EX POLICÍA PRESO POR TENER UN ARSENAL EN SU CASA

  “Es mentira que yo alquilaba armas”

 

Por pedido de su nueva Defensa, Mario Enrique Agüero volvió el lunes a Tribunales y declaró ante la Fiscal que todavía instruye esta causa penal, relacionada con el hallazgo de una gran cantidad de armas de fuego en su casa de esta ciudad. El hombre había sido aprehendido semanas atrás, después de una discusión familiar por la que también está acusado del delito de “amenazas”.

Parte del arsenal secuestrado en la casa del ex policía, que anteayer declaró en Tribunales ante la Fiscal que todavía lo investiga por el hallazgo de las armas.
JOSÉ BERGER/ARCHIVO/EL TIEMPO
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Parte del arsenal secuestrado en la casa del ex policía, que anteayer declaró en Tribunales ante la Fiscal que todavía lo investiga por el hallazgo de las armas. JOSÉ BERGER/ARCHIVO/EL TIEMPO

 

Mario Enrique Agüero, el policía retirado que está detenido después de que en su casa de esta ciudad fuera hallado días atrás un arsenal, volvió a Tribunales para declarar, durante una audiencia que se llevó a cabo anteayer.

El hombre, de 63 años y acusado también de haber amenazado a su hijo cuando resultara aprehendido el pasado martes 12 del corriente mes en la vivienda de esta ciudad donde se domicilia con su familia, dijo -entre otras cosas- que el dinero incautado en su casa “son los ahorros de mi vida”.

Cuando el jubilado había sido aprehendido, los policías que participaron en el procedimiento hallaron e incautaron 1.400 dólares y más de 500.000 pesos, además de municiones y una importante cantidad de armas de fuego de todo tipo, las cuales en su mayoría el ex teniente de la Policía de la Provincia no tenía registradas, según se había informado en su momento.

Mientras el hombre sigue detenido en la comisaría primera local, después de que esa medida cautelar le fuera dictada por un juez de Garantías que en principio había declinado la competencia de la justicia provincial en el caso -una decisión que no fue aceptada por el juez Federal de Azul Martín Bava-,  durante la indagatoria llevada a cabo el pasado lunes Agüero estuvo acompañado por quien ahora lo está patrocinando en la causa penal que lo tiene privado de la libertad: el abogado de Olavarría Sergio Roldán.

Lo que dijo el ex policía

Si bien al día siguiente de que fuera arrestado se había negado a declarar cuando fue llevado ante la fiscal que todavía tiene en su poder la causa penal que se inició -la Dra. Laura Margaretic, titular de la UFI 2-, por consejo de su nuevo abogado Agüero sí habló el lunes que pasó.

Durante esa audiencia, el jubilado -hace ya once años- de la Policía de la Provincia fue consultado por la fiscal Margaretic sobre diferentes cuestiones atinentes a una investigación penal donde todavía sigue procesado y preso.

Algunas preguntas el azuleño respondió. Pero otras no. Entre ellas, cuestiones atinentes a si alguna vez entregó un arma de fuego gratis o si se la vendió a un tercero. Y si bien no afirmó ser un coleccionista, tampoco pudo responder con certeza para qué tenía tantas armas de fuego en su casa, algunas de las cuales -según la Policía había sostenido- tenían sus números de identificación adulterados.

Tal lo que ya se ha venido informando, Agüero había sido aprehendido en horas de la tarde del pasado martes 12 del corriente mes.

Aquel día, tras una discusión familiar, un llamado a la Policía hizo que efectivos de seguridad concurrieran a la vivienda donde se domicilia el ex policía junto con su esposa y el hijo que ambos tienen.

Su hijo fue quien les comunicó a los policías que su padre lo había amenazado de muerte. Y también, la persona que les advirtió a los efectivos de seguridad que el hombre era un retirado de la fuerza y que, habitualmente, solía tener y portar armas de fuego.

En ese contexto, además de dos armas halladas en la habitación matrimonial, en un galpón ubicado en la parte de atrás del patio de esa casa escenario de este hecho -situada en Leyría entre 9 de Julio y Roca- se encontró la mayoría de ese arsenal, compuesto también por municiones y otros implementos.

Eso derivó en su inmediato arresto, además de que fue hallado el dinero cuya procedencia se trata todavía de determinar con certeza y que -según el propio Agüero declaró anteayer- es plata que ha ahorrado desde que se jubiló.

En la indagatoria, el hombre dijo que en su casa tenía en la habitación matrimonial, guardados en cajas de zapatos que estaban debajo de la cama, un total de “516 mil pesos argentinos y 1.400 dólares”.

“Son los ahorros de mi vida”, le dijo a la Fiscal de la causa. “Los tenía guardados en mi casa porque no confío en el sistema bancario”.

En ese contexto, en la audiencia que se hizo en Tribunales fue interrogado sobre su vida y el hombre contó que como jubilado de la Policía cobra unos 35 mil pesos por mes, situación que le permitía ahorrar debido a que -tal como ya días atrás su abogado lo adelantara a este diario- de eso que cobraba sólo le daba a su esposa seis mil pesos para los gastos del mes.

El hombre fue consultado también sobre si su esposa conocía que tenía tanta plata en la casa.

