CHARLA SOBRE ADICCIONES EN EL CLUB DE REMO

“Esta situación se revierte con educación”

El Dr. Germán Fernández, jefe de Emergentología del Hospital Juan A. Fernández, y responsable de Trabajos Prácticos de las universidades de Buenos Aires, el Salvador y Favaloro, encabezó en instalaciones del Club de Remo la charla denominada “Enfermedades de alto impacto social: tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones”. “Los chicos hacen la previa en la casa. Los padres somos responsables, largamos a los chicos borrachos a la calle y les damos la llave del coche”, expresó el Dr. Germán Fernández.
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El Dr. Germán Fernández, jefe de Emergentología del Hospital Juan A. Fernández, y responsable de Trabajos Prácticos de las universidades de Buenos Aires, el Salvador y Favaloro, encabezó en instalaciones del Club de Remo la charla denominada “Enfermedades de alto impacto social: tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones”.

Así lo expresó el Dr. Germán Fernández -jefe de Emergentología del Hospital Juan A. Fernández, y responsable de Trabajos Prácticos de las universidades de Buenos Aires, El Salvador y Favaloro- durante su paso por esta ciudad, donde encabezó la charla denominada: “Enfermedades de alto impacto social: tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones”. En diálogo con los medios locales, entre otras cosas, el profesional aseguró que el escenario actual en este sentido es preocupante y que no difiere en nada la situación existente en Capital Federal con la del resto del país. También habló sobre las denominadas “previas” y de la responsabilidad de los padres en ese contexto.

En instalaciones del Club de Remo, tuvo lugar una charla denominada “Enfermedades de alto impacto social: tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones”. La actividad estuvo a cargo del Dr. Germán Fernández, jefe de Emergentología del Hospital Juan A. Fernández, y responsable de Trabajos Prácticos de las universidades de Buenos Aires, el Salvador y Favaloro.

La iniciativa contó con un significativo marco de público, destacándose una numerosa presencia de adolescentes en el mini gimnasio de la entidad deportiva local.

Finalizada la propuesta, el Dr. Germán Fernández dialogó con los medios presentes en el lugar.

“Es preocupante”

-¿De qué se trató la charla? ¿Cómo fue la convocatoria a esta ciudad?

– La gente de Fundación OSDE organizó la actividad para toda la ciudad, la referenció el Club de Remo y se invitó a toda la comunidad para escuchar una charla sobre adicciones. Hice mucho hincapié en lo que hoy se considera la puerta de entrada, que es el alcoholismo, y especialmente en el consumo de alcohol fuerte de los fines de semana de los chicos jóvenes, fundamentalmente de los adolescentes.

– Usted viene del Hospital Fernández ¿Es muy diferente la situación que se vive en Capital Federal a la del resto de las ciudades de la provincia en torno a esta temática?

– En absoluto. La diferencia que tengo es que en Buenos Aires hay más población. Pero si le preguntan al Jefe de Emergencia de esta ciudad va a responder lo mismo. Cambian los números por la densidad poblacional, pero estoy viendo el mismo fenómeno en ciudades grandes y chicas, con más o menos complejidad, del Norte o del Sur. En todos lados veo lo mismo.

– ¿Cuál es esa situación? ¿Es preocupante?

– Sí, es preocupante. Fundamentalmente el gran consumo que vemos hoy se da durante el fin de semana. En la población joven es lo que se conoce como “la previa”. La sociedad, el marketing, logró emparentar al alcohol con la diversión.

Siempre le pregunto a los pibes, cuando estoy más en grupos cerrados: ¿Adónde te divertís? En el boliche, me dicen. Bien, la diversión está en el boliche, pero la sociedad te metió en la cabeza que tenés que ir alcoholizado para lograr esa diversión. Las propagandas hoy en la televisión muestran exactamente eso. Hay una publicidad que muestra a un chico sirviéndose una bebida blanca y cuando termina de servírsela viene una chica, lo agarra de un brazo y se lo lleva a bailar. Entonces los pibes creen que esa es la forma de ganarse a las pibas. Está muy latente ese contexto.

Paralelamente, conducen o se suben a vehículos de alguien que maneja alcoholizado. Al final de la charla yo conté un caso que sucedió hace unos años en Tandil. La hija de un pastor presbiteriano se subió al coche de alguien que estaba alcoholizado, aunque ella no lo estaba, chocaron, salió despedida y se mató. Eso es lo que vemos. En nuestro país hay 22 muertes por día por accidentes de tránsito.

 “Los padres somos responsables”

 – La del marketing es una problemática que viene desde hace tiempo ¿Habría que prohibir la publicidad como sucedió con el cigarrillo?

– Estaba pensando justamente en eso. Lo que pasa es que también depende de la concientización de las personas.

Hay un viejo chiste sobre un hombre que va a comprar cigarrillos de una determinada marca de tabaco y la cartilla del paquete dice: “Fumar produce impotencia”; entonces se lo devuelve al quiosquero y le dice: ¿No me da uno que diga que fumar produce cáncer?

La persona que compra el atado de cigarrillos donde dice que fumar le hace mal… ¿No sabe que le hace mal? ¿Hace falta que se lo digan? E igual sigue fumando. Respecto a esto habría que concientizar cada vez más.

Aclaro que yo no estoy en contra del alcohol, me encanta. Hay dos días en la semana, cuando mi agenda está más libre, en los que consumo alcohol. Los miércoles a la tarde a mí nadie me saca mi sillón, Borges y un vaso de whisky…pero no conduzco, ni salgo, ni me excedo. Y en el asado de los domingos con mis hijos disfruto de un buen vino, pero no me embriago, ni conduzco alcoholizado. El problema es el exceso. Esa línea divisoria es la que tenemos que madurar.

Y lo que dije de la previa es real. Los chicos hacen la previa en la casa. Los padres somos responsables, largamos a los chicos borrachos a la calle y les damos la llave del coche.

Educación y conciencia

 – ¿Qué respuesta recibe de los jóvenes que participan de las charlas? 

– Muy buena. Yo trato de hablarles con el lenguaje de ellos. Y lo que les digo, ellos lo saben mejor que yo, porque lo vieron o lo padecieron. Y trato de abrirles los ojos. No les invento números, les digo la realidad. No les digo que no beban, les digo que no conduzcan, que no se suban al auto de alguien que bebió.

– ¿Cómo se revierte esta situación?

– Con educación. Con este tipo de actividades. Charlando. Concientizando.

– ¿No faltan políticas de Estado?

– Si yo dejo salir a mi hijo borracho de mi casa, no es culpa del Estado. Obviamente que el Estado tiene que controlar. Pero primero tengo que controlar yo, no el Estado. Los adultos tenemos que ponernos los pantalones largos.

 

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