Facundo

Muchas veces la pasión nos ata la lengua”. Séneca

Escribe Matías Verna (*)

Facundo Salvador Gutiérrez es de Parque Patricios, pero fanático de San Lorenzo. –Cuando mi viejo me enseñó los colores del ciclón no hubo otra imagen más cercana al amor que pudiera robarme esta pasión – confiesa con la mano derecha en el pecho como esperando el himno.

-Saque de arco para el paraguayo Ruiz Díaz, el balón muere el pecho de Flavio Zandoná que rápidamente hace el pase para Fabián Carrizo (traidor hijo de puta ese porque se retiró en Huracán), avanza Carrizo y engancha para Totó García que juega cortito con el uruguayo Matosas que saca de la galera un centro fenomenal para la cabeza de Leo Rodrigueeeeeezzzz Gooooollll-

Admiro su memoria y sus relatos. Desconozco si alguna vez un gol  de San Lorenzo tuvo esos protagonistas, pero es muy real. Sabe las formaciones de todos los años y habla de la oveja Telch como si viviera y entrara en el próximo partido. Lo único que no recuerda es porque está preso hace casi quince años. –es fácil encargado, vaya hasta registro de internos y pregunte mis datos y ahí salta la ficha ¿vio?-

Facundo Salvador Gutiérrez sabe que sé porque está preso, pero quiero escucharlo de sus labios, como el resto de mis compañeros de trabajo o los compañeros de celda de él. Pero no dice nada.

-El fútbol es el deporte más lindo del mundo- me dice cuando abro la celda por las mañanas y me espera con la casaca del ciclón con la publicidad de Drean.

El sol por estos lugares no ilumina demasiado y los días con luz los presos solo ven sombra. Los tiempos son otros y la vida privada de libertad es la peor condena. Todo lo que venga después de eso es secundario.

Facundo Salvador Gutiérrez es libre así. Todavía tiene penitencia para rato.

Diría en este final que mató a una familia completa en un intento de robo y que en la causa dice alevosía porque no soportaba otra pasión que no fuera igual a la suya, no colores distintos al azul y al rojo. Ese dato no figura en sus declaraciones ante el juez porque se le abalanzó en el estrado cuando supo que el magistrado era bostero y encima de apellido Riquelme.

(*) Es periodista y escritor. Nacido en Azul, vive actualmente en Olavarría: Publicó su séptimo libro, titulado “Crudo”. En esta sección compartiremos textos inéditos que detallan, con ficción y realidad, la vida en contexto de encierro, tanto de empleados del SPB como detenidos.

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