UN ACTO CON MUCHAS AUSENCIAS

“Este monumento mansillado por quienes ignoran lo que es dar la vida por la Patria fue construido por la comunidad azuleña”

 

Atilio Taborda tuvo a su cargo el discurso central del acto en el que se homenajeó a los 323 tripulantes que murieron en el hundimiento del crucero.
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Atilio Taborda tuvo a su cargo el discurso central del acto en el que se homenajeó a los 323 tripulantes que murieron en el hundimiento del crucero.

El veterano de guerra Atilio Taborda tuvo a su cargo la lectura del discurso central con el que el Municipio y el Centro de Veteranos de Guerra de Azul “Callvú Leovú” homenajearon a los 323 tripulantes que murieron a causa del hundimiento del Crucero “General Belgrano”. El acto, como se informó en la anterior edición, se llevó a cabo pasadas las 16 horas del pasado lunes en el monumento que recuerda a los caídos en la gesta de Malvinas.

“El Centro de Veteranos de Guerra y la comunidad de Azul están presentes aquí, frente al monumento a los caídos en la guerra de Malvinas, para rendir homenaje a los 323 marinos que dieron la vida por la Patria en el hecho que dio por tierra cualquier salida negociada entre la República Argentina y el Imperio Británico. Esto fue el hundimiento del Crucero ARA ‘General Belgrano’. Agradezco la presencia de los que nos acompañan en este momento de dolor y recogimiento para recordar a estos jóvenes camaradas que adelantaron su partida a la casa del Señor”, señaló.

“El 2 de Mayo de 1982, a las 16.03, el crucero Belgrano fue alcanzado por un torpedo a la altura de los alojamientos. Instantáneamente fallecieron 273 tripulantes. El buque recibió un segundo impacto que provoca el desprendimiento de 12 metros de proa, se queda sin fuerza motriz, se apagan todas las luces y comienza a escorarse lentamente. La situación se complica por la falta de altavoces y lo poco que queda por hacer con las averías algunos intentan un descenso inútil para ayudar a sus compañeros, perdiendo la vida en el intento otros 27 tripulantes. A las 16.23 el comandante ordena abandonar el buque. La prioridad la tuvieron los heridos, algunos con quemaduras muy graves y otros casi desnudos. A las 17 horas, alejados de su querido Belgrano, 793 marinos gritaban: ‘Viva la Patria, viva el Belgrano’, mientras la proa desaparecía de la superficie con una tripulación de 300 hombres inicia su viaje final hacia las profundidades abisales y a 4000 metros quedaron custodiando nuestra soberanía”, agregó.

“Este monumento tantas veces mansillado por quienes ignoran lo que significa dar la vida por la patria fue construido por la comunidad azuleña para rendir homenaje a los argentinos que perdieron la vida en defensa de nuestro territorio, su proyección marítima y sus recursos naturales”, concluyó.

 

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