Encuentros que transforman la vida

La joven azuleña trabajó durante cuatro meses con el artista Eugenio Cuttica integrando el equipo que dio vida a “Ataraxia”, la muestra que desde el pasado martes se exhibe  en el Museo de Arte Contemporáneo de la Provincia de Buenos Aires (MAR), ubicado en la ciudad de Mar del Plata. En diálogo con EL TIEMPO contó parte de la experiencia vivida.

Julieta Bongiorno (primera a la izquierda) junto al artista Eugenio Cuttica en la inauguración de Ataraxia


 
Julieta Bongiorno es una joven artista local que se formó en la Escuela de Bellas Artes “Luciano Fortabat” y que ha comenzado a transitar el camino de este oficio desde hace tiempo. A fines del año pasado, la azuleña vivió una experiencia invalorable para su formación al relacionarse con el reconocido el artista Eugenio Cuttica con quien trabajó en el proceso creativo y armado de su resiente muestra.
Así, el pasado martes 16 de enero, en el Museo de Arte Contemporáneo de la Provincia de Buenos Aires (MAR)  -ubicado en la ciudad de Mar del Plata- quedó inaugurada la exposición “Ataraxia”. En esta oportunidad  Cuttica presenta una serie de pinturas e instalaciones que remiten a la fertilidad, a la abundancia, al arte como alimento, a la belleza del trigo o de las flores que simplemente suceden a través de la pulsión de vida natural y con el ser humano dentro de una ética del trabajo.
Bongiorno/Cuttica
Hace varios meses, Julieta Bongiorno envió una foto de una de sus obras denominada “A3DN ” para que fuera evaluada por el artista. En dicho trabajo representaba, en una estructura con tres hierros entrelazados, a sus generaciones pasadas que se realizaron con el arte, y buscando explicar su relación con el mismo. “En agosto de 2017 quedé seleccionada ante 720 postulantes más. En ese momento estaba a cargo del taller Yacumama (ubicado en las calles Rivadavia y Córdoba) el cual tuve que cerrar para ir a vivir una experiencia única e incomparable con nada para mí”. Durante cuatro meses, Bongiorno compartió esta experiencia laboral junto a Eugenio Cuttica y un grupo de artistas, prolongándose largas jornadas de trabajo y aprendizaje. “Comenzábamos  a las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde todos los días para poder cumplir con objetivo, la exposición en el Museo MAR en Mar del Plata. Fueron días de mucha actividad y muy importantes para mí, donde además de abordar cada obra que se realizaba, nos sentábamos en ronda con Eugenio (Cuttica) en su sillón del medio y hablábamos nada más y nada menos que de arte”. Así recordó que “hablar de arte es tan importante como pintar, nos decía” y a su vez “se interesó muchísimo en mi crecimiento como artista. Le consulté sobre la posibilidad de realizar mis propias obras después del horario de trabajo y si podía prestarme el espacio, a lo que me dijo que sí. Al otro día ya había empezado mi escultura con madera, y él estuvo ahí  dándome sus mejores consejos para que la forma quedase perfecta. En uno de esos días extras de trabajo, donde yo me dedicaba a mi obra, me sentó en el sillón donde realizábamos las charlas y con su mirada intimidante y fija me dijo que para él ya era una artista. No puedo explicar lo que sentí, emoción, ganas de abrazarlo, pero no, tuve que contenerme y limitarme a decirle un ¡Gracias!, levantarme y seguir con más entusiasmo mi obra”. Sobre esta vivencia, señaló que aquel día Cuttica le dijo “No le tengas miedo a nada, vos seguí”.  Fue en ese momento en que “me propuse no abandonar la lucha. Porque en tiempos actuales donde se está desvalorizando ciertos aspectos del arte, es difícil llegar a la cima, pero no imposible. Otro de sus consejos fue no mentirnos, no hacer lo que la gente quiere ver, sino hacer lo que sentimos desde lo más profundo de nuestro interior, y allí sacarlo al exterior. Y la propuesta de mi obra, que estaba realizando en su taller, tenía mucho de mí. Por este motivo hizo un seguimiento al lado mío. Bueno, el trabajo terminó, después de días de calor, trabajando con materiales un poco tóxicos pero con todas las precauciones disponibles y realmente al proceso lo disfruté mucho”.
“Ataraxia” en el Museo MAR
A principios de la semana, quedó inaugurada oficialmente la muestra “Ataraxia” en el Museo de Arte Contemporáneo  de la provincia de Buenos Aires, ubicado en la ciudad de Mar del Plata. Sobre ese momento, la joven azuleña resaltó que “fue emocionante ver todo el trabajo realizado durante tantos meses. Decir “todo valió la pena”. La gente impactada por todo el montaje de la instalación.  Fue muchísima  gente el día de la inauguración, masivo. Pude compartir el coctel privado junto a Milo Lockett y otros artistas amigos y colegas de Eugenio”.
Esta etapa y primer contacto con esta figura de las artes plásticas , según contó  Bongiorno, ha culminado “pero me dijo que tiene pensado volver a contactarme para realizar una gran obra en un edificio de la Capital”. A su vez adelantó, en relación a su trabajo, que “por el momento me encuentro plasmando una serie de pinturas que se va a llamar “Placeres de la vida”, y en muy poquito tiempo la obra A3DN estará exhibiéndose en una galería de Buenos Aires, donde el contacto ya está hecho, solo falta enviar la obra. El galerista está interesado en la escultura que realicé con cemento y la nueva serie que estoy pintando” finalizó.
Por último, agradeció a su mamá y papá que “me han acompañado en este gran momento tan importante para mí”.

