“En 24 horas reunimos 5.500 pesos”

Lo aseguró la monja quien lanzó la campaña del ladrillo el sábado al mediodía a través de un video, se viralizó en las redes sociales y pudieron recaudar ese dinero. La religiosa dialogó con EL TIEMPO especificando en qué consiste la misma y de qué manera la comunidad puede colaborar. 

Cáritas Dioscesana construyó 18 casas con una campaña similar a la que se lanzó el pasado sábado: “la campaña del ladrillo”. Es decir, la realidad es que la situación de la escasez de viviendas y la demanda existente de familias o madres solteras de bajos recursos, es compleja y se necesitaba hacer algo más al respecto.
Por otro lado el Obispo Hugo Manuel Salaberry tenía y tiene toda la intención de insertar a la sociedad a gente sin trabajo. Entonces junto a la Madre Covadonga fusionaron estas dos ideas. La religiosa que conoce a ex presidiarios que pintaron el convento les depositó toda la confianza para poder llevar a cabo la construcción de  cuatro viviendas.
Es decir tenían el terreno, la mano de obra y hace falta el material aunque cuentan con 28.000 pesos en material ya comprados, pero necesitan más para culminar estas cuatro casas. Incluso de España están haciendo una colecta cuyo recaudación tendrá el mismo destino.
La Madre Superiora Covadonga dialogó con EL TIEMPO y la primera de las beneficiadas con este proyecto Yamila Aguirre que brindó su testimonio.
¿Cómo se gestó el proyecto?
 
“Se me ocurrió incluir a los ex presidiarios y que se sumen a este equipo de trabajo para hacerlo de forma más rápida para casos de urgencia. Tenemos un terreno donde se hizo el plano para cuatro viviendas. Comenzaron a trabajar con un contrato laboral el pasado lunes, y en cinco días limpiaron el terreno, hicieron los cimientos y colocaron la primera base de ladrillos. Esta semana van a poner el contrapiso”, sostuvo, en primer término Covadonga.
Informó que el terreno está ubicado en Comercio y Guaminí.
La Madre presentó a Yamila: “Ella es la primera en adquirir una de las casas. Yami lleva viviendo en el convento un tiempo con su hija de cuatro años y estaban en situación de calle. Entonces estábamos buscando, con urgencia, un lugar donde ubicarlas. Así que surgió esto y en la primera en que pensamos fue en ella. Aunque también nos acordamos junto al Obispo de Romina que tiene una nena de cinco años y además está embarazada, también en estado de calle. Estuvo pululando por todos lados, en casa de una amiga después en otro lugar y así. Ella es la segunda persona que tendrá otra vivienda en ese terreno”.
Covadonga anunció que “queremos terminar por lo menos una de las casas en cuatro meses y medio”.
Consultada en cuanto a qué debe hacer la gente para que ello ocurra, precisó que “necesitamos ladrillos de 18 por 18 y 33  o dinero para comprarlos porque hace falta además de los ladrillos, durlok y cemento. Pueden llevarlo al convento que está en Industria y Villa Piazza o comunicarse al teléfono 431722”.
Destacó que “también hay una promoción que largó Corralón Don Santo y es que si compran los ladrillos allí se los cobran 16 pesos si es para este propósito”.

Más de un beneficio
En segundo lugar, la madre superiora opinó que “quisimos hacerlo de manera popular porque sabemos que el pueblo responde muy bien y que de a poco estamos consiguiendo mucho”.
Hizo alusión al video que se viralizó que fue el inicio de la campaña del ladrillo”. Contó que “filmamos el sábado al mediodía sin prepararlo, a última hora, me quedé sin voz y cuando estaba casi medio listo comenzó a largarse a las redes sociales y en 24 horas reunimos 5.500 pesos”.
Incluso de España realizarán una colecta para  el mismo destino y todo esto es un beneficio para todos.
Expresó, en ese sentido, que “es un doble jugada muy interesante. Por un lado reinsertar gente laboralmente, incluso yo estoy muy contenta porque a las 8 de la mañana el primero que está ´supervisando` la obra es el obispo. Todas las mañanas está yendo con los obreros para acostumbrarlos a que madruguen. Por otro, es conseguir un lugar donde vivir a esta gente que tanto lo necesita”.
Amplió “todas las semanas tengo mínimamente cuatro peticiones del Municipio o del Poder Judicial o la gente misma que va sola, gente en situación de violencia y yo ya no puedo albergar más por muchísimas razones”.
Por último, Yamila puntualizó que “yo me fui de la casa de mi mamá y estuve en muchos lugares, tuve relación con personas con las cuales no funcionó, hasta que encontré este lugar, el convento y con mi hija nos fuimos a vivir allí. En el convento aprendí a hacer pulseras, aros, collares y colaboro mucho, sinceramente estoy muy contenta porque voy a tener mi propia casa”.
 
 

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