LA SEMANA POLÍTICA

Fanazul, ¿un acto aleccionador?


¿El Gobierno pone a la planta azuleña  como ejemplo de su política de ajuste hacia otras empresas del Estado? El interventor Riva sin argumentos cuando se le demostró que es sustentable.  ¿Qué sucederá con el Arsenal Naval Azopardo? Sugerencia para que intervenga la gobernadora Vidal. Subyacen proyectos para el desarrollo minero.
Escribe; Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)
El 17 de julio de 2017 asumió como ministro de Defensa el radical Oscar Aguad. Poco más de un mes después, el 22 de agosto, se nombró al frente de Fabricaciones Militares a Luis Riva, un especialista en “reestructurar” empresas, hombre cercano al vicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui. De allí datan las fechas del acta de defunción de Fanazul cuya crudeza la vivió en carne propia el intendente Hernán Bertellys luego de la reunión sostenida el jueves pasado con el interventor cuando se le entregó el “comunicado necrológico” al decir del propio Jefe Comunal.
Aguad y Riva tienen una misión clara que, en algunos puntos, se entrecruzan: achicar el déficit de Fabricaciones Militares y llevar adelante un plan de remodelación integral de las Fuerzas Armadas. ¿El mismo incluye el cierre del Arsenal Naval Azopardo, una base de la Marina que guarda en sus polvorines los misiles que quedaron de la guerra de Malvinas?
El libreto de Riva  
No se puede desdeñar el contexto y cuál es la idea del Estado que tiene el gobierno de Cambiemos. ¿Por qué Riva se quedó sin argumentos cuando se le demostró que Fanazul es una empresa viable, atravesando, eso sí, un duro proceso de reacomodamiento luego de la experiencia kirchnerista que, entre paréntesis, no pasó durante doce años a los trabajadores contratados a planta permanente.
Alguien que estuvo presente en el encuentro vio a un funcionario que tenía un libreto escrito y no se salía de él. Cumple órdenes habituado como está a la reestructuración de empresas. Según los portales de noticias tuvo a su cargo realizar esa tarea en unas 30 compañías de sectores como el alimenticio, metalmecánica, gráfica, textil, autopartes, servicios y sigue la lista además de haber trabajado como CEO de Impsa del grupo Pescarmona.
La intención es que Fabricaciones Militares dependa cada vez menos del presupuesto nacional bajando de los 1.600 millones de pesos que recibirá este año a 500 millones en el 2020. Todo en base a ajustes, aumentar la productividad y las ventas.
Demasiada concepción de mercado para una industria que debería ser estratégica si es que este país define algún día qué quiere hacer con la defensa nacional.
Fanazul, fideos y piedras    
Pero, ¿se puede cerrar Fanazul como si fuera una fábrica de fideos? Riva no dio precisiones sobre un tema que tiene que ver con una posible futura reactivación parcial  y,  además, con lo que se denomina desmilitarización (dejar inerte proyectiles y explosivos) y remediación, o sea la remoción de contaminantes tanto en la tierra como en el agua cuando se trata de pasivos ambientales. ¿Alguien sacó la cuenta de cuánto costaría? Hay que recordar que Fabricaciones Militares tiene unas 750 hectáreas, incluido un dique y la zona del parador de la Boca de la Sierra. La Armada más de tres mil y otra porción el Ejército en una zona que se caracteriza por su potencial económico y su paisaje. ¿El Estado se va a deshacer de esas tierras?
Y la otra cuestión que se planteó sobre la mesa el jueves pasado fue el potencial de la explotación minera en la zona, además de ser Fanazul proveedora de una empresa radicada en Santa Cruz; allí está otro de los ejes cuando se analiza su sustentabilidad económica. Hay nueve compañías de ese rubro que están interesadas, tres de las cuales ya están haciendo explotación de la piedra en el partido de Azul.
Lección y mensaje   
¿El empecinamiento del gobierno de Mauricio Macri sobre la planta local es porque  quiere resultar un acto aleccionador mirando hacia el ajuste que se realiza en otras áreas  del Estado? Por un lado es la insensibilidad frente a quienes pierden su trabajo pero también se trata de un mensaje al intendente Bertellys. Por encima de la incorrecta evaluación que  el Ejecutivo local hizo al comienzo del conflicto, es un disparo a la línea de flotación de su construcción política. Es el precio de no pertenecer a la “sangre” PRO y muestra la impiedad cuando de tomar determinadas decisiones se trata.
¿La gobernadora María Eugenia Vidal será quien abra un escenario de posible negociación por Fanazul como lo deslizó un funcionario del Gobierno Nacional? Hay que ver si le pone el cuerpo a este conflicto, más allá de la actuación del subsecretario de Gobierno bonaerense Alex Campbell cuando acompañó al Jefe Comunal azuleño a una reunión con Lopetegui.
Urgencias   
¿Cuánto tiempo más se estirará la crisis de Fanazul? ¿Ya no habrá marcha atrás? Hay un tema que urge: los trabajadores, como consecuencia de ser contratados, no cobraron indemnización y enfrentan un casi inexistente mercado laboral. Hay que sumar el impacto que produce en una economía como la azuleña.
Aparecen nuevos emergentes sociales frente a una dirigencia y una sociedad desconcertadas. Aunque tampoco hay espacio para ciertos oportunismos efímeros.

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1 Comment

  1. Marcos

    4 de febrero de 2018 at 7:27 pm

    Azul, a diferencia de ciudades vecinas, depende peligrosamente del empleo público para sobrevivir.
    Habrá que repensar muchas cosas, los Tribunales no van a alimentar la ciudad por siempre. Llegará un momento de la descentralización judicial?

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