DIFÍCIL SITUACIÓN

Es posible el cierre del Hogar Malere

Telma Gari de Aguirre, Susana Burgos y Mario Grassa, de la comisión directiva de la institución, contaron la angustiante situación económica del hogar. En el Hogar “Ernestina D. de Malere” viven alrededor de 50 abuelos que pueden quedar sin el hogar.
<
>
Telma Gari de Aguirre, Susana Burgos y Mario Grassa, de la comisión directiva de la institución, contaron la angustiante situación económica del hogar.

La situación económica es “asfixiante” y desde la Comisión Directiva piden ayuda a distintos entes del Estado. Si bien están en conversaciones, aún no reciben subsidios oficiales y esto les ha generado una deuda de alrededor de cuatro millones de pesos con AFIP y OSPEDIC.

Que la situación económica de las instituciones de bien público no es la ideal no es una novedad. Pero hay algunas que están en crisis desde hace muchos años y, sumada la crisis a nivel nacional, no pueden salir adelante. Este es el caso del Hogar “Ernestina D. de Malere”.

El déficit económico mensual hace que sea casi imposible mantener el hogar en donde se alojan alrededor de 50 abuelos. Son 24 empleados los que se necesitan para que los abuelos puedan tener todas las comodidades y estén en un lugar seguro, comida de primera calidad y las instalaciones en perfecto estado.

Por esta razón, El Tiempo dialogó con Telma Gari de Aguirre, Susana Burgos y Mario Grassa, de la comisión directiva de la institución. En un principio manifestaron la preocupación que tienen ya que no llegan con el dinero para poder mantener el lugar “y esto nos quita el sueño”.

La primera en hacer uso de la palabra fue la presidenta de la comisión, Gari de Aguirre quien comenzó diciendo que lo que quieren hacer es que la comunidad de Azul sepa cuál es la situación del hogar. En este sentido, expresa que “no es nueva la situación por la que atravesamos”, pero ahora se ha complejizado todo “y la permanencia del hogar peligra”. 

El egreso de dinero es muy superior al ingreso “siempre es así”. La comunidad de Azul es muy colaboradora “y recibimos mucha ayuda, desde lo más importante hasta en el día a día”.No obstante “necesitamos mucha ayuda, aún más. Porque aquí vienen los abuelos que no tienen a donde pasar su vejez”.

Además del déficit mensual “se nos suma una deuda enorme con la AFIP que nos asfixia mensualmente porque no nos perdonan uno. Es muy frío el Estado con nosotros y no se dan cuenta de que el hogar es una entidad de bien público”.

“No nos alcanza la plata”

Los abuelos pagan una contribución “pero que no es suficiente” porque lo hacen con sus jubilaciones y pensiones, y no todos tienen el dinero necesario “porque no les alcanza”. Para ser claros el Hogar necesita que cada abuelo pague 15.000 pesos y ninguno paga esa suma sino que lo máximo que se llega a pagar son 12.000 “pero no todos, es una minoría. Entonces estamos muy lejos de lo que necesitamos, el déficit mensual es obligatorio”.

Desde la comisión “ya no sabemos qué hacer para juntar dinero”. Participan de distintas actividades para suplir algunos gastos pero “nunca nos alcanza, necesitamos ayuda oficial porque no tenemos ningún tipo de ayuda en ninguno de los estamentos del Estado”.

En este sentido, ante la consulta de por qué PAMI no subsidia al hogar como si lo hace con otros hogares. “Para tener la subvención de PAMI se necesitan cumplir con distintos requisitos. Lo primero que nos piden es una serie de arreglos edilicios que estamos haciendo lo necesario y un poco más para poder tener todo en regla”, explica Gari quien también dice que van de a poco porque el dinero que ingresa ya “tenemos gastado”. Otro requisito muy importante es “contar con la habilitación municipal (tienen la provincial) en la cual estamos trabajando”.

Esta situación de desasosiego hace llegar a la conclusión que el Estado “es rígido, frío y burocrático y no se da cuenta que esto es una obra de bien”. Sólo con la ayuda de la comunidad están pudiendo realizar una serie de obras necesarias.

