FAENARON UNA YEGUA QUE ESTABA AFECTADA A TAREAS DE EQUINOTERAPIA

“Esto que le hizo a mi ‘hija’ le va a quedar eternamente encima”

La expresión de Paola Andrea Veltri tiene un destinatario: el joven que estuvo demorado al ser sorprendido por la Patrulla Rural cuando cargaba restos del equino que entre los últimos minutos del martes y las primeras horas del miércoles fue sacrificado y despostado en una cava. Una potranca logró escapar de los cuatreros. 

India y su hija, Violeta, cumplían una destacada labor en prácticas de equinoterapia. FACEBOOK PAOLA ANDREA VELTRI
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India y su hija, Violeta, cumplían una destacada labor en prácticas de equinoterapia. FACEBOOK PAOLA ANDREA VELTRI

Paola Andrea Veltri es una vecina del Barrio Piedra Buena que trabaja en la rehabilitación de personas operadas. Además de ser Profesora de Educación Física, se capacitó en Psicología Social y otras especialidades para cumplir con una tarea que tiene el reconocimiento de muchos. También trata a personas que sufren una enfermedad terminal o que tienen diferentes discapacidades. Para esa labor cuenta con dos fieles ayudantes: India y Violeta, dos yeguas –madre e hija, de 9 y 6 años, respectivamente- entrenadas para equinoterapia. Junto con ella y los pacientes trabajan en un predio que está a sólo cinco cuadras de su domicilio, en Rafael Obligado entre Leyría y las vías. De ese sitio, entre las últimas horas del martes y 01.30 del miércoles pasados, fueron sustraídos los dos equinos. Violeta apareció sana y salva, pero a India la Patrulla Rural la halló faenada en una cava. Un joven fue sorprendido mientras cargaba con bolsas con las partes de la yegua sacrificada. Tras permanecer demorado el sospechoso recuperó la libertad porque hasta entrada la madrugada no se había radicado una denuncia por el robo del animal.

Veltri conversó con EL TIEMPO para dar cuenta de “una pesadilla” y aseguró que no dejará de pedir justicia hasta que caigan presos el o los responsables de la calamidad. Con el vínculo que la mujer hiló junto con sus yeguas, descubrió que “más allá de la parte física, una necesita un componente psicológico que aporte seguridad y autoestima, es decir que le dé otra contención y poder crear vínculos para poder avanzar con la misma terapia. De ahí que haya estudiado Psicología Social en Buenos Aires, modalidad semipresencial, viajando todos los sábados durante cuatro años e hice dos años de acompañamiento terapéutico y cursos en esquizofrenia”.

“A mis pacientes los traigo a mi cabaña y hacen terapia ecuestre (cepillas los caballos, les dan de comer). Las ‘chicas’, como le digo a mis yeguas, cuando llegamos con los pacientes meten la cabeza en la camioneta y ahí empieza su trabajo. Una de mis pacientes, que no camina, se abraza a India y la yegua la saca de la camioneta. Madre e hija se criaron metiéndose en la cocina. No son caballos de campo”, expresó.

Explicó que a la menor de las jeguas empezó a educarla a sólo días de nacida. “A Violeta la tirás al piso y le podés tirar a cualquier paciente encima, que no se va a mover. India hacía lo mismo. Estaba toda la noche dentro del patio de mi casa y a la mañana las llevaba a los baldíos de enfrente. Los vecinos me pedían las ‘bordeadoras’, que eran ellas dos. Tengo como pacientes a muchos adultos mayores y el rato que están con India y Violeta les dura toda la semana”, precisó.

Afirmó, acerca de los equinos, que “tienen una sensibilidad extrema”. “Tengo una paciente que tiene un tumor en una mano y tanto India como Violeta van derecho a esa mano y se la lamen. La chica les dice ‘curame’. No sé si las yeguas sienten, saben o es pura casualidad pero van a ahí; no a otra parte del cuerpo. Esas cosas suman en un tratamiento”, agregó.

Descarnado relato

“Esta es la peor pesadilla. El martes a la tarde estuve trabajando con ellas en la cabaña. Todas las noches, antes de irme a dormir, paso por la cabaña, las tapo, las doy cereales, maíz, me las ‘como’ a besos y me vuelvo a casa tranquila. Creo que hemos estado en el mismo lugar con este asesino. Sentí un miedo que jamás había tenido. El miércoles, como había llovido, para no encajarme con la camioneta no fui temprano como suelo ir. Al mediodía me llama un vecino y me dice que Violeta estaba suelta y que la ató a un palo, en Azurduy y las vías. Le dije que no podía ser porque estaban atrás del predio y que el terreno tiene un alambre olímpico. Dejé de trabajar y fui; efectivamente era Violeta”, relató Veltri.

Tras aclarar que jamás las yeguas estuvieron sueltas fuera de la cabaña, dijo que “cuando llego con Violeta al potrero y veo que India no está, llamé al 101. Pregunté si tenían denuncia de un equino suelto y me dijeron que me enviaban un patrullero. Ya en el móvil uno de los policías me explicó que habían detenido a un sujeto faenando a un equino”.

“No me entraba en la cabeza que alguien pudiera entrar a robar a India y Violeta para matarlas. Me llevaron a la Patrulla Rural y, efectivamente, era India. No podía creer lo que estaba viendo. Esa era mi hija…”, amplió.

Mencionó que a la una y veinte de la mañana, aproximadamente, un vecino que aún no fue identificado llamó a la policía para avisar que estaban matando a un caballo en una cava que está en Malvinas y San Luis, a pocas cuadras de la cabaña.

