Forzar pensamientos, ¿es válido?


Por: Aníbal Daniel Puga.
De la Redacción de El tiempo.
Este título, y otros más explícitos y chabacanos aún como: “Hacer pensar a la gente lo que queremos”, o “Como embaucar al votante”, o “El arte de engañar al ciudadano a través de una comunicación intensa y engañosa”, bien podrían tener la vanidosa pretensión de suplantar al excelente y académico “La colonización de la subjetividad”, tema que esta noche abordará en forma profesional la psicoanalista, docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires –UBA- y Magister en Ciencias Políticas Nora Merlín.
Haber decidido el Poder político utilizar un tan revolucionario como eficaz medio de comunicación (debidamente usado), como son las redes sociales, para tergiversar y/o distorsionar, e incluso en ocasiones ocultar, en forma deliberada acontecimientos públicos de envergadura nacional, situaciones estas que podrían provocarle algún inconveniente futuro en cuanto a su perpetuidad en el mando supremo, es en principio repudiable, venga del Poder (de turno) que venga. A ello suele ese Poder agregar e implantar por escaso lapso hechos banales, espacio suficiente para tapar o maquillar la realidad. O peor aún utilizar temas tan delicados y profundos como la despenalización del aborto para distraer al ciudadano hablando de ello, y que no masifique en conversaciones su verdadera problemática cotidiana de conservar el trabajo, elaborar como llegar sin sobresaltos -de ser posible- a fin de mes, o llegar a temer la visita del cartero portando el “regalo” de las facturas de servicios.
La permanente estigmatización de individuos o instituciones, como por ejemplo la educativa o la sindical (atacando a sus principales dirigentes) por nombrar algunas de las resonantes por su implicancia en la vida cotidiana, se ha convertido en moneda corriente. Y hasta los integrantes del Poder Judicial han caído en la “volteada”, recibiendo “carpetazos” ante un fallo que orille tocar al máximo responsable político de la Nación. ¡Si hasta pretenden estigmatizar al hincha de fútbol!, tan impensado como loco.
Con malicia, desde facebook “truchos”, se persigue a quien ose oponerse a cualquier proyecto, o tan siquiera idea, que esboce un funcionario oficialista. De inmediato, se le suman al “despellejo” comunicadores profesionales, avalados por la patronal, que ha esta altura deberían ya revisar sus títulos morales.
Haber tomado para tan vil fin una herramienta que vino a cambiar la historia de la forma de comunicar los hechos al mundo, por su rapidez y amplitud, es volver a reflotar, en forma más eficaz y sofisticada, la denominada “Guerra Fría” a la que el mundo fue sometido por norteamericanos y soviéticos (entonces, ahora rusos), en donde ambas potencias suplantaron la fuerza de las armas para imponer sus “derechos” por métodos que tenían en la comunicación falsa a unos de sus principales aliados.
La estigmatización sistemática sin dudas ahonda la grieta deliberadamente creada por el poder político en general, tomada como “libro de cabecera” por las actuales autoridades nacionales, subestimando el pensamiento del ciudadano el que, sin embargo, parece haberse entregado y  sucumbido a la facilidad de que “otro me diga lo que tengo que hacer”, aunque no coincida con su sentir profundo (hecho que de seguro podrá ser perfectamente explicado por Merlín en su charla en el Círculo Médico esta noche, desde las 20). Nunca más oportuna la presentación de este tema, para que el ciudadano “de a pie”, honesto seguro, pero proporcionalmente confiado en demasía, pueda –y quiera- tomar real conciencia de por donde va la verdad y por donde la mentira.
 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *