EXTENSIÓN ÁULICA

 

El grave problema que implica para la sociedad la cuestión criminal, y especialmente para los criminalistas, el punto cardinal y de mayor trascendencia es la elección de las penas, y en esta materia se esta de acuerdo en que la que necesariamente debe servir de base a un buen sistema penal es la prisión, considerando que es la única que a las cualidades de divisible, moral y revocable, reúne las de ser aflictiva, ejemplar y correccional. Pero las ideas modernas sobre esta pena y el modo de cumplirla han sido producto de una lenta elaboración.

A mediados del siglo XVI se cambia la idea de venganza para tender hacia la corrección del delincuente. Ya se trata, más que castigarlo, en enmendarlo.

Por influjo del inglés Juan Howard, con su propaganda humanitaria, el régimen penitenciario se hace mas moral y más científico, se instalan enfermerías y van suprimiéndose las mayores torturas.

La nueva fase del derecho penal, que se inicia con el marqués de Beccaria, da impulso decisivo a la evolución del concepto de la pena, y, como consecuencia, de los sistemas penitenciarios. Los principales son: el de comunidad, el de clasificación, el celular o de aislamiento, el progresivo, el de trabajo al aire libre, el de Elmira y el de patronato. El de clasificación tiende a evitar que las prisiones sean escuelas del crimen en lugar de corrección y separa a los delincuentes por la clase de sus delitos. El sistema de Elmira se basa en la combinación de los principios de reeducación moral y desarrollo físico, en régimen progresivo, por medio de gimnasio, escuela, atención religiosa, etcétera, divididos en grados a los que se asciende por buena conducta hasta la libertad provisional.

Quiere decir que en la actualidad los presidios no son de castigo sino de guarda, con la intención de profundizar la reeducación.

Con esa finalidad días pasados se oficializó una extensión áulica del Instituto de Formación docente Nº 76 de General Alvear, que funcionará en la Unidad Penitenciaria Nº 30.

Para el Intendente Municipal de esa localidad es un paso importante para la educación. Aumentar las posibilidades de la formación profesional y abriendo nuevas oportunidades de desarrollo a personas que están privadas de su libertad.

Es trabajar no sólo con la educación pública de aquellos que no están privados de la libertad sino también extenderla a aquellos que la necesitan igual, que tienen el mismo derecho y que pueden cambiar sus vidas en el tiempo.

Para establecer la oferta educativa estuvo consensuado. Se hicieron encuestas a los alumnos gracias al acceso que permitió el Servicio Penitenciario Bonaerense. Por eso se inclinaron por carreras administrativas que tienen relación directa con la inserción posible en el mundo laboral: gestoría y administración contable, donde el Instituto también tiene experiencia porque se ha venido trabajando.

Esta tendencia que existe en el país de la extensión de la educación primaria, secundaria, técnica, terciaria y universitaria en las unidades carcelarias, tiene por finalidad la reeducación moral, intelectual y física del individuo que por causas que no es el momento de analizar, esta privado de su libertad cumpliendo una condena por un lapso de tiempo que estableció la justicia. Una vez que vuelva a gozar de la libertad puede ser una persona muy útil a la sociedad.

Este es un aspecto de lo que sucede en las unidades carcelarias del país. Hay otros que tienen que ver con la dignidad de las personas, que requiere ser contemplado y solucionado.

 

 

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