Fiesta del títere en Azul

Los títeres son una disciplina artística y como tal, hay espectáculos para grandes y también para niños. Nunca pasan de moda, a pesar de la tecnología, sigue siendo mágico y acá, en Azul evidentemente mucho más.

Con ese criterio se llevó a cabo en esta ciudad la XXIV Edición de la Fiesta del Títere impulsada por el titiritero Flavio González. Se realizaron 32 funciones en distintos establecimientos educativos, en los barrios y en los comedores escolares.

En todas las funciones se contó con mucho público, y según los integrantes de los grupos que participaron tuvieron un recibimiento increíble, son muy receptivos y hace que se trabaje muy cómodamente.

Esta edición se caracterizó más por la calidad que por la cantidad de compañías, que sólo fueron tres: “Los bufones”, “Anticostumbristas” y “El mundo redondo” poniendo en escena cuatro espectáculos. En los años anteriores los grupos superaron los diez. En el año 2015 se hicieron 60 funciones y este año 32, pero en contraposición a eso hubo más público. Es decir las funciones estuvieron colmadas de gente.

Por ejemplo el titiritero Manuel Mansilla de la compañía “Anticostumbristas” de la Capital Federal presentó un espectáculo stand up mostrando un manejo increíble de los títeres y ellos hablando con el público. Un personaje utiliza a la gente como psicóloga. Entonces saca afuera un montón de problemas. Uno de ellos es el miedo a la muerte que es con lo que termina la función.

Melisa Aramovich, de la compañía “Los Bufones”  de la ciudad de Salsipuedes, provincia de Córdoba presentó la obra “De dragones, princesas y dentistas”, destinada a toda la familia, y con la idea de que nadie se aburra, y que todo salga lindo.

Y la compañía “El mundo redondo” de la ciudad de Lincoln, cuya vocera es Julia Sigliano, puso en escena un espectáculo muy bello, denominado “El mundo de Dondo” que habla de un niño desde que es gestado, su desarrollo durante la gestación del bebé y después que nace.

El próximo año se cumplirán 25 años que en esta ciudad se desarrolla la Fiesta del Títere merced a su mentor y organizador Flavio González. Por eso se está pensando en buscar financiación desde ahora para que el evento trascienda los límites de esta ciudad para que se transforme en un acontecimiento cultural a  nivel nacional.

Para eso es necesario que la Municipalidad restaure la isla de los poetas, donde están monolitos de aquellos titiriteros azuleños que ya no están y que han trascendido a nivel nacional e internacional. Y en el marco de la XXV Edición de la Fiesta del Títere se le rinda el homenaje que se le debe a todos los titiriteros, y en especial a los azuleños.

La vida del titiritero es recorrer las sendas polvorientas de la patria llevando a cada pueblito un mensaje de amor, de paz, de felicidad, de esperanza. Un titiritero nunca muere. Siempre se encuentra con un amigo en algún camino de la vida. Su misión es sanar y educar a los niños a través de la risa, hacer meditar y pensar a los mayores. Esa es la importancia que tiene la Fiesta del Títere en Azul, concurrir a escuelas, jardines, barrios, y llevar mensaje para personas mayores y chicos, de amor, a pesar que aparece el monstruo maligno que se transforma en un tipo muy bueno.

 

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