LA SEMANA POLÍTICA

Entre el olfato y las banalidades

El inoportuno incremento de sueldos del Intendente, funcionarios y concejales provocó la reacción de los gremios municipales junto al malestar de la ciudadanía. RAÚL SANTIAGO GALLARDO
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El inoportuno incremento de sueldos del Intendente, funcionarios y concejales provocó la reacción de los gremios municipales junto al malestar de la ciudadanía. RAÚL SANTIAGO GALLARDO

Argentina enfrenta un fenomenal ajuste económico. El aumento de la pobreza con este gobierno y el cinismo K. ¿Era necesario que Bertellys se pasara a Cambiemos? ¿Cuál es el trasfondo? La necesidad de mostrar gestión sumado al malestar por el aumento de sueldos del Intendente, funcionarios y concejales. Los municipales a la carga.

 

Escribe: Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)

Rociado por cierta banalidad, este país se administra a si mismo dosis de discursos, consignas, promesas y puestas en escena que la sociedad naturaliza. Puede ser un acto de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la villa 31 de Retiro, las palabras previsibles y escasas del presidente Mauricio Macri con la onda del gurú Ravi Shankar y su “arte de vivir” o la serie en capítulos de la corrupción K. En ese camino a la banalización aparecen jueces, políticos y periodistas para transformar a la Argentina en un coliseo donde el show debe continuar. Se mezclan así el horror de la violación de los derechos humanos durante la dictadura con causas por choreo, el brutal ajuste de la economía que alimenta la estadística de los desplazados del sistema con la “pobreza cero” divulgada por quien hoy gobierna o las zancadillas para ir creando un semillero social de turbulencias bajo la vieja consigna “cuanto peor, mejor”.

 

Macri no es De la Rúa  

El último informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina muestra una radiografía preocupante sobre el aumento de la pobreza durante los primeros meses del gobierno de Cambiemos. En el 2015 los registros daban un 29 por ciento de pobres mientras que la última medición lo eleva al 32, 6 sumando casi un millón y medio de argentinos. Pero es tanta la banalidad, que antes estos estudios de la UCA eran ninguneados por el kirchnerismo y el cinismo llega a tal extremo que el ex ministro de Economía Axel Kicillof, (un tipo progresista si lo hay) consideraba que dar la cifra de pobres era un modo de estigmatizarlos. Hoy es un argumento central para denigrar al macrismo quien se lo sirve en bandeja.

Está claro que Macri no es De la Rúa y quienes manejan la economía de este país no es una estudiantina celebrando la primavera si bien manifiestan una enorme torpeza en  temas como las tarifas de los servicios públicos. A esta altura logró profundizar el desaguisado que dejó el kirchnerismo y ha puesto en riesgo la viabilidad del sistema. El show de jueces dictando cautelares, las idas y las venidas de la vilipendiada patria judicial podría tener una salida con la resolución que adopte la Corte Suprema.

En el medio la gente, ese jeroglífico que involucra a un vecino de La Matanza con uno de Azul, a un desempleado, un comerciante o un pequeño empresario. Es la Argentina aturdida de hoy que  intenta creer en algo entre los colgajos de una decadencia que se intenta maquillar.

 

Le falló el olfato    

Y para ser consecuentes con la banalidad que supimos conseguir, en esta ciudad sigue pegando fuerte la increíble decisión del Concejo Deliberante de aprobar el aumento de  sueldos y dietas del Intendente, funcionarios y los propios integrantes de ese cuerpo a partir de una iniciativa del Departamento Ejecutivo que, a esta altura, es evidente que fue negociada entre ambos poderes.

En los ocho meses de gestión es la primera vez que a Hernán Bertellys le falló ese “olfato de la calle” del que siempre se ha jactado. Claro, no sólo a él sino a sus colaboradores más cercanos y al cuerpo deliberativo, si bien éste es un conglomerado inescrutable de representaciones fallidas.

En medio de la bronca colectiva por la recesión, la caída del empleo, el dinero que no alcanza y la falta de certidumbres se toma una decisión que no pasa por si es justa sino por la oportunidad frente a un Municipio que se declaró en emergencia económica a principio de año y le paga como puede a la procesión de deudores que dejó su antecesor José Inza.

 

Municipales en pie de guerra   

Los gremios municipales, como era de prever, se amotinaron y ya se anuncian planes de lucha, pedido de reapertura de paritarias, una nueva escala salarial, la convocatoria a la Junta de Calificaciones y Ascensos, pase a planta permanente, entrega de ropa de trabajo, entre otros temas.

¿Cómo responde Bertellys? Incentivando el mensaje de que “hay gestión”. El inminente inicio de la repavimentación de 53 cuadras, el avance de la obra en la Avenida Urioste, la reparación de bocacalles, trabajos en escuelas, el acuerdo con el organismo provincial de medio ambiente sobre el actual basural más los emprendimientos prometidos por la gobernadora María Eugenia Vidal.

 

El secreto de Bertellys     

Desde una mirada más amplia, el intendente necesita justificar su pase a Cambiemos y hay una pregunta cuya repuesta la tienen sólo él y el secretario de Gobierno Alejandro Vieyra: ¿era necesaria esa decisión para lograr una buena gestión cuando otros jefes comunales (por no citar gobernadores) sosteniendo su pertenencia política han aceitado el vínculo, en este caso con la administración que encabeza María Eugenia Vidal?

¿Fue en un rapto, acuciado por un Municipio en llamas; se vengó de sentirse el “patito feo” (como el propio mandatario se definió) del Frente para la Victoria y sin un peronismo que lo contenga?

El tiempo dirá cuál fue el verdadero trasfondo de este exceso de pragmatismo y, al mejor estilo de las tácticas de Carlos Bilardo, el resultado final dirá si valió la pena. Hay que admitir que Bertellys sabe aprovechar bien el desguace político generalizado que hay en Azul. Todos los días aparece en escena algún dirigente o militante de la oposición formando parte de su equipo de gobierno.

Ningún Intendente se cimentó en su cargo sin la conformación de una alianza social por fuera de las estructuras partidarias. El actual Jefe Comunal metió el cuchillo en la médula de las mismas aprovechando la debilidad que las acucia.

El tiempo, sólo el tiempo tiene el oráculo para discernir el futuro de este país embebido de banalidades.

 

 

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