DURANTE TODO ENERO

Escuelas Abiertas de Verano en el CFI N° 502

Durante todas las mañanas de enero y los primeros días de febrero se llevará a cabo este programa en esta institución local. En este lapso de tiempo los alumnos trabajarán en los talleres de huerta y alimentación con el fin de aprender hacer cosas diversas y poder generar dinero para seguir trabajando.

Cuando llegan, bien temprano, cosechan y mantienen la huerta que se encuentra en el patio de la institución. Graciela, Juliana, Lorena, Alejandra, Laureano, Tito, Jonatan y Guadalupe en una mañana del programa “Escuelas Abiertas de Verano”. 
MARCIAL GARCIA
Los chicos realizando una rica ensalada de frutas bien fresca para este caluroso verano.
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Graciela, Juliana, Lorena, Alejandra, Laureano, Tito, Jonatan y Guadalupe en una mañana del programa “Escuelas Abiertas de Verano”. MARCIAL GARCIA

Desde los primeros días de enero se está llevando a cabo en el Centro de Formación Integral el programa “Escuelas Abiertas de Verano”. Los alumnos de esa institución siguen trabajando en proyectos que realizan durante el año sumándole actividades nuevas.

Alrededor de 15 jóvenes de nuestra ciudad forman parte de este proyecto de Escuelas Especiales con el fin de tener un lugar de contención durante el verano y, además, seguir fortaleciendo los vínculos entre ellos que son verdaderos amigos.

De este modo durante toda la mañana el grupo de chicos acompañados por las docentes Guadalupe Alvarado y Lorena Vandale realizan talleres y elaboran productos para luego comercializarlos.

En este marco, los chicos se encuentran trabajando a pleno en los talleres de huerta y cocina. Más allá de aprender a hacer cosas y adquirir un oficio, también ganan algo de dinero para poder en algún futuro tener un emprendimiento propio.

Lo primero que hacen cuando llegan es ir a la huerta y comenzar a cosechar los frutos de distintas plantas y luego ya se dirigen a la cocina para comenzar con la producción.

Ayer este medio fue hasta la sede de la Escuela Especial N° 502 para ver cómo trabajan y charlar con los chicos y sus docentes. La primera imagen del aula “Bartolomé Mitre” fue un grupo de personas trabajando con mucho entusiasmo y dedicación.

De este modo, se puede ver el compromiso tantos de los alumnos como de las responsables de esta sede de las Escuelas Abiertas de Verano. Con un clima de trabajo super relajado, con música de fondo, un grupo se encontraba realizando la ensalada de frutas super natural y fresca, mientras que otros rallaban pan y algunos ya habían horneado una rica torta.

A diferencia de otras escuelas abiertas, la del CFI N° 502 es de producción y no de recreación; entonces además de pasar un momento juntos también lo toman como un trabajo.

Trabajo y compromiso

En este marco, El Tiempo dialogó con Alvarado y con Laureano, uno de los integrantes del taller. En un principio destacaron que este es el segundo año que se realiza la escuela de verano cuya primera edición sólo era el taller de huerta. En esa oportunidad “los chicos venían a mantener lo que habían realizado con el profesor durante el año y algo de lo que se cosechaba se vendía y otro poco se lo llevaban”.

En el 2016 le sumaron el taller de alimentación en el cual “con lo que hay en la huerta poder producir en la cocina distintos productos”. En este momento, en la huerta se encuentran cosechando tomates totalmente frescos y manteniendo los choclos, zapallitos y algunos morrones.

Más allá de lo que producen con los cosechado, ayer se encontraban realizando ensalada de frutas que comercializan en distintos espacios de nuestra ciudad. “Tenemos fruterías amigas que nos hacen precio y de allí nosotros retiramos la fruta y los chicos producen”, explicó Alvarado.

La idea de realizar este tipo de productos elaborados “es que los chicos se lleven algo de dinero y de este modo ayudar un poco”.

Más allá de esto “a ellos les encanta venir acá y disfrutar de las actividades que se realizan”. Actualmente son alrededor de 15 chicos que asisten “pero muchos están de vacaciones entonces no vienen todos los días, pero cuando están acá se entusiasman enseguida y siempre tienen ganas de hacer algo”.

“Nos gusta compartir”

Como se dijo anteriormente, más allá del entusiasmo que les genera trabajar “nos gusta mucho venir y compartir con los compañeros, tratar de estar unidos”.

El que este espacio sea propicio para generar vínculos de amistad no significa que no se tomen el trabajo con seriedad: “hay que hacer el trabajo prolijo y no todo a las apuradas”. Para él dividir el trabajo es primordial ya que de este modo es todo más organizado “y así las cosas salen mejor. Las cosas salen bien porque participamos todos y compartimos muchas cosas durante la mañana”.

“Todas estas cosas las hacemos porque nos gustan mucho. Los miércoles por ejemplo, hacemos torta y luego salimos a venderla y con esa plata volvemos a comprar los ingredientes”, manifestó Laureano.

Por último Alvarado destacó que “más allá del programa, a nosotros nos ayuda mucho la gente y sin ellos sería imposible llevar a cabo todas estas actividades; por eso les agradecemos”.

Una vez terminada la charla con los chicos iban a salir a comercializar lo elaborado esa mañana para luego almorzar unas ricas milanesas con ensalada hechas por Graciela, la cocinera de la Escuela.

Las actividades continúan hasta el 5 de febrero y luego comienzan las vacaciones para preparar el inicio del ciclo lectivo 2016.

 

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