El Dato 
Ataraxia: Término con el que los griegos se referían a la paz anímica, a la imperturbabilidad del ánimo. En los estoicos y los epicúreos el término adquiere una especial relevancia en el contexto de su filosofía moral.

 
Quisiera prometer públicamente:
Prometo, Eugenio Cuttica, que seguiré cada uno de sus consejos…
Prometo que no romperé el hereditario artístico que usted me dio y me regaló como una joya de oro…
Prometo no abandonar nunca la lucha incansable que debe atravesar un verdadero artista..
Prometo ser fiel a mis sentimientos, y no realizar ninguna obra que no salga al exterior sin que comience en mi interior…
Prometo darle mis mejores consejos a mis futuros colegas…
Prometo no temerle a nada como usted me aconsejó…
Prometo no hablar de usted sin sentir un tremendo orgullo…
GRACIAS INFINITAS, MAESTRO.
-Julieta Bongiorno.
 
“Ataraxia” bajo la visión de Julieta Bongiorno

KODAK Digital Still Camera


Les juro que si entran a esa sala, es como si entraran en otra dimensión.
Te elevas…  los pies y el alma se despegan del suelo…  te transportas a otro espacio y tiempo… infinitos…
Imponente, monumental, bello…  arte en su mejor expresión. Así denomino la gran exposición de Eugenio Cuttica.
Un objetivo cumplido para él mayormente, y para aquellos que pudimos materializar sus brillantes ideas. Se me agrandó el corazón cuando pude ver, mejor dicho verme, proyectada en una de aquellas nenas, llamadas “Luna”, que hicimos con fibra de vidrio. ¿Yo? ¿Que mi rostro sea visible en una de sus grandes obras? Imposible, pero es real. Esto es más que un sueño, ya no sé cómo definirlo.
Un Gracias me queda muy chico.
Debo decirle que mi título de Profesora de Artes Visuales lo obtuve de la escuela de Bellas Artes de Azul, pero fue usted, el día 15 de Noviembre de 2017, quien me otorgó el título de Artista… En su sillón del taller, enfrentados cara a cara… una fotografía que quedará guardada en la retina de mis ojos para siempre.
Las obras expuestas hacen a una calidad de arte inconfundible, incomparable como pocas. Sensibilidad pura.

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1 Comment

  1. George wade

    20 de enero de 2018 at 10:53 am

    Quienes aman el arte, este 05 de abril el pintor Gabino Amaya Cacho junto a Ricardo Sanz, Alfonso Albacete y Eduardo Naranjo y más de 60 artistas estarán ofreciendo una subasta en el Museo Nacional del Prado a beneficio de la fundación del museo, la entrada es completamente gratis, asiste!

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