POR UN HECHO OCURRIDO EN LAPRIDA

Fue acusado de un intento de homicidio, pero lo condenaron por “lesiones leves”

Una jueza le impuso ayer una pena de diez meses de prisión a cumplir a un hombre, después de que la semana pasada había sido sometido a un juicio con jurados en un Tribunal de esta ciudad. Según lo que quedó probado en ese debate, en septiembre de 2014 el encausado atropelló con una camioneta al hermano de un policía.

 

La jueza Alejandra Raverta y el imputado, llamado Juan Carlos Villalba. El hombre había sido acusado de un intento de homicidio. Pero un jurado popular lo declaró “culpable” del delito de “lesiones leves” y ayer fue condenado a diez meses de prisión a cumplir.
NACHO CORREA
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La jueza Alejandra Raverta y el imputado, llamado Juan Carlos Villalba. El hombre había sido acusado de un intento de homicidio. Pero un jurado popular lo declaró “culpable” del delito de “lesiones leves” y ayer fue condenado a diez meses de prisión a cumplir. NACHO CORREA

Un hombre fue condenado ayer a diez meses de prisión de efectivo cumplimiento, después de que la semana pasada un jurado popular lo hallara “culpable” del delito de lesiones leves por un hecho ocurrido en septiembre de 2014, cuando en la ciudad de Laprida había atropellado al hermano de un policía con una camioneta.

El veredicto condenatorio para el acusado fue anunciado ayer en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 de Azul; y en el juicio con jurados que se llevara adelante por lo sucedido había intervenido la jueza Alejandra Raverta.

El hombre condenado -de 31 años, oriundo de Benito Juárez y con actual domicilio en Laprida- fue identificado por voceros del TOC 2 como Juan Carlos Villalba.

Alias “Pelado”, había llegado en libertad a este juicio con jurados que comenzó el miércoles de la semana pasada y finalizó ese mismo día con la declaración de culpabilidad para él.

Ni bien iniciado ese proceso, que tuvo como escenario la sala que en el tercer piso de Tribunales posee la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal departamental, Villalba fue acusado del delito de “homicidio simple en grado de tentativa”.

Pero esa calificación no fue mantenida por los doce ciudadanos que integraron el jurado para este proceso, mismo debate que ayer derivó en que el hombre fuera condenado a esos ya referidos diez meses de prisión a cumplir, aunque como autor penalmente responsable del delito de lesiones leves.

En el juicio las partes habían estado representadas por la fiscal Viviana Beytía y el defensor Oficial Martín Marcelli.

Este último funcionario judicial mencionado fue quien, durante su alegato brindado ese mismo miércoles de la semana que pasó, entre los pedidos hechos al jurado formuló aquel relacionado al cambio de calificación del expediente penal que se instruyó por lo sucedido.

Esa solicitud prosperó para los miembros del jurado. Y sobre la base de esa nueva calificación de los hechos, ayer eso se tradujo en que al encausado le fuera impuesta una condena mucho menos severa si se la compara con la que contempla una “homicidio simple en grado de tentativa”, la figura penal con la que había llegado imputado Villalba a este proceso.

En la segunda de las audiencias relacionadas con este debate, que se llevó a cabo el lunes pasado y ya sin la presencia del jurado popular que lo había declarado “culpable”, las partes solicitaron diferentes penas para Villalba,  teniendo en cuenta la nueva calificación de lesiones leves que le había sido otorgada por los ciudadanos al hecho.

Sobre esos pedidos de la Fiscal y del Defensor Oficial la jueza Raverta se pronunció ayer, al condenar al hombre a los ya señalados diez meses de prisión a cumplir.

Además, la jueza valoró circunstancias atenuantes y agravantes en lo dispuesto.

En ese contexto, a pedido de la Defensa, tuvo en cuenta como una atenuante para Villalba “el arrepentimiento manifestado” cuando declarara el miércoles de la semana pasada en la primera de las audiencias de este juicio con jurados.

En tanto, como una de las agravantes la jueza del TOC 2 mensuró para el encausado una condena anterior que registra.

Eso hizo que ahora le fuera impuesta una pena de efectivo cumplimiento, la misma que lo llevará a purgar la sanción al encausado en caso de que este fallo de primera instancia quede confirmado.

También -como otra agravante para el hombre sometido a este proceso- valoró la modalidad del hecho, donde quedó demostrado que Villalba había utilizado “una camioneta para cometerlo, poniendo en peligro no sólo a la víctima sino a las personas que se encontraban en el lugar, independientemente de que el primero sólo haya padecido lesiones leves”, escribió la jueza Raverta en la resolución anunciada ayer.

Atropellado con una camioneta

El 27 de septiembre de 2014 el hecho materia de este debate había ocurrido en Laprida.

Alrededor de la hora 22 de ese día, según quedó probado, Villalba atropelló al hermano de un policía, cuando el efectivo de seguridad se encontraba internado en el Hospital Municipal de esa ciudad.

Ese policía había resultado lesionado durante un hecho donde el padre y un hermano del hombre condenado ayer fueron aprehendidos tras una persecución, acusados de ser los mismos que instantes antes cometieron un robo en una casa.

Según el jurado popular sostuvo, “las lesiones en la persona de la víctima fueron provocadas con el lateral derecho del parabrisas de la camioneta Pick-Up” que manejaba el encausado.

La Fiscalía había acusado a Villalba de haber querido matar en forma intencional a Sergio Schwemler -tal la identidad del hermano del efectivo de seguridad-, cuando la víctima de lo que finalmente fue considerado un caso de lesiones leves estaba en el sector de la Guardia del centro asistencial.

El hermano del policía, al observar que la camioneta se le venía encima, saltó para esquivarla, lo que hizo que sus rodillas pegaran en la parrilla del vehículo que guiaba Villalba, que luego golpeara contra el capó y el parabrisas y que,  finalmente, cayera al suelo.

Aquella noche el hombre declarado “culpable” en este juicio por jurados se dio a la fuga en el rodado, aunque instantes después fue aprehendido y quedó acusado en principio de un “homicidio simple en grado de tentativa”, delito por el que después fue procesado.

El jurado, en sintonía con lo sostenido por el Defensor Oficial del hombre condenado ayer a diez meses de prisión a cumplir, entendió que la conducta desplegada por Villalba en el hecho no estaba dirigida a terminar con la vida del hermano del policía.

Toda esa situación se había generado después de que el padre y un hermano de Villalba fueron aprehendidos en Laprida, acusados de haber cometido un robo en una vivienda de esa ciudad.

En el marco de lo que fue ese hecho, se inició una persecución entre varios móviles policiales y el vehículo en el que iban los acusados del robo.

La misma finalizó cuando el padre y un hermano de Villalba fueron arrestados, ocasión durante la cual resultó herido el policía que estaba internado en el Hospital de Laprida cuando el hombre condenado ayer concurrió a la parte externa de la Guardia del centro asistencial y atropelló con la camioneta que conducía al hermano del efectivo de seguridad.

Esa persecución entre la Policía y los familiares de Villalba se había iniciado en la zona céntrica y tuvo su epicentro en el sector de la Escuela 8, el lugar donde el oficial Leonardo Schwemler resultó con serias heridas que derivaron en que tuviera que ser llevado al hospital para ser atendido.

El dato

En el mismo Tribunal 2 de Azul desde donde se llevó a cabo este juicio con jurados está radicada la causa relacionada con ese robo por el que un hermano y el padre de Juan Carlos Villalba habían sido detenidos. Ese expediente judicial será convertido también próximamente en materia de un debate, señalaron voceros del TOC 2.

 

 

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