Ediliciamente el Hogar está impecable, las instalaciones son seguras y está todo adecuado para que los abuelos se sientan seguros. La Fundación Roas, Fermín Rodríguez, Néstor Garciarena, Fundación Creamos en Azul, Asociación de Empleadas Católicas, Rodolfo Premoli y muchas instituciones más colaboran desinteresadamente en lo que pueden hacer para que el hogar siga en pie.

Déficit presupuestario

Por su parte el tesorero de la Comisión explicó que cada uno de los integrantes trabaja desinteresadamente, sin percibir un sueldo y con mucho cariño por el Hogar. Los azuleños tienen que comprender que “esto es de todos. Los que estamos trabajando acá somos temporarios y puede venir cualquier persona a trabajar por el bien de los abuelos”.

El ingreso económico proviene en su mayoría “de la contribución de los abuelos que viven en el hogar, luego hay una serie de socios y con donaciones eventuales que nos ayudan a paliar la situación”.

Hablando de números concretamente Grassa explicó que el presupuesto que necesita el hogar para funcionar óptimamente es 700.000 pesos mensuales que se discrimina “en personal para atender a los abuelos, limpieza, alimentos y los servicios”.

La comisión “cumple con todos los requerimientos que nos hacen los sindicatos de los trabajadores, las condiciones de trabajo” y esto es valorado por los empleados “que tienen una gran predisposición y pagamos el sueldo en tres veces porque de una vez es imposible”.

Con los ingresos “llegamos a pagar los sueldos pero no a pagar los aportes contributivos porque de sueldo solamente tenemos más de 350.000 pesos. Es imposible para nosotros llegar”.

A todo esto no “tenemos ayuda de ningún estamento. Ningún servicio está subsidiado que a veces llegan a los 150.000 pesos mensuales. Ni la CEAL, Camuzzi, impuestos municipales y provinciales, Telefónica, Cablevisión ni ningún otro tipo de servicio nos subsidian”.

Muchas cosas más hacen de ese presupuesto que de alguna manera hacen que el déficit sea de casi de 250.000 pesos. Inclusive en este mes “estamos en un cuello de botella porque se viene el pago de los aguinaldos que hacemos lo imposible llegar a pagarlos en esta situación, pero vamos cumplir con los empleados. Hacemos malabares”.

“Queremos seguir adelante”

Lo más importante es que “nosotros queremos salvar el lugar, la fuente de trabajo y que 50 abuelos no se queden en la calle”. Si nosotros podemos tener algún tipo de ayuda estatal “sería la gran salvación. El caso de PAMI es uno de ellos, o que el gobierno nos haga llegar becas”, explica Gari.

Sería una lástima “que tengamos que cerrar las puertas. Es muy complicada la situación y queremos que los abuelos estén lo mejor posible”. Por eso queremos “llamar a la reflexión a los políticos porque estamos cansados de escuchar promesas. Si no nos pueden ayudar con los sueldos que por lo menos nos liberen de los impuestos, de las contribuciones porque eso es lo más importante”.

Todavía queda una luz de esperanza “porque vemos que en estas gestiones hay posibilidades de que las cosas comiencen a darse”. Desde el Municipio “tenemos charlas y buenas expectativas”.

“Y la comunidad que siempre nos ayuda. Roas no está dando una mano gigante en todo esto porque gracias a todo lo que nos colabora en acondicionar, aún más, el lugar podemos llegar a un arreglo con PAMI para que se solucionen todas las cosas”, cuenta Grassa.

“No es nuestra intención cerrar el hogar, pero va a llegar un momento en el que no podemos soportar la deuda. Ahí no nos va a quedar otra que informar que nos vamos y que cierra”, explica con desazón Grassa.

Ya hubo reuniones con la familia y los abuelos informándoles esta situación “y es muy triste que se queden sin el hogar porque muchos no tienen a nadie. Fue la primera vez que tuvimos que decirle a los abuelos que se tenían que ir por falta de pago, pero no llegamos con el dinero”.

Por último destacaron que “queremos seguir adelante con el hogar. Instamos a que nos puedan ayudar para que podamos seguir adelante. Son 50 abuelos que viven acá, 25 personas que trabajan y muchas personas que se les afectaría la economía”.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *