EL DEBATE SE INICIÓ AYER Y SIGUE LA SEMANA QUE VIENE

Empezó el juicio al acusado de herir a una policía

 

En mayo del año pasado una oficial del Comando de Patrullas resultó gravemente lesionada, al ser golpeada en su cabeza con una baldosa durante un incidente en la calle protagonizado por varias personas. El hecho ocurrió a la salida de un boliche, en Perón y Colón. El imputado, un trabajador rural, está en libertad.

Un joven comenzó a ser juzgado ayer en un Tribunal local, acusado de ser quien en mayo del año pasado le provocó gravísimas lesiones a una policía del Comando de Patrullas, cuando en inmediaciones de un boliche de esta ciudad se produjo un incidente entre varias personas y la oficial resultó herida al intervenir en el hecho, después de que le fuera arrojado un trozo de baldosa que impactó en su cabeza y le produjo una fractura en el cráneo.

Por el caso se está llevando a cabo un juicio en el Tribunal Oral en lo Tribunal número 2. Ese debate cuenta con las intervenciones del juez Gustavo Abudarham y, en representación de las partes, de la fiscal Laura Margaretic y del abogado Emanuel Barrionuevo, el defensor Particular del imputado.

La primera jornada del proceso incluyó las declaraciones de varios testigos. Entre ellos, la de la policía que resultara lesionada cuando este incidente, en las primeras horas del 1 de mayo del año pasado, se produjo a la salida de un boliche situado en una de las esquinas de Avenida Perón y Colón de esta ciudad.

La oficial Fabrina Rancez resultó gravemente lesionada, al recibir en su cabeza el impacto de un pedazo de baldosa arrojado por un sujeto en ese lugar. Todo ocurrió en momentos que varios policías habían sido convocados para intervenir en un incidente que se registró aquel día y tuvo como protagonistas a varios jóvenes que salían del boliche.

Matías Abel Rodríguez, de 20 años, es quien está siendo sometido a este proceso, acusado -según se menciona en la requisitoria de elevación a juicio-  de lesiones graves agravadas por la participación de un menor de edad.

Además de su aprehensión, los incidentes ocurridos aquel día se tradujeron en que un amigo del joven -menor de edad para ese entonces- fuera detenido, después de que la oficial Rancez era trasladada en una ambulancia al Hospital Pintos.

En el centro asistencial municipal tuvo que ser operada por esa lesión que presentaba en la cabeza a causa del proyectil que le fuera arrojado, lo que implicó que permaneciera varios días internada y que actualmente siga con licencia a causa de las secuelas que le quedaron de la mencionada agresión.

Alrededor de dos semanas la policía perteneciente al Comando de Patrullas de Azul permaneció en el Hospital Pintos, sin saber en ese entonces que estaba embarazada de Matheo, su primer hijo y que actualmente tiene nueve meses de vida.

Un juicio que sigue

Entre los testigos que declararon ayer en el debate hubo varios policías que estaban con Rancez el día en que fue agredida. Y también fue exhibido durante la audiencia un registro fílmico de lo sucedido, aunque dicha grabación -al parecer tomada con un teléfono celular- no muestra el momento en que a la policía le arrojan ese pedazo de baldosa, como así tampoco quién lo hace.

Mientras que para la fiscal Margaretic esa puede ser una de las pruebas más importantes, el abogado de Rodríguez -ver nota aparte- le restó validez a esa filmación como un elemento contundente de prueba que comprometa a su defendido.

Según se menciona, ese video fue tomado por un testigo considerado de “identidad reservada”. El mismo que tenía que presentarse ayer a este debate y no lo hizo.

Al respecto, Fabrina Rancez pidió que esa persona concurra al juicio. “Sería muy importante que se presentara a declarar”, sostuvo la mujer policía, ya que considera fundamental a su versión de lo sucedido para poder determinar con la convicción que se requiere si el imputado es el autor del hecho.

 El dato

La segunda de las audiencias de este debate se realizará el viernes 27 del corriente mes y continuará la recepción de la prueba testimonial, ya que en principio faltan declarar tres testigos. Además, es probable que las partes anuncien sus alegatos, en la previa a que -días más tarde- se conozca por parte del juez Abudarham el fallo de este proceso.

“QUE SE HAGA JUSTICIA”

“Una confrontación de varias personas en la vía pública” hizo que policías del Comando de Patrullas concurrieran a la salida del boliche aquel 1 de mayo del año pasado, cuando era alrededor de la hora 6.40.

Al llegar a la intersección de Colón y Perón, “las personas que allí se hallaban comenzaron a arrojar piedras, botellas y palos en dirección a los móviles policiales”, se mencionó con relación a lo sucedido desde la Fiscalía que instruyó esta causa penal.

