LAS CUENTAS MUNICIPALES

En 2017, el déficit financiero de la gestión comunal alcanzó los 77 millones de pesos

Las cuentas de la comuna de 2017 cerraron con déficit financiero de más de 76 millones de pesos.
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Las cuentas de la comuna de 2017 cerraron con déficit financiero de más de 76 millones de pesos.

Durante el año pasado, la administración municipal liderada por Hernán Bertellys gastó más dinero del que entró a sus arcas, y eso llevó a un lógico resultado financiero negativo de casi 77 millones de pesos. En 2016, había cerrado con un superávit de 65 millones de pesos. Además, se registraron 114 millones de pesos de excesos, la deuda flotante creció y la deuda consolidada se redujo. En los próximos días, esta rendición de cuentas comenzará a ser analizada por los integrantes de la comisión de Presupuesto del Concejo Deliberante.

En rojo. Así están los números de la comuna. El Ejecutivo municipal publicó en su página Web la situación económico financiera de 2017 y los datos no son los mejores. Por el contrario, el ejercicio del año pasado cerró con un resultado financiero negativo de 76.858.683 pesos.

Es que, para hacerlo lo más sencillo posible, a las arcas municipales ingresaron  848.487.530 pesos y se gastaron 925.346.213 pesos, la diferencia es el déficit financiero que arrojaron las cuentas de la comuna administrada por Hernán Bertellys.

Esos más de 76 millones se contraponen sobremanera a los casi 69 millones de pesos de superávit financiero con el que cerró el año 2016. Por lo visto, las cuentas se dispararon.

A su vez, hay más de 114 millones de pesos de excesos, es decir partidas sin crédito presupuestario que buscan que el Concejo Deliberante las convalide porque, de no hacerlo, podría ser multado por el Tribunal de Cuentas, como ya le sucedió a anteriores Intendentes de Azul.

 

Comparaciones  

Cuando Hernán Bertellys asumió la administración municipal en 2015, la recibió con un resultado financiero negativo de 17.977.944,67 pesos.

En 2016, en lo que fue su primer año de gestión, tuvo un resultado financiero positivo de 64.804.128,82 pesos, es decir que de lo que ingresó ahorró casi 65 millones.

En 2017, pese a los “buenos vientos” con los que venía el año anterior, tuvo un resultado financiero negativo de 76.858.683,71 pesos, esto significa que creció un 352 por ciento tomando los números de 2015, cuando asumió.

Estos datos son oficiales y se encuentran subidos en la página web del municipio.

 

Gasto en personal    –

El año pasado se había presupuesta en gasto en personal poco más de 443 millones de pesos, con las modificaciones presupuestarias pasó luego a 517 millones y se terminaron gastando exactamente 589.872.002,01 pesos, es decir alrededor de 146 millones de pesos más de lo que se había previsto. Y esto, no fue porque se incrementara la planta de personal, que se mantuvo en algo más de 1.800 trabajadores -entre el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante-, sino más bien se dio por el pago de las funciones otorgadas a muchos trabajadores, las horas extras, las guardias, los viáticos, el nombramiento de asesores (no se sabe a ciencia cierta cuántos son porque la administración de Hernán Bertellys nunca dio esa información), la gran estructura política que el año pasado llegó a tener alrededor de 72 funcionarios, entre otras cuestiones. Todo suma, y a veces más en un año electoral como fue el año pasado.

 

Ejecución de partidas     

De acuerdo a la información oficial que se puede consultar en Internet, algunas áreas gastaron menos de lo que tenían presupuestado, otras más y algunas exactamente -hasta  con los centavos- lo que tenían para usar.

En el caso de subejecución de partidas, lo que más llama la atención es que para la coordinación y gestión de Obras Públicas se presupuestaron casi 193 millones de pesos y se gastaron casi 86,5 millones. Tal vez en esa diferencia estén las obras anunciadas para realizar en 2017 y no concretadas, como la puesta en valor de la Avenida Mitre en toda su extensión, la pavimentación de 130 nuevas cuadras en el Partido, la consolidación de todas las calles de tierra, la terminación definitiva de la Avenida Bidegain, las 600 cuadras de cordón cuneta y la culminación de las 298 viviendas del Barrio Bidegain, 300 días, entre otras tantas; todos anuncios realizados hace un año por el intendente Bertellys en su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.

Otra área que gastó menos fue la Subsecretaría de Empleo y Producción, a la que se le asignó un presupuesto de 9 millones pesos y gastó 6 millones.

