Encuentro de Citroën: “Como un cumpleaños de la familia”

Así es este amor. Alfredo Constantino junto a uno de los modelos icónicos de Citroën. “Se ha hecho una amistad y siempre estamos esperando que alguien diga que hay un encuentro para ir a reunirnos”. FOTO NACHO CORREA


Los dos últimos días de marzo y los primeros dos de abril se llevará a cabo, en el aeródromo local, la novena edición del encuentro azuleño de autos Citroën. Entrevistado por EL TIEMPO, el integrante de la Agrupación Amigos de Citroën de Azul ofreció pormenores del desarrollo y destacó el ambiente que propicia el profundo amor por los “Citro”.
 

Por Silvio Randazzo,
dela Redacción de EL TIEMPO

 
Con epicentro en el aeródromo local y a lo largo de cuatro jornadas, la Agrupación Amigos de Citroën de Azul concretará la novena edición del Encuentro Citroën, esa oportunidad –fundamentalmente fraternal– que viene tomando forma desde hace casi una década, valiéndose del amor de sus participantes por las “ranas” como excusa para seguir dando forma a eso que llaman “familia”.
Los días 30 y 31 de marzo y 1 y 2 de abril, el noveno encuentro citronero tendrá las instalaciones de Ruta 3, Km 305 como base. Allí tomará forma el acampe en las instalaciones de la entidad local. Durante las noches de sábado y domingo está prevista la actuación de algún músico azuleño y mucho karaoke, siempre con el buffet a mano. “Es familia, nos gusta también divertirnos un rato. Olvidamos los autos y empezamos a divertirnos”, dice Alfredo Constantino, quien recibe a EL TIEMPO en su taller. El integrante de Amigos… comenta de las caravanas que se van a llevar a cabo (al Monasterio, llegándose al Parador de Boca de las Sierras, el sábado; y por la ciudad el domingo) y de las expectativas por no bajar del nivel de convocatoria promedio de los encuentros (unos 35 autos). Alfredo recalca que el abanico Citroën está admitido en su máxima amplitud: “Puede ser desde un 2CV belga o un 11 Ligero, que son de los años 30, 50 en adelante, hasta un 0Km de ahora”. Porque no hay nada como la familia citronera unida.
 
–Alfredo, ¿es poco o es mucho tiempo 9 años de un encuentro de Citroën?
–No, no es poco. Para hacer esto, primero hay que agruparse, conseguir gente que te apoye y que tengamos una misma manera de ver las cosas. Aparte, tener la constancia: todos los años hay que poner en práctica unas cuantas actividades e ingeniárselas para darle bienestar al que nos visita.
Es verdad que se nos ha pasado muy rápido, nos parece mentira que hace 9 años que hacemos esto, nos parece que empezamos ayer. Tenemos amor propio, a veces tenemos ganas de largar y decimos que no, viene lindo…y hay gente que nos pide que hagamos el encuentro. Por eso se sigue. El grupo se va renovando, ahora tenemos pibes nuevos que se han acercado, sangre nueva que siempre viene bien.
–Puede que sea pertinente que no se trata de un encuentro excluyente de todo aquel modelo que no sea 3CV. Y también, que no hace falta que el auto sea “una pinturita”.
–El auto, siempre que sea Citroën, no interesa ni el modelo ni la marca ni el color. Inclusive tenemos los IES, que se fabricaron en Argentina desde el año 83 en adelante y que los consideramos Citroën. Son de la familia (risas), son primos. Y hasta tenemos citroneros que ya no tienen más Citroën y se vienen en otros vehículos. El hecho es reunirnos y pasar un momento lindo. Se ha hecho una amistad y siempre estamos esperando que alguien diga que hay un encuentro para ir a reunirnos. Es como un cumpleaños de la familia.
No es un concurso de autos, no es un encuentro de multimarcas donde suele haber disputas entre autos, que los ponen muy lindos. Es otro tipo de encuentro: el auto es el pretexto para llegarnos hasta el encuentro.
–¿Algunas visitas suelen exceder las fronteras bonaerenses?
–Hemos tenido visitas de Mendoza alguna vez. Este año no sé, con el tema de Semana Santa, al ser 5 días, la gente se va para otro lado, tenemos un poco de incertidumbre en cuanto la cantidad. Sabemos de gente que va a venir, pero en esta ocasión la mayoría son de la provincia de Buenos Aires. Hemos tenido gente de Santa Fe, de Entre Ríos, me han prometido la visita gente de Chos Malal, de Neuquén.
–A esta altura, cuando hablaba de la gente que se necesita para organizar, ¿alcanza solamente con el amor por la marca o tiene que haber otro motor?
Pienso que una de las cosas que nos mueve a nosotros es la pasión, la marca del auto. Después pasa a la parte afectiva: los amigos que se han hecho no los podes dejar de lado, decir “no hago el encuentro porque no estamos económicamente bien”. Ellos te dicen “vamos igual, aunque hagas solo un asado”. Eso te motiva a seguir organizando el encuentro.
Este encuentro venía medio tomado de los pelos porque no estabámos muy en condiciones de hacerlo. Pero teníamos que hacer el noveno para después poder hacer el décimo, que es en el que vamos a tirar con la de dos caños (risas).
 

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