En ese contexto resultó lesionada la oficial Rancez, quien a causa de ese pedazo de baldosa que impactó en su cabeza sufrió “traumatismo de cráneo, fractura craneal a nivel temporal parietal izquierdo con hundimiento de cráneo y lesión cortante e irregular a dicho nivel”. Una lesión “calificada de tipo grave, por imposibilidad laboral mayor a treinta días y por haber puesto en peligro la vida del ofendido”.

“Para mí es imposible saber quién me agredió. Me bajé del patrullero y me pegaron enseguida, cuando iba para la caja del móvil. Ahí me tiraron y me caí. Lo que hay hasta el momento son estas pruebas. Dichos de mis compañeros y de otros testigos. Pero yo no puedo decir que fue él ni nadie”, sostuvo ayer a la tarde en diálogo con EL TIEMPO Fabrina Ailén Rancez sobre la agresión sufrida aquel día y con relación al acusado.

Tras haberse convertido ayer a la mañana en la primera en declarar en este debate donde figura como víctima, la mujer policía recordó que el agresor “arrancó del piso una baldosa y me la tiró”.

Luego de ese impacto que recibió en la cabeza, “entré al hospital en coma”. Y fueron alrededor de dos semanas las que Rancez estuvo internada, después de que tuvo que ser operada porque “tuve hundimiento de cráneo con pérdida de masa encefálica”.

Aún sin poder volver a trabajar en la Policía, contó que le quedan secuelas “en el habla y neurológicas” de aquella agresión. “También tengo parálisis facial. Y por estas mismas secuelas es que hasta el día de hoy estoy haciendo rehabilitación”.

“Ahora lo único que pido es que se haga justicia”, afirmó la azuleña de 24 años.

“Más allá de las secuelas que tengo, estoy viva. En ese momento yo no lo sabía, pero estaba embarazada y corrí un montón de riesgos. Pasé un embarazo bastante feo, pero por suerte mi hijo nació bien. Gracias a Dios, sano. Se llama Matheo y hoy tiene nueve meses”, agregó.

“ESE DÍA LA POLICÍA AGARRÓ A LOS DOS PRIMEROS PEREJILES QUE ENCONTRÓ”

El abogado Emanuel Barrionuevo. Está defendiendo al acusado de lesionar gravemente a una mujer policía.
NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

“Mi defendido es el único imputado en la causa y sólo estuvo detenido unos días. Trabaja en el campo y es empleado rural”, dijo a este diario el abogado Emanuel Barrionuevo al referirse a la situación del joven al que está representando en este juicio.

Desde su punto de vista, en la audiencia de ayer los testigos que declararon “prácticamente acreditaron la inocencia de mi cliente”.

Al respecto, el abogado sostuvo que la imputación que le hacen a Matías Abel Rodríguez no tiene sustento y es “consecuencia del nefasto proceder policial”.

“Ese día la Policía agarró a los primeros dos que encontró a mano. A mi cliente y a un menor de edad que es su amigo: los dos primeros perejiles que encontraron”, afirmó en ese sentido en la puerta de Tribunales, al final de la primera de las audiencias de este debate.

Según Barrionuevo, los testigos que declararon ayer no pudieron identificar como el agresor al joven al que está representando. “En realidad, él había salido del boliche y se iba tranquilamente a su casa. Pero en el medio de una pelea que hubo entre dos bandos, aquel día la Policía terminó agrediendo a estos chicos, que no tenían nada que ver con esas personas que se estaban peleando. Y en el caso de mi cliente, tampoco fue el que terminó lesionando a la mujer policía”.

Al ser consultado sobre el video incorporado al proceso y la existencia de un testigo de identidad reservada, sostuvo: “Hay un testigo de identidad reservada. Ha declarado durante la investigación pero no lo ha hecho en el debate. Yo tengo mis serias dudas de que ese testigo exista”.

“Y ese video que se aportó -continuó diciendo-, filmado a menos de un metro de donde los hechos estaban ocurriendo, seguramente fue grabado por personal policial. Pero no muestra nada. Sólo se lo visualiza a mi defendido pidiendo explicaciones a la Policía. Es más, yo creo que a ese video lo trae la Policía, momentos antes o después a que se produzca la agresión”.

“Ninguno tuvo identificado a mi cliente ni pudo señalarlo como el que cometió la agresión”, insistió al referirse a los testigos que declararon ayer en este debate.

“Todos fueron contestes en decir que no saben quién fue el que tiró la piedra y que ni siquiera pudieron visualizarlo”, indicó por último en ese sentido; y adelantó que cuando este juicio continúe “seguramente mi cliente va a declarar”.

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