su parte, cada institución ha instrumentado los medios para contactar a padres y estudiantes, con el objeto de alertar y buscar el apoyo familiar en el control de sus hijos, y en la asunción de las responsabilidades inherentes a su rol de adulto responsable.

Para finalizar, indicaron que “las sociedades cambian, los tiempos cambian pero no se puede aceptar todo sin sentarse a reflexionar sobre lo que sucede, las decisiones que se toman y las concesiones que se hacen. No existe convivencia posible sin límites”.

 

“LOS ADOLESCENTES PIDEN A GRITOS QUE LOS CUIDEMOS”

La expresión surgió de una lectora que dio su opinión acerca de “el último primer día” en el muro de Facebook de EL TIEMPO.

 

Mónica Loredo: No puedo delinear un plan con claridad para abordar las innumerables posibilidades que existen, pero por algo hay que comenzar y a veces hay que ser antipático, muy antipático. El problema con los adultos “padres” de alumnos es grave, este es el mayor inconveniente. Creo que una manera de comenzar es está haciendo público el problema. Convocar a instituciones que aborden la problemática a partir del derecho de los adolescentes y la obligación de los adultos “cuidar” de ellos. Definitivamente no se puede solo y tampoco podemos decir que no se puede. Existen en nuestra ciudad muchos profesionales capacitados para abordar esta problemática que excede a la ESCUELA porque algunas de ellas deben hacerse cargo de haber dejado crecer esta locura. Los adolescentes piden a gritos que los cuidemos!!!!

Graciela Petrello: No existe convivencia posible sin limites. Vivimos en sociedad y el juego de los derechos siempre es correlativo con las obligaciones. Ojalá podamos construir una sociedad donde nuestros jóvenes se diviertan sanamente y sean personas de bien.

Carlos Tolosa: Los padres tenemos que pensar si está bien esto. ¿Qué queremos para nuestros hijos?: educación o joda.

 

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1 Comment

  1. Marcos

    marzo 7, 2016 at 9:53 pm

    La política de no castigar la mala conducta, de premiar al que no sabe; de nivelar hacia abajo, nos ha llevado a una decadencia educativa y moral muy peligrosa. Tenemos los peores niveles de educación en la región, de acuerdo a muchas evaluaciones realizadas. Y nada parece indicar que va a mejorar. La cultura de todo fácil, sin valorar el esfuerzo, no nos va a llevar a buen puerto.

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