“El detenido solo no pudo haber sacado a las dos. Violeta posiblemente se les escapó o la soltaron cuando llegaba la policía. India no es un animal cualquiera y esto no fue un robo a la pasada. Fue a buscar a esos animales y sabía que, donde se acercara al alambrado, ella iba a ir”, expresó.

Veltri sostuvo que el joven que fue apresado solía pasar por el frente de la cabaña, camino a un campo donde cazan liebres con Galgos.

Un amor incondicional

La entrevistada dio cuenta del alcance que tiene el vínculo que forjó con los equinos de su propiedad. “Cuando hay tormenta, por fea que sea, yo siempre estoy con ellas. Nos hacemos ‘sopa’ las tres, con barro hasta la cabeza, pero por ellas me ven y se tranquilizan. Sufren mucho con tormentas eléctricas. Mi esposo, que me apoya absolutamente en todo, me dice que estoy loca, pero esto es más fuerte que yo. Todo se vendió para invertirlo en la cabaña y hoy no puedo ni siquiera tenerla a Violeta. Con todas las medidas seguridad que tiene ese terreno, qué garantías tengo que no me pasará lo mismo con Violeta…”, advirtió.

Veltri dijo que tiene asesoramiento de la Fundación Proyecto Galgos Argentinos. “Están sobre el caso de Muñeco, un caballo que lo matan y los asesinos se filman, mostrando el sufrimiento del animal hasta que muere. Un caso parecido al de India”, indicó.

Reconoció que tiene “mucha contención”, tanto desde Tribunales como de la Patrulla. “Me entendieron totalmente. La causa está bien encaminada, más allá que mis tiempos no sean los tiempos procesales. Uno quisiera que estuviera preso ya mismo. Confío que se van a hacer las cosas como se tienen que hacer, aplicándose la ley del sufrimiento del animal, con penas de hasta 6 años de prisión, y todas las normativas que puedan pasarme los proteccionistas. Estoy segura que India sufrió horrores –para sacarla del potrero ejercieron una inusitada brutalidad- y que fue entregadísima, creyendo que la llevaban a pasear de noche”, añadió.

Respecto del joven que estuvo demorado, dijo que “va a pagar cada gota de sangre de India”. “Me cortó la vida al medio. Todos mis proyectos ya no pueden ser iguales. Cómo les explico a mis pacientes que India no está por esta causa; no les puedo contar esta atrocidad. Para la gente es un animal; para mí es mucho más que eso. Violeta estuvo tres días tirada, está triste como yo. Me mata verla así”.

Consideró que, en el robo, no hubo una motivación alimentaria. “Tendría que haber una investigación más profunda para saber dónde va esa carne. No es la única yegua ni caballo que falta en la ciudad”, indicó.

TERRIBLE PANORAMA

FACEBOOK DE PAOLA ANDREA VELTRI

La entrevistada describió el momento más dramático, y que no le devuelve la paz a su familia. “Mi esposo está tan destruido como yo. Me dice que no tiene ganas de ir a trabajar. Cuando le dicen que yo estaba en la Patrulla Rural, él pensó que India estaba viva y fue con los nenes. Cuando me vieron tirada en el piso con India, mi marido se tiró conmigo y los nenes vieron semejante cuadro. Esto que le hizo a mi ‘hija’ le va a quedar eternamente encima. No voy a parar, no quiero parar, no puedo parar y voy a ser su peor pesadilla. Me va a ver todos los días. Somos vecinos y él me ha visto muchas veces trabajando con ellas. Se aprovechó de la inocencia de esos animales, de la peor manera, sin pensar el daño a mis hijos, ya que India era una ‘hermana’ para ellos”, expresó Paola Veltri.

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7 Comments

  1. BANDERA VECINAL AZUL

    Julio 11, 2017 at 6:14 pm

    TODO NUESTRO APOYO A PAOLA.

  2. Car10

    Julio 11, 2017 at 6:22 pm

    Hdp esa gente negra no se Merece vivir hay q matatlo

    • Yoli

      Julio 11, 2017 at 10:24 pm

      Azul enteto deberia estar de pie apoyando a esta gran vecina y excelentisima persona

  3. Yoli

    Julio 11, 2017 at 6:44 pm

    Los cabeza de termo no merecen piedad…no merecen la ni la vida.así empiezan matan por placer y luego van por los humanos ESPERO QUE LA JUSTICIA REALMENTE SE MANIFIESTE…ESPETO VERDADERA JUSTICIA.Y DE NO SER ASI
    QUE SEA POR MANO PROPIA.ASCÓ SOCIAL. NI PARA TRABAJAR SIRVEN

  4. Car10

    Julio 11, 2017 at 8:22 pm

    Excelente Yoli totalmente de acuerdo contigo

  5. Yoli

    Julio 11, 2017 at 10:23 pm

    Estos cabeza de termo son los mantenidos sociales pLANeros hdp que cuando pueden te matan, te violan a tu hija a tu mujer y hasta la perra.TOLERANCIA CERO!!!!

  6. Yoli

    Julio 11, 2017 at 10:38 pm

    Al cabeza de termo tienen que amputarle las manos.así no toca más nada!!!planeros h dpt.Que azul pueda justicia …QUE AZUL DEFIENDA LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES Y DEJEN DE SER PECHOS FRIOS.MUEVANSE aunque no junte votos!!políticos actúen!!!

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