¿Es curable el cáncer en los niños?

El cáncer infantil es poco frecuente y posee características propias, cada una con un nombre, un tratamiento y un pronóstico muy específico. Tumores embrionarios como retinoblastoma, nefroblastoma, neuroblastoma y hepatoblastoma, son formas de cáncer infantil, mientras que, por el contrario, la mayoría de los cánceres del adulto no existen en pediatría.

La distribución por sexo en los niños con cáncer muestra una ligera predominancia en los varones. La distribución de las patologías en Argentina indica que las leucemias constituyen la enfermedad oncológica más frecuente, seguida de los tumores del sistema nervioso central y los linfomas.

Por año se diagnostican en Argentina entre 450 y 470 leucemias. De ese total, más de la mitad logran curarse con un tratamiento intenso y con requerimientos de instituciones de alta complejidad y profesionales especializados.

La mayor parte de los 500 casos de cáncer infantil que se registran cada año en la provincia de Buenos Aires, según un funcionario del Ministerio de Salud bonaerense, tienen una evolución favorable, de modo tal que los pacientes se curan y viven una vida normal y plena.

El cáncer es un conjunto de enfermedades con una incidencia muy baja en los niños. Gracias al diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y el cuidado integral del paciente, el cáncer en pediatría es curable en más de un 80% de los casos, dijo una especialista del ministerio de Salud bonaerense.

No obstante, no hay forma de prevenir estas enfermedades, porque a diferencia de lo que ocurre con los adultos, en la infancia no hay síntomas específicos que puedan ayudar a preverlo.

Por eso los padres deben consultar con periodicidad al pediatra y en especial, toda vez que presenten dudas sobre la salud de sus hijos. O bien concurrir para ser atendidos en centros de referencia con mucha experiencia en el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades.

Según la oncóloga responsable del Programa de Cáncer bonaerense, el hospital de niños Sor María Ludovica ocupa el cuarto lugar en atención de pacientes con cáncer pediátrico y da respuestas al 15% de los casos de la provincia, en un porcentaje mayor al que exhibe el Hospital Posadas de Haedo.

El servicio de Hematología de este centro de salud provincial cuenta con una sala de internación con aislamiento, y una sala de trasplantes de médula ósea. Allí se atienden alrededor de 50 casos nuevos de leucemias y linfomas por año, y existen más de 200 niños en seguimiento por consultorios externos y a través de la modalidad de hospital de día.

Desde su puesta en marcha el servicio de hematología ha realizado 238 trasplantes de médula ósea. Forma parte del Grupo Argentino de la Leucemia Aguda, y a través de éste, del grupo internacional BFM de Alemania.

El cáncer en niños es curable con diagnóstico y tratamientos oportunos. Por eso cualquier equipo de salud, o bien médicos particulares, que existen en la provincia de Buenos Aires deben estar alerta y derivar a centros especializados a los pacientes con sospecha de cáncer infantil.

Cuando a los padres los profesionales de la salud le dicen que el niño es probable que tenga cáncer, no tienen que desesperarse y pensar en lo peor. Solamente tienen que proceder con la rapidez que se requiere llevándolo a un centro de referencia con mucha experiencia en el tratamiento. Porque una vez curado es un niño normal.

 

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