OTRA FIRMA EN CONFLICTO EN AZUL

Empleados de Valle Viejo indicaron que “la empresa decidió parar la producción”

 

Fue luego de que los trabajadores denunciaran en el Ministerio de Trabajo los incumplimientos salariales en los que constantemente incurre la cerámica y también maltratos. Ayer se mantenían en las puertas de la fábrica, luego del fracaso de la audiencia que se desarrolló en la delegación local de la cartera laboral, a la espera de volver a ser convocados y que la empresa se comprometa a comenzar a cumplir los acuerdos alcanzados.

Los trabajadores de Cerámica Valle Viejo se mantenían ayer en la puerta de la fábrica, a la espera que el Ministerio de Trabajo los convoque a una nueva audiencia y puedan superar el conflicto. FOTOS NACHO CORREA

 

Los trabajadores de Cerámica Valle Viejo atraviesan una delicada situación luego de que los responsables de la firma decidieran parar repentinamente la producción. La determinación la tomaron luego de que los empleados se presentaron en la delegación local del Ministerio de Trabajo denunciando reiterados incumplimientos salariales. Entre otras cosas, la empresa no cumplió con lo acordado en las paritarias de 2016 y 2017, les adeudan aguinaldos y una parte de la segunda quincena de marzo. Además, no cuentan con la ropa de trabajo reglamentaria ni tienen ART.

Así lo indicó Miguel Leiva, uno de los trabajadores que ayer se mantenían en las puertas de la fábrica, habló con este diario en representación de sus compañeros.

Asimismo, señaló que más allá de lo estrictamente económico, también son objeto de maltratos y sostuvo que “ya no podemos más”.

“La empresa no cumple con nada”

En un principio, en cuanto a los reiterados incumplimientos de la empresa, Leiva puntualizó que los responsables de Valle Viejo les están debiendo parte de la paritaria de 2016, la paritaria completa de 2017, medio aguinaldo de junio del año pasado, el aguinaldo completo de diciembre, un monto no remunerativo de 5 mil pesos que había acordado en la paritaria de 2017 y el 50 por ciento de la quincena de marzo.

Además, comentó que hace un año y medio que no reciben la ropa reglamentaria ni el calzado de seguridad para trabajar, y que tampoco cuentan con ART, con los riesgos que el trabajo que hacen conllevan.

“Además, hay muchos conflictos dentro de la fábrica. Hay suspensiones injustificadas, maltrato laboral y psicológico. Estos problemas son muchísimos más profundos que una media quincena que nos deben. La discusión de fondo en es solamente por la plata, sino que pasa más que nada por el maltrato que tenemos acá adentro como operarios. Y esto viene desde hace dos años o un poquito más”, remarcó ante el asentimiento de sus compañeros.

Añadió que “la empresa no cumple con nada. Son personajes nefastos. No son empresarios, en realidad son usureros que se hacen llamar empresarios. Vacían la empresa, se van y nos dejan a nosotros acá”.

Los trabajadores comentaron ayer que fueron los titulares de la empresa los que decidieron parar la producción. Apagaron el gas, desactivaron el horno y cortaron la venta.

“Hay una demanda enorme de ladrillos”

En otro tramo, consultado si había producción en la fábrica, el trabajador sostuvo que “estábamos produciendo normalmente y el material no alcanzaba para la venta porque hay una demanda enorme de ladrillos. Pero según nos dijeron desde la empresa, la plata no alcanzaba para pagarnos”.

Indicó que los 66 operarios tienen un sueldo promedio que no llega a los 18 mil pesos mensuales y “nos pagan la quincena, es decir 9 mil pesos, en dos o tres veces. A nosotros nos llega la luz, el gas, tenemos que pagar el alquiler, la comida diaria, y se nos complica muchísimo”.

Encima, esos casi 18 mil pesos son de un convenio viejo, ya que no han reconocido parte de la paritaria de 2016 y la totalidad de la de 2017.

