Editorial

Feliz Año Nuevo

Una noche de temporal de viento y lluvia una familia tenía la necesidad de realizar un viaje en automóvil. Antes de salir una persona mayor le dijo: van a viajar sin inconvenientes, veo esa estrella en el cielo (que nadie la veía) que los va a guiar.

Tuvo razón esa persona, el viaje se realizó con normalidad.

Cuando se produjo el conflicto entre Argentina y Chile, estando a punto de comenzar las operaciones bélicas, llegó al país el Cardenal Samore. Lo primero que dijo es que veía una lucecita al final del túnel y tenía la esperanza que esa luz ilumine a todos para encontrar una solución y que la paz y hermandad entre los dos pueblos perdure. La realidad demostró que esa pequeña lucecita se transformó en un faro potente que logró iluminar a todas las partes y el acuerdo llegó trayendo paz y tranquilidad en la gente.

Esa estrella, esa lucecita es la fe, la esperanza, el deseo de que suceda lo mejor. Un ser humano sin esperanza es una persona carente de una vida propia, sin espíritu de lucha, abatido, vencido.

Cuando la tierra cumplió el tiempo que tarda en completar su movimiento de traslación alrededor del sol, que es un año, y comienza otro movimiento de traslación de la tierra alrededor del sol, se renueva ese deseo de felicidad, de que se cumplan los proyectos, y la esperanza de un próspero año. Ese deseo también se traslada a otros aspectos de la vida personal, social, política, económica, cultural, etcétera.

Los argentinos y por supuesto los bonaerenses y los azuleños votaron en el mes de octubre para elegir a las nuevas autoridades que gobiernan el país, la provincia y la ciudad durante los próximos cuatro años. Los elegidos asumieron el 10 de diciembre pasado la conducción del gobierno.

La gran mayoría del pueblo tiene fe en que la gestión actual pueda mejorar la calidad de vida de la gente. Seguramente cuando comience el año se podrán ver caras con signo de alegría, impulsadas por la esperanza.

Un año, compuesto de doce meses, 365 días, es el que esperan todos que transcurra como cada ser humano lo desea. Antes de finalizar el anterior se empiezan a realizar los balances de las actividades vividas en ese tiempo, con aciertos y errores con la humildad de reconocerlos y tratar de enmendarlos. Para algunos fueron muy favorables, a otros no tanto y también están los que les ha ido pésimo. En este último caso esta la esperanza para que se cumplan sus deseos en el nuevo año.

Llega el año 2016 trayendo una motivación especial en la población azuleña. Si bien la ciudad esta destruida materialmente, aún quedan fuerzas para remediar los males existentes. Los planes de los cervantinos para que el próximo festival, si bien el anterior fue digno, es que sea muy superior. El espíritu de lucha y sacrificio se mantiene intacto. Hay voluntad en mejorar la excelencia educativa, especialmente en la universitaria, y los del nivel terciario.

Por eso cuando se levanten las copas para brindar en los últimos segundos del año 2015 es necesario hacerlo por la felicidad de todos, que los sueños que se tienen se conviertan en realidad y que la paz more en las almas.

Felicidades para todos y que la esperanza perdure en vuestros espíritus, es el deseo de este medio periodístico con aciertos y errores, que todas las mañana informa a la población cumpliendo el servicio que genera esta profesión.

 

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