Éxodo Rural

“Un ejemplo del por qué se realiza una migración, si tenemos una mirada integral de la problemática, es la falta o el mal estado de las vías de comunicación”, enumera el vecino Daniel M. Arrastúa. ARCHIVO/EL TIEMPO

Señor Director:

El presente artículo es un aporte para poder comprender las consecuencias que trae el constante éxodo rural tanto en nuestro país como en otros de la región.

Un ejemplo del por qué se realiza una migración, si tenemos una mirada integral de la problemática, es la falta o el mal estado de las vías de comunicación ya que los caminos son para servir al ciudadano en particular y a la comunidad en general resolviendo salvo en algunas excepciones necesidades de comunicación y no de tránsito.

El no poseerlos o poseerlos en mal estado conforma un gran obstáculo, no sólo para el desarrollo de la agricultura sino que también impacta en el desarrollo de la industria, turismo, educación, salubridad e higiene y en lo que hace a todo el desenvolvimiento social, económico y político de una región.

Según (FAO.), en el año 2017 la migración internacional fue de aproximadamente 258 millones de personas mientras que la interna involucró a 763 millones en el mundo.

Las condiciones desfavorables para la actividad agrícola y el empleo no agrícola pueden ser causantes de una migración de emergencia con la cual se afecta directamente el desarrollo de las comunidades que quedan atrás.

Al producirse esto el impacto en el medio rural puede comenzar a notarse con una importante escasez de mano de obra en el sector agrícola, dando esto como consecuencia en algunos países un aumento del trabajo infantil llevando esto a un incremento en el riesgo para la salud, la seguridad y el desarrollo infantil.

Otra de las consecuencias que conlleva la migración es la que los migrantes rurales suelen enfrentarse a la inseguridad alimentaria y de vivienda lo cual los lleva después de migrar a un estado de pobreza dejando de contribuir económicamente en sus comunidades de origen las cuales también entran en una espiral de subdesarrollo.

Para comenzar a detener este proceso de éxodo rural es necesario que el desarrollo o la formulación de políticas públicas posea una visión integral de los factores e impactos positivos y negativos de la migración en donde se deben considerar factores como los derechos a una transitabilidad segura durante cualquier tiempo, seguridad, atención sanitaria, alternativas de empleos agrícolas y no agrícolas y el bienestar de mujeres y niños.

Pensando en un desarrollo futuro de la comunidad rural se debería poner en consideración el desarrollo de “Comunidades inteligentes” y centro rurales los cuales ofrezcan algunas de las oportunidades y servicios de las zonas urbanas.

En nuestra Argentina el éxodo rural es permanente desde hace bastante tiempo atrás y parecería que la tendencia es al incremento solo basta con ver los habitantes que hay por kilómetro cuadrado en la zona rural o el estado de desarrollo en el cual se encuentran la mayoría de las pequeñas comunidades agropecuarias en la actualidad.

Si bien existen ONG que con gran esfuerzo tratan de revertir la situación la pregunta es la siguiente: ¿Estaremos como Estado a tiempo para poder desarrollar una planificación y políticas públicas para poder detener este flagelo el cual no se siente pero sí se nota???

Daniel M. Arrastua

DNI: 14.274.462

 

 

 

 

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