“Algo sabía”, pero “mi dinero lo manejo yo”, respondió el ex teniente de la Bonaerense que como último destino mientras trabajó fue formar parte del plantel de policías que había en el edificio de Tribunales cuando en ese lugar funcionaba la comisaría segunda.

En el contexto de lo que fue su trabajo, indicó también que estando en esa dependencia de seguridad nunca le fue encomendado trasladar armas.

Armado, siempre

“Siempre cuando salgo porto un arma”, admitió también el jubilado durante lo que fue esa indagatoria en donde reconoció -además- que ese arma de fuego la tenía declarada en el RENAR, al igual que otra que “guardaba en la mesa de luz”.

Según sostuvo, las armas las usaba para “protección personal”, lo que también implicaba que soliera concurrir al Tiro Federal a practicar tiro con esas dos que tiene declaradas y que, el día de realizado el procedimiento en su casa, fueron incautadas junto a todas las demás.

En sus dichos afirmó que las armas de fuego las fue comprando con el haber que cobraba como jubilado, dinero que también tenía ahorrado porque pensaba comprarse un auto.

En ese galpón donde se encontró la mayoría de las armas Agüero dijo que no estaba cerrado y que también tenían acceso tanto su hijo como su esposa, aunque habitualmente no solían ir a ese sector de la casa que está en el patio.

El jubilado hizo declaraciones también con relación a las repercusiones que tuvo esa situación por la todavía está privado de la libertad.

Y afirmó en Tribunales: “Los comentarios que hubo en los medios son mentira. Que yo prestaba plata y alquilaba armas es mentira. Siento que me han ensuciado, que me han usado de alfombra para limpiarse los pies”.

El dato

En otro tramo de la declaración brindada el lunes en Tribunales, Agüero admitió tener miedo por su actual situación procesal y en caso de que lo trasladen a una unidad penal: “No me da vergüenza decirlo. Tengo miedo de que me violen, tengo miedo del sistema carcelario porque yo trabajé en las fuerzas y tengo miedo que tomen venganza conmigo”.

NEGÓ LAS AMENAZAS

Además de ese “acopio de armas y municiones”, en la causa penal que todavía está en la justicia provincial a Mario Enrique Agüero le están imputando el delito de amenazas en perjuicio de su hijo, situación presuntamente ocurrida en medio de una discusión familiar que aquel ya referido martes 12 de este mes derivara en su aprehensión.

“No voy a negar que hemos tenido discusiones, como en toda familia”, reconoció el hombre casado hace 37 años. Pero, dijo después, “nunca llegué a la agresión física”.

“Habrá algún roce, pero nunca amenacé ni materialmente ni verbalmente. Sólo alguna palabra hiriente”, indicó tratando de deslindar reproche penal alguno en esas amenazas a su familia que se le atribuyen en la causa que todavía continúa instruyéndose desde la justicia provincial.

“Ni lo pensé, nunca se me cruzó”, respondió cuando le preguntaron si había amenazado de muerte a su esposa y a su hijo.

En la denuncia radicada por esta situación, se menciona que aquel día en que fue arrestado el ex policía le había advertido a su hijo: “Vos jodé, que yo me vuelvo loquito y hago un desastre”.

“MAMARRACHO”

Sergio Roldán, el abogado del ex policía.

Sergio Roldán, el defensor Particular de Mario Enrique Agüero, se presentó ayer nuevamente en el Juzgado Federal con sede en esta ciudad para que lo aceptaran como abogado del ex policía de la Bonaerense.

“Pero en el Fuero Federal aún no me aceptaron el cargo, ya que no saben todavía si van a aceptar la competencia o no del caso”, dijo después en diálogo con EL TIEMPO el abogado olavarriense.

En principio, el juez de Garantías Juan José Suárez había declinado la competencia de la justicia provincial en la causa que iniciara la fiscal Laura Margaretic y todavía continúa esa funcionaria judicial instruyendo.

Eso había derivado, dos días después a que Agüero resultara aprehendido, a que las actuaciones fueran remitidas al Juzgado Federal que en Azul está a cargo de Martín Bava.

Pero el juez no aceptó la competencia de la justicia federal en el caso, por lo que devolvió la causa a la justicia provincial.

Una vez que el expediente estuvo nuevamente radicado en los Tribunales de Azul, recién ahí la aprehensión de Agüero fue convertida en detención.

Pero para que el juez Suárez -titular del Juzgado de Garantías número 3 departamental- le dictara esa medida cautelar al ex policía, se vio obligado a imputarle un delito que no fuera de índole federal, como lo es ese acopio de armas de fuego, piezas y municiones por el que en principio el ex policía fue procesado.

“Lo que están haciendo es un mamarracho”, sostuvo ayer el abogado Roldán con relación a las idas y venidas de esta causa penal cuya competencia aún no está definida.

En ese contexto, objetó lo que fue esa indagatoria llevada a cabo el lunes en la sede de la UFI 2, después del pedido que él formulara para que su cliente declarara. “En su momento cambiaron la carátula de la causa en provincia y ayer -por el lunes- le tomaron la declaración por ‘acopio de armas’, que es un delito federal. Mi cliente sigue en el mismo lugar y estoy esperando todavía si la competencia del caso va a ser aceptada en el Juzgado Federal o si la van a declinar nuevamente”.

“Pero es lo que tenemos. Así funcionan algunas cosas dentro de la Justicia. Bastante mal”, agregó finalmente.

 

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