FEDERICO DELBONIS: APOSTANDO AL FUTURO

El tenista realizó una nota de manera exclusiva con la pagina oficial del el ATP 250 de Buenos Aires, certamen que culminó el domingo, donde el azuleño perdió en la segunda con el español Nicolás Almagro. “Delbo” se refirió a su actualidad: su buena actuación en el Abierto de Australia, la contratación de Diego Junqueira como segundo entrenador y sus objetivos para esta temporada. (bajada)

Por Julián Polo

Hasta este comienzo de temporada, Federico Delbonis no había tenido una buena relación con las canchas duras. Si trazáramos una comparación con una relación amorosa, la definiríamos como distante y complicada. De hecho, su record jugando sobre las superficies más veloces era de 7 derrotas y 26 derrotas. A los 25 años, y luego de alcanzar la tercera ronda del Australian Open, el argentino parece haberse amigado con la superficie dura, la más utilizada en el circuito ATP.

Desde que Delbonis comenzó a jugar al tenis en el Club de Remo de Azul siempre lo hizo sobre polvo de ladrillo. Luego llegarían sus primeros pasos en el profesionalismo, donde su excelente desempeño sobre la superficie anaranjada hizo que no se arriesgase a perder puntos haciendo otras giras.

El actual 45° del mundo no apostaba a largo plazo. Cubría las necesidades económicas y de suma de puntos de ranking yendo a lo seguro, es decir, los torneos sobre arcilla. “La mayoría de los argentinos, desde cuando jugábamos al tenis de chiquito hasta que ingresamos al profesionalismo, la mayoría de veces lo hicimos en polvo. Cuesta esa adaptación. Cuando me puse cien, ciento y pico del mundo, ahí empecé a jugar torneos en rápida. Antes no había la plata suficiente para poder hacer una gira pensando en el futuro”, explicó Delbo a argentinaopenatp.com, durante una entrevista exclusiva.

Como el denominado vínculo siempre fue esporádico, el conocimiento entre uno y otro nunca llegaba a altos niveles de profundidad. Delbonis no lograba la aclimatación necesaria para obtener confianza las canchas rápidas, una superficie que siempre, por diferentes razones, había esquivado. “Eso lo pagué con ciertos torneos y durante algunos años. Pecamos de falta de competitividad, más en ese nivel. Ahora estoy en una etapa buena, en la cual me pude mantener durante dos o tres años. Lo que busco es tratar de escalar un poquito más. Jugué todos los Grand Slam, casi todos los torneos, tanto Masters 1000 como ATP 500 y 250. Me conocen y los conozco a todos. Eso me da una pauta de todo, de cómo son los torneos. Ya no voy a ver qué pasará, sé con qué me voy a encontrar y qué voy a tener que afrontar. Puedo tener una noción y por eso se dio un resultado así. Lo teníamos más previsto y en la pretemporada pudimos enfocarnos en todos los aspectos”, señaló el bonaerense.

En base a la experiencia obtenida como producto de tres años consecutivos finalizando dentro del Top 100, el azuleño apunta a la regularidad. A mantener una línea durante un largo período de tiempo. “Lo más importante es intentar sostener un nivel parejo durante todo el año”, manifestó con seguridad. Mientras que agregó: “Lo que nos estaba faltando en estos últimos años era que me iba muy bien en ciertos torneos, pero tenía baches durante el año. Eso es en lo que estamos trabajando y a lo que apuntamos. Que no tenga picos muy buenos y después baje, tener una línea bastante alta y después, en lo posible, ir subiéndola. Eso es lo que me va a dar más regularidad y competitividad en toda la gira y superficies”.

“Antes, en un torneo me iba bien y en otro mal. Era un ida y vuelta que no me hacía bien mentalmente”, relató Delbonis, que en el primer Major de la temporada venció a Ivo Karlovic en primera rueda, a su compatriota Renzo Olivo en segunda y caería en tercera frente al francés Gilles Simon.

Uno de los importantes cambios que presentó Delbonis durante esta incipiente temporada está en su equipo de trabajo. Luego de haber tenido una reunión durante el Challenger de Buenos Aires disputado en diciembre del año pasado, el argentino decidió sumar al ex tenista argentino Diego Junqueira, como segundo coach. Esta incorporación fue ideada por el propio jugador que continúa su vínculo con Gustavo Tavernini, su entrenador desde los doce años. “Tiene su visión de zurdo que me va a ayudar a mí. Además, lo va a potenciar a Gustavo. Nos va a prestar frescura y motivación”, dijo sobre Chuky.

En la primera pretemporada con doble entrenador, una verdadera moda en el circuito (Djokovic, Federer, Raonic, Schwartzman, Mónaco tienen, entre otros), hicieron hincapié en ser más agresivos dentro de la cancha. “Soy un tipo al que le gusta atacar, pero al estar en polvo, siempre jugaba una más. Ahora intentamos ir más a la red o ver cuándo el rival está más exigido para cerrar los puntos más rápido. Tanto para no desgastarme, como para no apurarme y terminar perdiendo el punto. Muchas veces voy a perder el punto, me van a pasar, pero la mayoría de las veces voy a terminar ganando”.

Además de las mejoras, el renovado team estableció objetivos de ranking, donde quisieran insertarse en el Top 30, pero sobre todo, aspiran tener buenas sensaciones durante todo el año. “Más que nada buscamos regularidad, eso después nos va a dar un buen ranking. No quiero estar mirando el ranking porque ahí sí voy a perder de vista lo que realmente tengo que buscar. Ahí es donde me pongo un poco ansioso y sumo una presión extra”.

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