“Llegó un momento en el que ya no podemos más”, remarcó, al tiempo que añadió que “somos jefes de familia y como tal mantenemos nuestras casas. Es mucha plata la que nos deben y nosotros lo vinimos permitiendo desde hace mucho tiempo para no perder el trabajo”.

“La empresa decidió parar la producción”

Fue ante esta situación que el martes por la tarde los trabajadores comenzaron una retención de tareas, luego de que por la mañana hubiesen denunciado ante la delegación local del Ministerio de Trabajo una serie de incumplimientos de la empresa para con ellos.

El titular de la cartera laboral, Maximiliano Aramburu, se tomó su tiempo y convocó a una audiencia conciliatoria entre las partes el jueves. El encuentro se produjo pero sin ningún resultado positivo, ya que según indicaron los trabajadores al hablar con este diario, el abogado de la empresa ni siquiera estaba enterado de por qué había sido convocado, es decir, sostuvo no tener conocimiento de cuál era el reclamo de los empleados de la firma.

Sobre esto, ayer Leiva indicó que “en la audiencia no pasó absolutamente nada. El representante legal de la empresa fue sin saber qué estábamos pidiendo, es más, lo leyó en el mismo Ministerio. Después, se comunicó por teléfono con Ernesto Bianco, que es el que maneja la fábrica, y dijo que no había ningún tipo de arreglo”.

Luego de esto, sostuvo que “como en el Ministerio no llegamos a un acuerdo, nosotros seguimos con la retención de tareas pero la empresa decidió parar la producción. Cortó la llave de gas, apagó el horno, no quiso cocinar más y cortó la venta. Al cortar la venta, se corta la entrada de plata a la fábrica”.

Agregó que “al parar todo, nos deja sin fuentes de trabajo. Por eso estamos acá”, acampando a la entrada de la fábrica ubicada en Villa Piazza Norte.

“El responsable de esto, además de la familia Colombo -propietaria de la firma-, es Ernesto Bianco, que manejó la fábrica siempre. Así que no está ajeno a lo que pasa”, sostuvo el trabajador.

La fábrica está “prácticamente cerrada”

Asimismo, Leiva advirtió que la planta “está prácticamente cerrada por parte de los dueños. Si hubiesen tenido voluntad de arreglo, lo hubiesen hecho porque lo que pedíamos nosotros era muy simple: que nos paguen la quincena con los valores nuevos el sábado (por hoy) y arrancábamos a trabajar. Acá lo que pasa no es que no queremos trabajar, ellos no nos quieren pagar”.

Insistió en que “hay mucha demanda de ladrillos” y en ese sentido sostuvo que “si esto no anda es por ellos, exclusivamente por la parte empresarial. No hay otros responsables”.

Por lo pronto, el delegado del Ministerio de Trabajo no los ha vuelto a convocar. “Quedamos en el aire”, dijo y luego señaló que “esperemos que no deje pasar mucho tiempo para volver a convocarnos. En realidad pedimos que no deje pasar mucho tiempo. Necesitamos una solución rápida”.

Por último, advirtió que “nosotros no queremos estar sentados acá afuera, queremos estar adentro de la fábrica trabajando”.

EL DATO  

Los 66 trabajadores llevan años en Valle Viejo. El que menos tiene es 10 años de antigüedad y el que más, 25 años, cuando la fábrica se instaló en esta ciudad. “Es mucho tiempo como para que un tipo venga y nos diga que la fábrica no da. Nosotros sabemos muy bien cómo es el manejo, sabemos de las ventas, el valor del ladrillo, los camiones que salen y que entran. Esto es una mentira de Ernesto Bianco, principalmente. El es el responsable de esto”, aseguró ayer Miguel Leiva.

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1 Comment

  1. Carlos

    abril 15, 2018 at 5:42 am

    Hay que empezar la huida,Azul esta en quiebra y tocando fondo.En el proximo censo en Azul va a
    Bertellys y su familia,jaa¡¡¡

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