Lo mismo sucedió con Vialidad Rural y Talleres, donde se presupuestaron 36 millones de pesos y se usaron 25 millones.

En lo que hace al área de Salud, los tres hospitales y Atención Primaria gastaron más de lo presupuestado, situación que, de acuerdo a las consultas que realizó este diario, es habitual.

En ese sentido, al Hospital Pintos se le asignó un presupuesto de 170 millones de pesos y usó en realidad durante el año pasado casi 245 millones; a Atención Primaria de la Salud se le dio 30 millones y utilizó poco más de 34; al Hospital “Dr. Ferro” de Chillar tenía 16,5 millones y usó casi 22 millones; mientras que al Hospital “Dr. Casellas Solá” de Cacharí se le presupuestaron casi 17 millones y necesitó utilizar 23,5 millones.

En igual situación está la Dirección de Cultura, que gastó 19,4 millones de pesos y tenía un presupuesto de casi 15 millones.

La Subsecretaría de Desarrollo Social, por su parte, necesitó casi 17 millones de pesos y se le había asignado 14 millones.

Exactamente lo presupuestado, hasta con los centavos, rindieron sus cuentas las subsecretarías de Legal y Técnica, y de Planificación y Control de Gestión, como así también la gestión de Hábitat. El Concejo Deliberante también gastó justo lo que se le había asignado: poco más de 20 millones de pesos.

 

Disponibilidad en caja  

En lo publicado por el Ejecutivo municipal también se detalla el dinero disponible en caja al 31 de diciembre del año pasado.

En total, había poco más de 82,5 millones de pesos, de los cuales más de 53 millones corresponden a fondos afectados, por lo que no podían ser utilizados para otra cosa que no fuera lo que se le asignó. Además, cuando se cerró el ejercicio, aún no se habían abonado los suelos, que en ese momento representaban cerca de 60 millones de pesos.

A su vez, buena parte de esos 82 millones corresponden a la subejecución de las partidas para obras.

Por ejemplo, para Hábitat y Desarrollo figuran más de 18,5 millones de pesos; 4 millones para un plan nacional de obras municipales; más de 9,5 millones para COVIR  (Convenio Vialidad Rural), casi 9 millones para infraestructura municipal, entre otras tantas.

Así, los números municipales correspondientes a 2017 muestran una situación  económico financiera delicada, con más de 76 millones de resultado negativo y más de 114 millones de exceso sobre lo presupuestado.

EXCESOS POR MÁS DE 114 MILLONES DE PESOS

Por otra parte, en la primera sesión ordinaria del Concejo Deliberante que se desarrolló el martes pasado, el intendente Hernán Bertellys elevó al cuerpo la Ordenanza con la rendición de cuentas del año 2017 -que es la información que contiene esta nota, aunque mucho más detallada- que fue girada a la Comisión de Presupuesto para su estudio.

En ella pide, además de la aprobación de la rendición, la convalidación también de los excesos presupuestarios en los que incurrió el año pasado y que alcanzan los –114.462.896,96 pesos.

Esto significa que el municipio de Azul no puede compensar con otros excedentes – recaudación, saldos disponibles- más de 114 millones de pesos, que representan el total de partidas sin crédito presupuestario, y que son aparte de los más de 76 millones de pesos de resultado negativo que arrojó la situación económica financiera de la comuna.

Si se diera el caso que el Concejo -cuando trate la rendición de cuentas- no apruebe estos los excesos, el Tribunal de Cuentas sancionará al municipio.

LAS DEUDAS

En la rendición de cuentas elevada por el intendente Hernán Bertellys al Concejo Deliberante -que comenzará a ser analizada en comisión- se detalla que la deuda flotante -la que debe pagarse en el corto plazo, comprende entre otros a proveedores- del ejercicio 2017 fue de 146.462.896 millones de pesos.

En 2015, año en el que asumió, esa deuda era de 77 millones de pesos y en 2016 ascendió a 91,7 millones. De esta manera, en los dos años de gestión la deuda flotante se incrementó en un 90 por ciento.

En lo que hace a la deuda consolidada -que se paga a largo plazo- era al finalizar el ejercicio 2017 de 22.232.116 de pesos. Respecto del año anterior se redujo un 56 por ciento y comparándola con los números de cuando asumió, se redujo un 13 por ciento.

Es que en 2015 había sido de 25 millones de pesos y en 2016 de 40.

 

 

 

 

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